POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

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POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Mabefitoju el Vie Jun 01, 2012 11:03 am

TRINIDAD: Definición: La doctrina central de religiones de la cristiandad. De acuerdo con el Credo Atanasiano hay tres divinas Personas (el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo), y se dice que cada una es eterna, cada una es todopoderosa, ninguna es mayor ni menor que la otra, y cada una es Dios, y que, no obstante, juntas son un solo Dios. Otras declaraciones del dogma dan énfasis a que estas tres “Personas” no son seres o individuos separados y distintos, sino que son tres manifestaciones en que existe la esencia divina. Así, pues, algunos trinitarios dan énfasis a su creencia de que Jesucristo es Dios, o de que Jesús y el Espíritu Santo son Jehová.

PASAJES BÍBLICOS QUE NO APOYAN LA TRINIDAD

Deuteronomio 6:4 UN SOLO Jehová (un solo Dios, no tres) Malaquías 2:10 UN SOLO Dios. Filipenses 2:5,6 Jesús no quiso ser igual a Dios. PADRE E HIJO (diferente rango=diferente ser)
Mateo 24:36 El Padre sabe cosas que el Hijo no sabe. Juan 1:18 A Dios nadie lo ha visto, el Hijo está en el seno del Padre (puesto inferior). Juan 12:49 Padre manda al Hijo, Hijo obedece (puesto inferior). Juan 14:28 Padre mayor que el Hijo(rango mayor).
Juan 7:29/16:27/17:8 El Hijo fue REPRESENTANTE del Padre y no el Padre mismo. Juan 17:3 El Padre es el único Dios VERDADERO. 1Corinrios 11:3 Padre es CABEZA del Hijo ( puesto superior). Mateo 20:20-23 El Hijo tiene menos autoridad que el Padre.1Corintios 15:27,28 El Padre NO ESTÁ SUJETO AL HIJO.
1Timoteo 2:5 UNO SOLO DIOS, Jesús es un mediador entre ÉL y nosotros.
Romanos 3:30 Dios es UNO SOLO. 1Corintios 8:5,6 UNO SOLO DIOS Jesús es inferior.
Colosenses 1:15,16 Jesús es LA IMAGEN (reflejó la personalidad de su Padre Dios) Jesús es el PRIMOGÉNITO DE LA CREACIÓN, es decir, la creación de Dios más antigua, el Hijo unigénito(único en ese sentido)Todo ha sido creado MEDIANTE ÉL(siendo partícipe o ayudante, no es el Creador)Revelación 1:1/3:14 Jesús es el testigo fiel y verdadero el PRINCIPIO DE LA CREACIÓN POR DIOS( su primera creación, Jesús tuvo principio, fue el primer ángel creado por eso es especial entre? otras cosas).
Juan 5:18:23 Los judíos acusan a Jesús de querer hacerse igual a Dios y Jesús LOS REPRENDE, el Hijo es un subordinado al Padre, un mandado. Hebreos 5:8 Jesús aprendió la obediencia al Padre. Hebreos 1:1-4 Jesús fue nombrado como HEREDERO ( heredó de un ser superior y diferente, el Padre Dios)Oración de Jesús a Dios.
Juan 17 Jesús representó a Dios en la tierra, fue su reflejo exacto por su personalidad imitada del Padre. En ese sentido son UNO, como nosotros si lo imitamos a Jesús seremos con él UNO. Es en sentido simbólico.
En Juan 20:17 y Revelación 3:12 Jesús se refiere al Padre como "MI DIOS" El Padre nunca hizo lo mismo respecto al Hijo. Hechos 7:55,56 Revelación 7:10/22:1-3 En estas visiones Dios y Jesús aparecen como seres diferentes, uno? sujeto o inferior al otro.
El apóstol Pablo hizo numerosas referencias al antiguo testamento usando el nombre de Dios JEHOVÁ, para los primeros cristianos Jehová era el Creador, el Dios verdadero, la Energía Suprema, Infinita y emocionalmente perfecta, en esencia AMOR.
Y Jesús fue su primera creación y el ayudante para crear todo lo demás. Por eso los une un cariño especial, el amor más intenso del universo. Jesús dio su vida como rescate para recomprar a la humanidad imperfecta y pecadora, ocupando el puesto de Adán. De forma simbólica la justicia de Dios exigía un sacrificio de una vida perfecta y fiel hasta la muerte. Todo el que ejerce fe en ese sacrificio y hace la voluntad de Dios, del Padre NO DEL HIJO, podrá vivir bajo el reino de Dios en un nuevo paraíso restaurado y optar a la vida eterna. (ESTO LO ENSEÑA LA BIBLIA EN NUMEROSOS PASAJES)Así Jehová arreglará las cosas su debido tiempo al quedar demostrado que el ser humano no puede ser feliz independiente a Dios.


HABLAN LOS EXPERTOS DE DIFERENTES RELIGIONES


El testimonio de las Escrituras Hebreas(Antiguo testamento)______________________________________


UNA publicación protestante dice: “La palabra Trinidad no se encuentra en la Biblia [...] Fue solo en el siglo IV cuando halló formalmente lugar en la teología eclesiástica” (The Illustrated Bible Dictionary). Y una autoridad católica dice que la Trinidad “no es [...] ni directa ni inmediatamente [la] palabra de Dios” (New Catholic Encyclopedia).
The Catholic Encyclopedia comenta: “No hay hasta ahora en las Escrituras ningún término que por sí solo denote juntas a las Tres Divinas Personas. La palabra t??a? [trí•as] (traducida al latín trinitas) se encuentra primero en Teófilo de Antioquía alrededor de 180 d. de J.C. [...] Poco después aparece en su forma latina, trinitas, en Tertuliano”.
The Encyclopedia of Religion reconoce lo siguiente: “Hoy los teólogos concuerdan en que la Biblia hebrea no contiene ninguna doctrina de la Trinidad”. Y la New Catholic Encyclopedia dice también: “La doctrina de la Santísima Trinidad no se enseña en el A[ntiguo] T[estamento]”.De manera similar, en su libro The Triune God (El Dios trino y uno), el jesuita Edmund Fortman admite esto: “El Antiguo Testamento [...] no nos dice nada, ni explícitamente ni por deducción obligatoria, acerca de un Dios Trino y Uno que sea Padre, Hijo y Espíritu Santo. [...] No hay ninguna prueba de que escritor sagrado alguno siquiera se imaginara que en la Deidad existiera una [Trinidad]. [...] Hasta el ver en [el “Antiguo Testamento”] sugerencias o prefiguraciones o ‘señales veladas’ de la trinidad de personas es ir más allá de las palabras y la intención de los escritores sagrados”


El testimonio de las Escrituras Griegas (Nuevo testamento)________________________________________

PUES bien, ¿hablan claramente de una Trinidad las Escrituras Griegas Cristianas (el “Nuevo Testamento”)?
The Encyclopedia of Religion dice: “Los teólogos concuerdan en que tampoco el Nuevo Testamento contiene una doctrina trinitaria explícita”.
El jesuita Fortman declara: “Los escritores del Nuevo Testamento [...] no nos dan ninguna doctrina formal o formulada de la Trinidad, ninguna enseñanza explícita de que en un solo Dios haya tres divinas personas coiguales. [...] En ningún lugar hallamos una doctrina trinitaria de tres entidades distintas que tengan vida y actividad divinas en la misma Deidad”.
The New Encyclopædia Britannica señala: “Ni la palabra Trinidad ni la doctrina explícita aparecen en el Nuevo Testamento”.
Bernhard Lohse dice en A Short History of Christian Doctrine (Breve historia de la doctrina cristiana): “Por lo que se refiere al Nuevo Testamento, en él no se halla ninguna doctrina trinitaria”.
También The New International Dictionary of New Testament Theology (El nuevo diccionario internacional de teología del Nuevo Testamento) declara: “El N[uevo] T[estamento] no contiene la doctrina de la Trinidad ya desarrollada. ‘En la Biblia no está la declaración expresa de que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo sean iguales en esencia’ [dijo el teólogo protestante Karl Barth]”.
El profesor E. Washburn Hopkins, de la Universidad Yale, afirmó: “Parece que ni Jesús ni Pablo conocían la doctrina de la Trinidad; [...] no dicen nada en cuanto a ella” (Origin and Evolution of Religion).
El historiador Arthur Weigall señala: “Jesucristo nunca mencionó semejante fenómeno, y en ninguna parte del Nuevo Testamento aparece la palabra ‘Trinidad’. Solo trescientos años después de la muerte de nuestro Señor adoptó la Iglesia esa idea” (The Paganism in Our Christianity).
Como se ve, ni en los 39 libros de las Escrituras Hebreas ni en los 27 libros inspirados que componen el canon de las Escrituras Griegas Cristianas se ve que se enseñe claramente la Trinidad.


AUTORIDADES CATÓLICAS Y PROTESTANTES RECONOCEN HUMILDEMENTE QUE LA TRINIDAD NO ES BÍBLICA


Última edición por Mabefitoju el Miér Jun 06, 2012 9:04 am, editado 1 vez

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Oscar Antezana el Vie Jun 01, 2012 3:46 pm

Lo que nos faltaba, otro fundamentalista "bíblico", más que interpretador, perpetrador de las escrituras...
Lo malo es que por más que se les enseña, no aprenden.
Bienvenido Smile
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Fundamentaliasta no!

Mensaje  Mabefitoju el Vie Jun 01, 2012 3:52 pm

Las Escrituras se interpretan solas amigo, Saludos!!!
Very Happy

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Oscar Antezana el Vie Jun 01, 2012 3:55 pm

De todos los fundamentalistas qyue hanparticipado en este foro, he aprendido eso.
obviamente para su conveniencia.
saludos study
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Oscar Antezana

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Damián el Mar Jun 05, 2012 7:50 pm

Mabefitoju escribió:Las Escrituras se interpretan solas amigo, Saludos!!!
Very Happy

Bueno, primero no tienen que ser traducciones manipuladas, segundo, Quien las puede interpretar es EL MISMO QUE LAS INSPIRÓ, pero como ustedes no creen en el espiritu, bueno no tienen quien se las interpreten (por eso tuvieno que manipularlas), tercero ninguno ha declarado dentro del Cristianismo o el Catolicismo que la Trinidad no es Biblica; y recuerda que mentir es pecado.

Por favor, dime cual de todas las siguientes lineas se contradice con la Biblia:

Veneramos a un Dios en la Trinidad y a la Trinidad en unidad.
Ni confundimos las personas, ni separamos las substancias.
Porque otra es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo:
Pero la divinidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo es una, es igual su gloria, es coeterna su majestad.
Como el Padre, tal el Hijo, tal el Espíritu Santo.
Increado el Padre, increado el Hijo, increado el Espíritu Santo.
Inmenso el Padre, inmenso el Hijo, inmenso el Espíritu Santo.
Eterno el Padre, eterno el Hijo, eterno el Espíritu Santo.
Y, sin embargo, no tres eternos, sino uno eterno.
Como no son tres increados ni tres inmensos, sino uno increado y uno inmenso.
Igualmente omnipotente el Padre, omnipotente el Hijo, omnipotente el Espíritu Santo.
Y, sin embargo, no tres omnipotentes, sino uno omnipotente.
Como es Dios el Padre, es Dios el Hijo, es Dios el Espíritu Santo.
Y, sin embargo, no tres dioses, sino un Dios.
Como es Señor el Padre, es Señor el Hijo, es Señor el Espíritu Santo.
Y, sin embargo, no tres señores sino un Señor.
Porque, así como la verdad cristiana nos compele a confesar que cualquiera de las personas es, singularmente, Dios y Señor, así la religión católica nos prohibe decir que son tres Dioses o Señores.
Al Padre nadie lo hizo: ni lo creó, ni lo engendró.
El Hijo es sólo del Padre: no hecho, ni creado, sino engendrado.
El Espíritu Santo es del Padre y del Hijo: no hecho, ni creado, ni engendrado, sino procedente de ellos.
Por tanto, un Padre, no tres Padres; un Hijo, no tres Hijos, un Espíritu Santo, no tres Espíritus Santos.
In en esta Trinidad nada es primero o posterior, nada mayor o menor: sino todas la tres personas son coeternas y coiguales las unas para con las otras.
Así, para que la unidad en la Trinidad y la Trinidad en la unidad sea venerada por todo, como se dijo antes.

cuando encuentres una contradicción con la biblia (inclusive la torcida traduccion de NUEVO MUNDO); por favor cominicamelo... Te aseguro que encuentras más contrdicción con la traduccion de Juan 1.1 de tu Biblia con "la palabra era un dios".

Saludos,
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Damián

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Mabefitoju el Miér Jun 06, 2012 8:03 am

Uno de los versículos que suelen malinterpretarse es Juan 1:1.

La Biblia de Jerusalén Latinoamericana lo vierte así: “En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba junto a Dios [en griego, ton theón], y la Palabra era Dios [en griego, theós]”.
En primer lugar, debe notarse que el texto mismo muestra que la Palabra estaba “con Dios”, de modo que no podía ser Dios, es decir, el Dios Todopoderoso. En este versículo aparecen dos formas del sustantivo griego para “dios”. La primera (theón) va precedida de la palabra ton —una forma del artículo definido griego, que equivale al artículo español el—, por lo que sabemos que se refiere al Dios todopoderoso. Sin embargo, la segunda (theós) no lleva artículo definido. Pero ¿qué ocurre si el sujeto tiene un artículo definido, pero el predicado no lo tiene, como es el caso de Juan 1:1? Hablando precisamente sobre ese versículo, el especialista James Allen Hewett destaca lo siguiente: “En esa construcción, el sujeto y el predicado no son lo mismo, ni idénticos, ni equivalentes, ni nada por el estilo”.

Para ilustrar esta idea, este erudito cita 1 Juan 1:5, donde se dice que “Dios es luz”. En griego, la palabra “Dios” aparece como ho theós, es decir, con el artículo definido. Sin embargo, la palabra para “luz” (fos) no va precedida de ningún artículo. ¿Qué indica esto? Hewett señala: “Siempre puede decirse que Dios es luz, pero no que la luz es Dios”. Hallamos ejemplos parecidos en Juan 4:24 (“Dios es un Espíritu”) y en 1 Juan 4:16 (“Dios es amor”). En ambos casos, los sujetos tienen en griego un artículo definido, pero los términos “Espíritu” y “amor” no lo tienen. Por tanto, los sujetos y los predicados no son intercambiables; dichos versículos no pueden significar que “el Espíritu es Dios” ni que “el amor es Dios”.

1 Juan 1:5, donde se dice que “Dios es luz”. En griego, la palabra “Dios” aparece como ho theós, es decir, con el artículo definido. Sin embargo, la palabra para “luz” (fos) no va precedida de ningún artículo. ¿Qué indica esto? Hewett señala: “Siempre puede decirse que Dios es luz, pero no que la luz es Dios”. Hallamos ejemplos parecidos en Juan 4:24 (“Dios es un Espíritu”) y en 1 Juan 4:16 (“Dios es amor”). En ambos casos, los sujetos tienen en griego un artículo definido, pero los términos “Espíritu” y “amor” no lo tienen. Por tanto, los sujetos y los predicados no son intercambiables; dichos versículos no pueden significar que “el Espíritu es Dios” ni que “el amor es Dios”.

Después de dar como traducción de Juan 1:1c “y divina (de la categoría de divinidad) era la Palabra”, Ernst
Haenchen sigue dice: “En este caso, el verbo ‘era’ ([en]) simplemente tiene sentido predicativo. Y por ello ha de darse más atención al predicado nominal: [the·ós] no es lo mismo que [ho the·ós] (‘divino’ no es lo mismo que ‘Dios’)” (págs. 110, 111). Al tratar este tema, Philip B. Harner dice que la construcción gramatical de Juan 1:1 incluye un predicado sin el artículo definido “el” antecediendo al verbo, una construcción que tiene principalmente un significado cualitativo y que muestra que “el logos posee la naturaleza de theós”. Más adelante dice: Creo que “en Juan 1:1 la fuerza cualitativa del predicado es tan importante que el nombre [the·ós] no puede considerarse definido”. (Journal of Biblical Literature, 1973, págs. 85, 87.) Otros traductores también reconocen que el término griego es cualitativo y se refiere a la naturaleza de la Palabra, por lo que traducen la frase: “la Palabra [...] era divina”. (Sd; compárese con An American Translation, Moffat; véase el apéndice de NM, pág. 1578, 1579.)

¿Identidad, o cualidad?

Muchos helenistas y traductores de la Biblia concuerdan en que Juan 1:1 no pretende revelar la identidad de “la Palabra”, sino resaltar una de sus cualidades. El Comentario al Nuevo Testamento, de William Barclay, explica: “Cuando no se usa el artículo determinado con un nombre, ese nombre se usa como adjetivo. Juan no dijo [...] que Jesús es el mismo que Dios, sino que Jesús es lo mismo que Dios” (cursivas del autor). En la misma línea, Jason David BeDuhn, especialista en temas religiosos, señala: “En griego, si en una oración como la de Juan 1:1c no se le pone el artículo a la palabra theós, los lectores entenderán que se refiere a ‘un dios’. [...] La ausencia del artículo hace que entre theós y ho theós haya una diferencia tan clara como entre ‘un dios’ y ‘Dios’”. Y añade: “En Juan 1:1, la Palabra no es el Dios todopoderoso, sino un dios, es decir, un ser divino”. En la obra Juan. Texto y Comentario, de Juan Mateos (traductor de la Nueva Biblia Española) en colaboración con Juan Barreto, se dice algo semejante sobre Juan 1:1, 2: “De los tres casos que aparece en estos [versículos] el término ‘Dios’, la primera y la tercera lleva[n] artículo determinado (el Dios); la segunda, no lo lleva (un Dios, un ser divino)”. En su Análisis Gramatical del Griego del Nuevo Testamento, el erudito católico Max Zerwick señala: “‘La Palabra era divina’, pred[icado] sin art[ículo], insiste sobre la naturaleza de la Palabra”. Y la obra protestante Clave Lingüística del Nuevo Testamento Griego ofrece la misma explicación.

Las Escrituras Hebreas muestran de manera clara y coherente que hay un solo Dios Todopoderoso, el Creador de todas las cosas y el Altísimo, cuyo nombre es Jehová. (Gé 17:1; Isa 45:18; Sl 83:18.) Por esa razón, Moisés pudo decir a la nación de Israel: “Jehová nuestro Dios es un solo Jehová. Y tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza vital”. (Dt 6:4, 5.)

Las Escrituras Griegas Cristianas no contradicen esta enseñanza que los siervos de Dios han aceptado y creído durante miles de años, sino que, por el contrario, la apoyan. (Mr 12:29; Ro 3:29, 30; 1Co 8:6; Ef 4:4-6; 1Ti 2:5.) El mismo Jesucristo dijo: “El Padre es mayor que yo”, y se refirió al Padre como su Dios, “el único Dios verdadero”. (Jn 14:28; 17:3; 20:17; Mr 15:34; Rev 1:1; 3:12.) En muchas ocasiones Jesús expresó su inferioridad y subordinación a su Padre. (Mt 4:9, 10; 20:23; Lu 22:41, 42; Jn 5:19; 8:42; 13:16.) Aun después de su ascensión al cielo, sus apóstoles continuaron transmitiendo la misma idea. (1Co 11:3; 15:20, 24-28; 1Pe 1:3; 1Jn 2:1; 4:9, 10.)


Entonces, ¿hay razón para que la identidad de Dios sea “un misterio muy profundo”? Jesús no lo creía así, pues en una de sus oraciones hizo una clara distinción entre él mismo y su Padre. Él dijo: “Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo” (Juan 17:3). Si aceptamos la sencilla verdad bíblica que transmiten estas palabras de Jesús, lo respetaremos como lo que es: el Hijo de Dios, un ser divino, y Jehová “el único Dios verdadero”.

LA TRINIDAD NO TIENE FUNDAMENTO BÍBLICO, LOS TEXTOS YA CITADOS CONTRADICEN TUS IDEAS SIMPLEMENTE HUMANAS.
MIRA AQUÍ:

foro.univision.com/t5/Cat%C3%B3licos/HISTORIA-DE-LA-TRINIDAD/m-p/446193975#M947006
laverdaddelabiblia.foroactivo.com/c1-la-verdad-de-la-biblia


Última edición por Mabefitoju el Miér Jun 06, 2012 9:07 am, editado 1 vez

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Mabefitoju el Miér Jun 06, 2012 8:09 am

Traducción del Nuevo Mundo

Definición: Una traducción de las Sagradas Escrituras que un comité de testigos ungidos de Jehová hizo directamente del hebreo, arameo y griego al inglés moderno. Respecto a su obra, ellos se han expresado de la siguiente manera: “Los traductores de esta obra, quienes temen y aman al Autor Divino de las Santas Escrituras, sienten para con Él una responsabilidad especial de transmitir Sus pensamientos y declaraciones con la mayor exactitud posible. También sienten responsabilidad para con los lectores dados a la investigación que dependen de una traducción de la Palabra inspirada del Dios Altísimo para su salvación eterna”. La edición en inglés de esta traducción se publicó originalmente por partes, desde 1950 hasta 1960. Las ediciones en otros idiomas se han basado en la traducción al inglés.
¿Sobre qué se basa la “Traducción del Nuevo Mundo”?
Como base para traducir las Escrituras Hebreas se usaron las ediciones de 1951-1955 del texto de la Biblia Hebraica de Rudolf Kittel. La edición de 1984 en inglés de la Traducción del Nuevo Mundo se benefició de ser actualizada en armonía con la Biblia Hebraica Stuttgartensia de 1977. Además, se consultaron los Rollos del Mar Muerto y numerosas versiones primitivas en otros idiomas. Para las Escrituras Griegas Cristianas se usó principalmente el texto maestro griego de 1881 preparado por Westcott y Hort, pero se consultaron otros textos maestros así como muchas versiones antiguas en otros idiomas.
¿Quiénes fueron los traductores?
Cuando presentó como regalo los derechos de publicación de su traducción, el Comité de Traducción de la Biblia del Nuevo Mundo pidió que sus miembros permanecieran anónimos. La Sociedad Watch Tower Bible and Tract of Pennsylvania ha aceptado su petición. Los traductores no buscaban prominencia para sí, sino solo honrar al Autor Divino de las Santas Escrituras.
A través de los años, otros comités de traducción han adoptado un punto de vista similar. Por ejemplo, la sobrecubierta de la Edición con Referencias (1971) de la New American Standard Bible declara: “No hemos usado el nombre de ningún docto como referencia o para recomendaciones porque creemos que la Palabra de Dios debe ser juzgada por sus propios méritos”.
¿Es realmente una obra erudita esta traducción?
Puesto que los traductores han preferido permanecer anónimos, esta pregunta no puede ser contestada en términos de la preparación académica que ellos tengan. La traducción tiene que ser evaluada por sus propios méritos.
¿Qué clase de traducción es esta? En primer lugar, es una traducción exacta y, en gran parte, literal de los idiomas originales. No es una paráfrasis libre, en la que los traductores omitan detalles que consideren de poca importancia y añadan ideas que crean que han de ser útiles. Como ayuda para los estudiantes, varias ediciones suministran una cantidad extensa de notas que muestran lecturas diferentes donde legítimamente las expresiones pueden traducirse de más de una manera, también una lista de los manuscritos antiguos particulares en que se basan ciertas lecturas que se presentan.
Puede que algunos versículos no presenten la misma lectura a que alguien esté acostumbrado. ¿Cuál manera de verter estos versículos es la correcta? Se invita a los lectores a examinar el apoyo que brindan los manuscritos que se citan en las notas de la edición con referencias, en inglés, de la Traducción del Nuevo Mundo, lea las explicaciones que se dan en el apéndice y compare con otras traducciones la lectura que se presenta. Generalmente se hallará que otros traductores también han visto la necesidad de expresar el asunto de la misma manera.
¿Por qué se usa el nombre Jehová en las Escrituras Griegas Cristianas?
Debe notarse que la Traducción del Nuevo Mundo no es la única Biblia que hace esto. El nombre divino aparece en traducciones de las Escrituras Griegas Cristianas al hebreo, en pasajes donde se cita directamente de las Escrituras Hebreas inspiradas. The Emphatic Diaglott (1864) contiene el nombre Jehová 18 veces. Versiones de las Escrituras Griegas Cristianas en por lo menos otros 38 idiomas también usan una forma vernácula del nombre divino.
El énfasis que Jesucristo dio al nombre de su Padre indica que él, personalmente, por lo general lo usaba (Mat. 6:9; Juan 17:6, 26). Según Jerónimo, del siglo IV E.C., el apóstol Mateo escribió su Evangelio primero en hebreo, y en ese Evangelio se hacen numerosas citas de pasajes de las Escrituras Hebreas que contienen el nombre divino. Otros escritores de las Escrituras Griegas Cristianas citaron de la Septuaginta griega, o Versión de los Setenta —una traducción de las Escrituras Hebreas al griego, iniciada alrededor de 280 a. de la E.C.—, cuyas primeras copias contenían el nombre divino en caracteres hebreos, como lo muestran fragmentos de ella que se han conservado.
El profesor George Howard, de la Universidad de Georgia (E.U.A.), escribió: “Puesto que el Tetragrámaton [cuatro letras hebreas para el nombre divino] todavía se escribía en las copias de la Biblia griega que componía las Escrituras de la iglesia primitiva, es razonable creer que los escritores del N[uevo] T[estamento], al citar de la Escritura, conservaron el Tetragrámaton en el texto bíblico”. (Journal of Biblical Literature, marzo de 1977, pág. 77.)
¿A qué se debe que aparentemente falten algunos versículos?
Esos versículos, que se hallan en algunas traducciones, no aparecen en los manuscritos bíblicos más antiguos que hay disponibles. Una comparación con otras traducciones modernas, tales como la Biblia de Jerusalén, católica, muestra que otros traductores también han reconocido que los versículos en cuestión no son parte de la Biblia. En algunos casos fueron tomados de otra parte de la Biblia y añadidos al texto que copiaba algún escriba.

Por todo el mundo, los testigos de Jehová saben que para agradar a Dios no basta con exhibir su nombre en el interior de un edificio. Así pues, año tras año dedican más de mil quinientos millones de horas a enseñar al prójimo, entre otras cosas, cómo se llama Dios y cuáles son sus propósitos. Además, le han dado a ese nombre el lugar que le corresponde en las Escrituras. La Biblia que ellos editan, la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, es fiel a los textos originales, donde el nombre divino aparece unas siete mil veces. Hasta la fecha se han impreso más de 165.000.000 de ejemplares de dicha versión, disponible —entera o en parte— en 100 idiomas. Lo cierto es que, en cuanto a la utilización del nombre Jehová, en vez de preguntarnos si se justifica usarlo, deberíamos preguntarnos si se justifica no usarlo.


Mabefitoju

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Damián el Miér Jun 06, 2012 2:38 pm

Interesante, intersane...

Los Testigos de Jehova tratando de justificar sus cambios a la Biblia con "imposibles"....
porque "debe notarse que el texto mismo muestra que la Palabra estaba “con Dios”, de modo que no podía ser Dios, es decir, el Dios Todopoderoso."

Sin embargo, no se dan cuenta que PARA DIOS NO HAY IMPOSIBLES... Ahora, lo risible es que por más que trataron de manipular las Sagradas Escrituras, no lograron hacer todos los cambios para "desaparecer" la DIVINIDAD DE JESUCRISTO:

Veamos:

Apocalipsis 1.8 (Nuevo Mundo) Yo soy el Alfa y la Omega -Dice Jehova - Aquel que es que y que era y que viene, el TODO PODEROSO.

Apocalipsis 1.17 (Nuevo Mundo) Y cuando lo vi, cai como muerto a sus pies. Y él puso su mano derecha sobre mi y dijo: NO TENGAS TEMOR, YO SOY EL PRIMERO Y EL ÚLTIMO.

Apocalipsis 2.8 Y al Angel de la congregacon de Esmirna estas son las cosas que ÉL dice: El Primero y el Ultimo que llego a estar muerto y llegó a vivir [de nuevo]

Apocalipsis 21.6 (Nuevo Mundo) Y me dijo ¡Han acontecido!, Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, a cualquiera que tenga sed le daré de la fuente del Agua de la Vida Gratis.

en el Versiculo 1.8 SE IDENTIFCA A YHVH, en los versículos 1.17, 2.8 y 21.6 SE IDENTIFCA AL HIJO DE DIOS SENTADO EN EL TRONO. AL RESUCITADO ¿Como?, ¿Dos Alfas y Omegas?. NO PUEDE SER - ¡ESO ES IMPOSIBLE!; ¿Porque sería imposible?; pero aún hay mas:

Veamos que nos dice ISAÍAS
Isaías 45.23 (nuevo mundo) Por mi mismo he jurado – de mi propia boca en justicia ha salido la palabra, de modo que no volverá – que ante mi TODA RODILLA SE DOBLARA [A MI] toda lengua Jurará

Isaías 48.12 (Nuevo Mundo) Escuchame, Jacob, y tu Israel, mi llamado. YO SOY EL MISMO, YO SOY EL PRIMERO Y ADEMÁS SOY EL ÚLTIMO.

Isaías 48.11 (Nuevo Mundo) Por mi propia causa, por mi propia causa actuare, porque ¿Como podría uno dejar se profanar?, y A NINGUNO OTRO LE DARÉ MI PROPIA GLORIA.

Esto se refiere a YHVH; Pero que nos dice San Pablo:

Filipenses 2.5-10 (nuevo mundo) Mantengan en ustedes esta actitud mental que también hubo en Cristo Jesús. Quien aunque existía en la forma de Dios, no dio consideración a una usurpación, a saber que debiera ser igual a Dios. No, antes bien, se despojo a si mismo y tomó la forma de un esclavo y llego a estar en la semejanza de los hombres. Más de eso, al hallarse a manera de hombre se humillo y se hizo obediente hasta la muerte, si muerte en un madero de tormento. Por esta misma razón también, Dios lo ensalzo a un puesto superior y bondadosamente le dio el nombre que está por encima de todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los [que están] en el cielo y de los [que están] sobre la tierra y de los [que están] debajo del suelo, y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor para la Gloria de Dios el Padre.


Asi que por mas manipulación Biblica que se ha tratado de hacer: YHVH indica que ÉL ES ALFA Y HOMEGA, al igual que JESUCRISTO, que ante ÉL TODA RODILLA SE DOBLARÁ la igual que JESUCRISTO y HA JURADO QUE A NINGUNO LE DARÁ SU PROPIA GLORIA. ¿Entonces?... ¿una contradicción?... NO, simplemente, es que el Versículo 1.1 manipulado por los TJ (surgidos en el siglo XIX), no existe mas que UN SOLO DIOS, por lo que la PALABRA, ES DIOS no "otro dios" como piensan los TJ Politeístas.

Hasta el momento no ha habido un solo TJ que encuentre en el Atalaya o en el Despertar, la respuesta a estos Pasajes Biblicos - tomados de su propia Biblia manipulada.

Ahora bien, sobre la creencia de que JESUCRISTO es El Arcangel San Miguel:

Daniel 10.13 (Nuevo mundo) Pero el Príncipe de la Región Real de Persia estuvo plantado en oposición a mi por veintiún días y ¡mira! Miguel, uno de los príncipes prominentes, vino a ayudarme; y yo por mi parte permanecía allí al lado de los reyes de Persia.

¿Como puede ser JESUCRISTO HIJO ÚNIGENITO DE DIOS (Juan 1.14) ser uno de los "Principes Prominentes", cuando aún los PRINCIPADOS celestiales se le somenten.(Romanos 8.38, Efesios 3.10, Colosenses 1.16), claro que dichos versiculos los han manipulado... Por eujemplo ¿Quienes son los "gobierno y las autoridades de lugares celestiales"?... o por ejemplo ¿como explicar en Colosenses que TODA RODILLA SE DOBLE ANTE JESUCRISTO, si fue YHVH quien lo dijo?...

Se caen en esos errores por seguir falsas doctrinas que "con lógica" no pueden establecer que LA PALABRA DE DIOS, ES DIOS, QUE JESUCRISTO ES LA PALABRA ENCARNADA Y QUE SOLO EXISTE UN SOLO DIOS.

Ya con relación a JESUCRISTO = Miguel, existía cierta "chispa" en los Adventistas (hermanos mayores de los TJ)... pero lo que creo Rossell realmente fue un caos... al igual que los Judios Mesianicos y su Biblia Kadosh.

Espero que lo expliquen, pero no con su Biblia manipulada del Nuevo Mundo.

Ahora bien,
Mabefitoju escribió:Por todo el mundo, los testigos de Jehová saben que para agradar a Dios no basta con exhibir su nombre en el interior de un edificio. Así pues, año tras año dedican más de mil quinientos millones de horas a enseñar al prójimo, entre otras cosas, cómo se llama Dios y cuáles son sus propósitos. Además, le han dado a ese nombre el lugar que le corresponde en las Escrituras. La Biblia que ellos editan, la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, es fiel a los textos originales, donde el nombre divino aparece unas siete mil veces. Hasta la fecha se han impreso más de 165.000.000 de ejemplares de dicha versión, disponible —entera o en parte— en 100 idiomas. Lo cierto es que, en cuanto a la utilización del nombre Jehová, en vez de preguntarnos si se justifica usarlo, deberíamos preguntarnos si se justifica no usarlo.

¿Usar un nombre falsificado que surgio por un error en la conjugación de vocales?... bueno, solo con eso, ya se JUSTIFICA EL NO USARLO.

Veamos la historia:

sobre la forma latina "Jehová", se tiene que ésta siguió una concepción errónea: Desde el siglo VII d. C., el equipo de Naqdanim o punteadores (del texto Bíblico), fijaron las vocales escritas para el hebreo. Cuando lidiaron con el nombre de Dios sólo le asignaron las vocales según el contexto de las palabras usuales para Dios:

Elohim (vocales: jataf segol = e (shvá' original por ser 'alef letra gutural); jolam jaser = o y jiriq jaser = i)

Adonay (vocales: jataf patáj = a (shvá' original por ser 'alef letra gutural); jolam jaser = o y qamatz = a)

Hashem (vocales del arameo shemá'= Hashem "el nombre"): shvá' = e y qamatz = a. "Ha" es el artículo (el, la, los, las), y Shem "(re)nombre".

Algunos traductores usaron asimilaciones que no se ajustaban a la pronunciación tradicional del pueblo hebreo Así, por ejemplo, si aparecen juntos adonay y YHVH, a este último le corresponden las vocales de Elohim o por puro efecto artístico, las vocales de Hashem; tomemos por ejemplo el texto hebreo de Is. 61:1

א רוּחַ אֲדֹנָי יְהוִה עָלָי יַעַן מָשַׁח יְהוָה אֹתִי

rúaj 'Adonay 'elohim (escrito YeHoWiH) 'alay, ya'an mashaj Hashem (escrito YeHVaH) 'otí... "el espíritu de 'Adonay 'Elohim está sobre mí, porque Hashem me ungió"...

De modo que el traductor español antiguo creyó ver en la secuencias letra-vocal del Nombre Divino una real pronunciación, mas aquello era sólo una convención al momento de leer el Nombre. Como se puede ver, se concentró en la forma más abundante, YeHoVaH, y de ahí pasó como Jehovah, asunto lejano del original hebreo, pues es finalmente el resultado de las consonantes del nombre YHVH, con las vocales del título "mi Señor": 'adonay.

Saludos,

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Damián

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¿Enseña la Biblia la doctrina de la Trinidad?

Mensaje  Damián el Jue Jun 07, 2012 7:50 pm

Tercer capítulo del libro “Las Sectas frente a la Biblia”

NOTA SOBRE LAS VERSIONES DEL TEXTO SAGRADO: A lo largo de la obra he utilizado con preferencia mi propia traducción directa del griego para el Nuevo Testamento, y del hebreo y arameo para el Antiguo. En el primer caso me he valido del Greek-English New Testament, de Nestlé y Aland, Editio XXVI, Stuttgart 1981, y en el segundo de la Biblia Hebraica Stuttgartensia, Editio Minor, Stuttgart 1984. Cito también de las versiones prestigiosas de la Biblia comunes en el mundo de habla hispana y de las propias ediciones de las sectas. Las siglas siguientes son las utilizadas en relación con las diversas traducciones de la Biblia: VNM: Versión del Nuevo Mundo o Biblia de los Testigos de Jehová; EP: La Santa Biblia, de Ediciones Paulinas; BJ: Biblia de Jerusalén; NC: Nácar Colunga;VP: Versión Popular; VM: Versión Moderna; NBE: Nueva Biblia Española; RV: Reina-Valera. Cuando no se indica referencia, la traducción es mía.

El que haya seguido pacientemente los dos capítulos anteriores sobre la divinidad de Cristo y la divinidad del Espíritu Santo, cuya lectura supongo en el presente capítulo) seguramente habrá llegado a la conclusión de que la Trinidad es una enseñanza plenamente bíblica, además de capital para la comprensión del cristianismo. Católicos, protestantes y ortodoxos, aun separados por cuestiones teológicas de no escaso relieve, coinciden en la aceptación de la misma como verdad revelada y esencial de la fe cristiana, lo que resulta lógico.

Desearía, no obstante, y aunque sea brevemente, hacer algunas referencias a esta doctrina, no ya en los aspectos parciales de la divinidad plena del Hijo y del Espíritu Santo, sino en los de la vinculación de las tres personas en el texto bíblico. A esta cuestión, aunque sea someramente, dedicaremos las páginas siguientes.

l. La prefiguración de la doctrina de la Trinidad en el AT

Resulta evidente que la manifestación plena de la doctrina de la Trinidad se encuentra en el Nuevo Testamento. No obstante, el Antiguo parece contener algunas prefiguraciones de la pluralidad de personas dentro de la divinidad que fueron señaladas por los primeros cristianos y que constituyeron un auténtico quebradero de cabeza para sus oponentes judíos. Veamos alguno de estos textos: "Y Dios pasó a decir: Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza... Y Dios procedió a crear al hombre a su imagen, a la imagen de Dios lo creó" (Gén 1,26-27) (VNM). "Y Jehová Dios pasó a decir: Mira que el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros al conocer lo bueno y lo malo" (Gén 3,22). "Y Jehová procedió a bajar para ver la ciudad y la torre que los hijos de los hombres habían edificado. A continuación dijo Jehová: Mira, son un solo pueblo y hay un solo lenguaje para todos ellos, y esto es lo que comienzan a hacer. Pues ahora no hay nada que tengan pensado hacer que no les sea posible lograr. Vamos. Bajemos y confundamos allí su lenguaje para que no escuche el uno el lenguaje del otro. Por consiguiente, Jehová los esparció desde allí sobre toda la superficie de la tierra, y poco a poco dejaron de edificar la ciudad" (Gén 11,5-9) (VNM). "Y empecé a oír la voz de Jehová que decía: ¿A quién enviaremos y quién irá por nosotros? Y yo procedí a decir: Aquí estoy yo. Envíame a mí" (Is 6,Cool (VNM).

Todos estos pasajes fueron interpretados por los primeros cristianos como prueba irrefutable de que el Antiguo Testamento ya hacía referencia a la pluralidad de personas que hay en Dios. Prueba de que fue así es que el Talmud y otros escritos teológicos judíos registran la manera en que los rabinos judíos intentaron desvirtuar su contenido para así negar la posibilidad de que Dios fuera una Trinidad. Así, por ejemplo, leemos en Gen. R., VIII, 9: "R. Simlai dijo: En todo lugar donde encontréis un texto que es utilizado por los minim [Uno de los nombres despectivos con que se califica a los cristianos (y otros herejes) en la literatura judía. El decreto contra los minim, anterior, en nuestra opinión, al año 70 d.C., implicó la excomunión generalizada de todos los judeo- cristianos que aún seguían conectados con el judaísmo.] en apoyo de sus opiniones, encontrarais la refutación al lado. Volvieron y le preguntaron: ¿Qué pasa con lo que está escrito: Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza? Él contestó: Leed lo que sigue; no se dice: Y dioses creó al hombre a su imagen, sino Dios creó al hombre a su propia imagen. Cuando se hubieron marchado, sus discípulos le dijeron: Te los has quitado de encima con una tontería; ¿qué respuesta nos darás a nosotros? Él les dijo: En el pasado Adán fue creado del polvo de la tierra, y Eva fue creada de Adán. Por eso es a nuestra imagen, según nuestra semejanza; queriendo dar a entender que el hombre no puede llegar a existir sin la mujer, ni la mujer sin el hombre, ni ninguno de ellos sin la Shejinah".

El texto es sumamente revelador por varias razones. La primera, porque se alude al hecho de que los primeros cristianos (y al tratarse aquí de cristianos judíos debe ser una época muy temprana) creían en la Trinidad y trataban de demostrársela a los judíos apelando a textos del Antiguo Testamento como los que yo he señalado arriba. La segunda, porque queda claro que el mismo judaísmo rabínico no sabía muy bien cómo refutar a los cristianos primitivos y tenía que recurrir para ello a respuestas alambicadas. La tercera, porque pone de manifiesto que la única manera de negar la Trinidad consiste en forjar una caricatura de ella que la equipare con el politeísmo (lo que no es), exponiéndola al ridículo. Tal ha sido hasta ahora la táctica del rabinismo talmúdico, del racionalismo y del islamismo. En ninguno de los tres casos parece, sin embargo, que llegue a entenderse lo que implica este dogma.

Otra muestra de hasta qué grado debió impresionar al judaísmo rabínico la creencia trinitaria de los primeros cristianos la tenemos en la afirmación, contenida en los Principios de Fe del judaísmo, de que Dios es una unidad (clara contraposición a Trinidad). Debe notarse, sin embargo, que la palabra que se usa en los Principios de Fe en hebreo para decir "unidad" es yajid. Esto implica un cambio sustancial sobre el término hebreo que se utiliza al decir que Dios es uno en, por ejemplo, Dt 6,4. Allí el término empleado es ejad. ¿A qué se debe este cambio? A nuestro juicio, la idea es clara: ejad aparece en el Antiguo Testamento en multitud de ocasiones como "uno"; pero no "uno simple", sino "uno formado por varios". Citemos algunos ejemplos: "Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre, y tiene que adherirse a su esposa, y tienen que llegar a ser una sola carne" (Gén 2,24) (VNM). "Ahora bien, toda la tierra continuaba siendo de un solo lenguaje y de un solo conjunto de palabras" (Gén 11,1) (VNM). "Son un solo pueblo y hay un solo lenguaje para todos ellos" (Gén 11,6) (VNM). "Y haz que se acerque el uno al otro hasta formar un solo palo para ti, y realmente llegarán a ser uno solo en tu mano" (Ez 37,17).

En todos los casos precedentes la palabra hebrea que aparece es ejad, pero conserva la idea de "uno formado por varios": un matrimonio formado por un hombre y una mujer, una lengua que hablan varios, un solo pueblo formado por todos los hombres, etc.

El judaísmo poscristiano no podía negar que había referencias en el Antiguo Testamento susceptibles de servir de argumento en favor de la Trinidad (igual que de apoyar la idea de que el mesías sería un siervo sufriente) y fue reinterpretando los pasajes para evitar su utilización apologética por los cristianos primitivos. No obstante, como vimos arriba, esa reinterpretación distó mucho de ser sólida. Así, por citar sólo un ejemplo, el mismo término "Dios" en hebreo es Elohim, que significa literalmente "dioses"; y, aunque generalmente lleva el verbo en singular, en repetidas ocasiones éste va también en plural; v.gr.: Gén 20,13; 35,7, etc. No sólo eso; también en repetidas ocasiones el adjetivo calificativo que acompaña a Elohim, aunque se traduzca como singular, es plural; v.gr.: Dt 4,7, Jos 24,19, etc.

No es de extrañar por ello que brotes seculares de esta consciencia hayan aparecido, acá y allá, en la literatura judía de todos los tiempos como vestigios de la época en que, no habiendo aún aparecido el cristianismo, no había por qué oponerse ferozmente a la idea de la divinidad del mesías o del Dios plural. Quisiera concluir este apartado con una cita al respecto tomada del Zohar, uno de los clásicos de la literatura de espiritualidad judía:

"Escucha, oh Israel: Yahveh nuestro Dios, Yahveh es uno. ¿Por qué hay necesidad de mencionar el nombre de Dios en este versículo? El primer Jehová es el Padre de arriba. El segundo es la descendencia de Jesé, el mesías que vendrá de la familia de Jesé pasando por David. Y el tercero es el Camino que está debajo (es decir, el Espíritu Santo, que nos muestra el camino), y estos tres son uno".

Difícilmente un autor trinitaria lo hubiera podido expresar mejor.

2. Las referencias trinitarias en el NT

Por todo lo que hemos visto en las páginas precedentes no debería resultarnos chocante que el Nuevo Testamento una de manera repetida al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Tal conducta sería ilógica de no creer sus autores en la Trinidad, porque, ¿cuál sería la razón para justificar la presentación conjunta del Dios omnipotente, un mini-dios y una fuerza sin personalidad? No vamos a tratar este tema de manera exhaustiva, pero sí podemos ver algunos ejemplos antes de concluir este capítulo:

Los primeros cristianos utilizaban fórmulas trinitarias. "La bondad inmerecida del Señor Jesucristo y el amor de Dios y la participación en el Espíritu Santo estén con todos ustedes" (2Cor 13,13) (en la VNM aparece numerado por razones desconocidas como versículo 14).

"Pero ustedes han sido lavados, pero ustedes han sido santificados, pero ustedes han sido declarados justos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y con el espíritu de nuestro Dios" (1Cor 6,11) (VNM).

"Un cuerpo hay y un espíritu, así como ustedes fueron llamados en una sola esperanza a la cual fueron llamados; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, que es sobre todos y por todos y en todos" (Ef 4,4-6) (VNM).

Aquellos primeros cristianos no se sentían avergonzados de concluir sus cartas, como la Segunda a los Corintios, con una triple invocación en la que se unían el Padre, el Hijo y el Espíritu; tampoco les avergonzaba recordar que toda la labor de salvación en su vida era fruto del Padre, del Hijo y del Espíritu, y sentían un especial orgullo al poder decir que en su vida estaba presente un solo Señor, un solo Espíritu y un solo Padre. Ésa era su experiencia vital y su fe, y jamás se les hubiera podido pasar por la cabeza que el Espíritu que movía a la Iglesia era una simple fuerza activa sin personalidad, y que el Hijo no era sino un dios, un arcángel encarnado.

Los primeros cristianos creían que los carismas entregados a la Iglesia procedían de la Trinidad. No era sólo el testimonio de los apóstoles lo que movía a los primeros cristianos a confirmarse en aquella fe trinitaria, sino también la propia experiencia cotidiana de vida eclesial. Existía en ellos la absoluta convicción de que su vida de fe edificada por los carismas divinos era alimentada por las tres personas de la Trinidad: "Ahora bien, hay variedades de dones, pero hay el mismo Espíritu, y hay variedades de ministerios, y sin embargo hay el mismo Señor, y hay variedades de operaciones, y sin embargo es el mismo Dios quien ejecuta todas las operaciones en todos" (1Cor 12,4-6).

El bautismo en el nombre de la Trinidad. A fin de cuentas, todo lo que hemos visto con anterioridad no tenía nada de extraño para los primeros cristianos. En la enseñanza de los apóstoles se había transmitido la orden dada por el propio Jesús en el sentido de que el sacramento de entrada en la comunión de los creyentes, el bautismo, se celebrara en el nombre común del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo: "Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo" (Mt 28,19) (VNM).

Fíjese bien el lector que Jesús no atribuyó nombres distintos a cada una de las tres personas de la Trinidad, sino que enseñó la existencia de un nombre común a los tres. Pero ¿es siquiera verosímil que Dios iba a tener un nombre común con un arcángel y una fuerza que ni siquiera tiene personalidad? Resulta patente que no; como también le resultará seguramente claro al lector, tras la lectura de las evidencias bíblicas indicadas en las páginas anteriores, que la Biblia sí enseña la doctrina de la Trinidad.

3. Conclusión

Al autor de estas líneas, y no dice esto con petulancia, le parece que el concepto de la divinidad que aparece en el Nuevo Testamento es con mucho el más grandioso que podría captar la atención del ser humano. Frente a la grosería de los politeísmos o la frialdad del panteísmo, surge la grandeza moral del monoteísmo. Pero no se trata de un monoteísmo como el islámico (y, en buena medida, el del judaísmo), en el que Dios es un ser lejano e inaccesible a nosotros. El Nuevo Testamento enseña que ese Dios se hizo carne y habitó entre nosotros, que creció como un ser humano, que conoce hasta la fibra más íntima de nuestro ser y que, por ello, hace posible que nos acerquemos a él con toda confianza (Heb 2,17-18; 4,15-16). Este mismo Dios, lleno de amor y compasión, no retrocedió ante nada en favor nuestro, hasta el punto de verse injustamente juzgado, escarnecido, escupido, torturado, condenado y, finalmente, muerto en uno de los suplicios más terribles que ha ideado el ser humano: la cruz.

Pero la muerte no podía contener al autor de la vida (He 3,15) y, vuelto de entre los muertos, provocó entre sus discípulos una convicción más firme aún de que era su Señor y su Dios (Jn 20,28).

Aquello no era el final, sino casi el principio. El Espíritu Santo enviado por el Padre ha guiado desde entonces a la Iglesia redimida por la sangre del Hijo. La ha impulsado, le ha dado dones y carismas, ha intercedido por ella. La misma vida eclesial sería inconcebible sin su presencia continua.

Frente a estas realidades gloriosas, las sectas ofrecen un panorama que, en realidad, arranca de concepciones paganas: Jesús fue sólo un hombre o, como mucho, un arcángel, un dios. Su obra fue de mucho menos valor del que señalan las Escrituras, e incluso necesita ser enmendada por las revelaciones de los profetas o mesías de turno.

El Espíritu Santo es una mera fuerza, como la electricidad. Un impulso desprovisto de razón o personalidad que, en la mayoría de las teologías de las sectas, ya no actúa en medio del pueblo de Dios.

Puede que a alguien le resulte consoladora una visión tan patética, tan capitidisminuida, tan tergiversada del Dios de la Biblia. Al que escribe estas líneas, sin embargo, le atrae más la gloriosa realidad que sólo hemos podido ver a vuelo de pájaro en las páginas anteriores. Le convence más el Dios de amor encarnado que el arcángel enviado en sustitución de Dios a salvarnos. Le conmueve más el Dios-Espíritu Santo que intercede por él con gemidos indecibles (Rom 8,26-27) que esa fuerza activa impersonal que, a semejanza de la electricidad, ni siente ni padece y se mueve ciega y sin saber adónde la llevan. A ese Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, sea la gloria por los siglos de los siglos.

http://apologeticacatolica.org/Trinidad/Trinidad03.htm
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¿Enseña la Biblia que Cristo es Dios?

Mensaje  Damián el Jue Jun 07, 2012 7:55 pm

Primer capítulo del libro “Las Sectas frente a la Biblia”

Análisis de textos bíblicos

(Lo que el autor en su libro ha escrito en forma de nota al pie de página,
en esta edición digital se encuentra entre corchetes [ ])

NOTA DEL AUTOR SOBRE LAS VERSIONES DEL TEXTO SAGRADO: A lo largo de la obra he utilizado con preferencia mi propia traducción directa del griego para el Nuevo Testamento, y del hebreo y arameo para el Antiguo. En el primer caso me he valido del Greek-English New Testament, de Nestlé y Aland, Editio XXVI, Stuttgart 1981, y en el segundo de la Biblia Hebraica Stuttgartensia, Editio Minor, Stuttgart 1984. Cito también de las versiones prestigiosas de la Biblia comunes en el mundo de habla hispana y de las propias ediciones de las sectas. Las siglas siguientes son las utilizadas en relación con las diversas traducciones de la Biblia: VNM: Versión del Nuevo Mundo o Biblia de los Testigos de Jehová; EP: La Santa Biblia, de Ediciones Paulinas; BJ: Biblia de Jerusalén; NC: Nácar Colunga;VP: Versión Popular; VM: Versión Moderna; NBE: Nueva Biblia Española; RV: Reina-Valera. Cuando no se indica referencia, la traducción es mía.

La cuestión de la divinidad de Cristo ha sido el continuo caballo de batalla en la historia del cristianismo. En las Escrituras aparecen ya los primeros intentos de negarla durante el período neotestamentario, y raro ha sido el siglo desde entonces en que no haya surgido un movimiento que, de una u otra manera, no haya cuestionado la plena divinidad de Cristo. Desde los ebionitas a los Testigos de Jehová pasando por los arrianos o los socinianos, los grupúsculos sostenedores de esta tesis se cuentan por docenas.

Aunque algunas sectas, como los mormones o los adventistas, se adhieren formalmente a la doctrina de la divinidad de Cristo [Que esta adhesión es sólo formal queda de manifiesto cuando descubrimos que los adventistas afirman que Cristo era el arcángel Miguel (Questions of doctrine, pp.71-83), y que los mormones sostienen que los hombres salvados se convierten en dioses (Doctrinas y convenios, 132:37), y que Jesús fue el hijo de Adán, el único Dios con el que tenemos que tratar los habitantes de este planeta (Diary of Hosea Stout, 9 de abril de 1852, vol. 2, p. 435)], lo cierto es que la mayoría de ellas la niega de una manera u otra. Tal es el caso de los mooníes, los Testigos de Jehová o los Niños de Dios. En este capítulo trataremos de examinar las objeciones tomadas de la Biblia que presentan contra esta doctrina, la enseñanza bíblica al respecto, algunos ejemplos del pensamiento rabínico sobre la divinidad del mesías y la opinión de los primeros cristianos.

1. Las objeciones contra la divinidad de Cristo

Históricamente la pobreza de los argumentos aducidos contra la divinidad de Cristo es tan considerable, que podemos decir que los consignados a continuación constituyen la práctica totalidad. Como tendremos ocasión de ver, ninguna de las citas manejadas por las sectas vulnera en absoluto la enseñanza bíblica de la Trinidad y, en su mayor parte, arrancan de una falta de conocimiento preciso acerca del contenido de ese dogma. Pasemos ahora a los textos:

a) Marcos 13,32, o Mateo 24,36. La interpretación de los antitrinitarios pretende que en este pasaje se demuestra tajantemente que Cristo no era Dios, puesto que no era omnisciente. Se incurre con esto en un error que veremos repetido en varias ocasiones: la incapacidad de distinguir entre la naturaleza humana y la naturaleza divina de Jesús. Es obvio que la primera era, como humana, limitada: Jesús se cansaba, tenía sed, padecía el dolor, su conocimiento era limitado, etc. Ahora bien, como Dios, era omnisciente. Veamos algunos ejemplos de la Escritura: "Ahora sabemos que sabes todas las cosas y no necesitas que nadie te interrogue. En esto creemos que salimos de Dios" (Jn 16,30) (VNM). "De modo que le dijo: Señor, tú sabes todas las cosas" (Jn 21,17) (VNM). "... Cristo. Cuidadosamente ocultados en él están todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (Col 2,3). Ni para Juan ni para el autor de la carta a los Colosenses, Jesús era un personaje privado de omnisciencia. Todo lo contrario: sabía todo y en él estaban, sin excepción, todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.

b) Juan 14, 28. La interpretación sectaria de este pasaje adolece también de un desconocimiento de fondo del dogma trinitaria. Insistimos una vez más en que la persona del Hijo, la segunda de la Trinidad, tiene una naturaleza humana y otra divina. La humana, lógicamente, es inferior a la divina del Padre; pero ambas personas divinas, la del Padre y la del Hijo, son iguales. Es precisamente por eso por lo que el evangelio de Juan recoge la información de que los judíos del tiempo de Jesús deseaban matarle, porque se hacía igual a Dios: "A causa de esto realmente los judíos procuraban con más empeño matarlo, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios" (Jn 5,18-19) (VNM).

c) Apocalipsis 3,14. La interpretación antitrinitaria de este pasaje (uno de los más utilizados por los arrianos en su día) pretende que aquí Cristo es presentado como el "primer ser creado". Lo cierto es que tal afirmación sólo demuestra una ignorancia absoluta del sentido del término arjé (traducido aquí como "principio"). En calidad de título, como aparece aquí, la palabra arjé tiene en multitud de ocasiones el significado de "príncipe" o "principado". En tal sentido aparece, por ejemplo, en Rom 8,38; Ef 1,21; 3,10; 6,12; Col 1,16; 2,10; Tit 3,1, etc). Ahora bien, en el libro de Apocalipsis, arjé es un título que se aplica única y exclusivamente a Dios; v.gr., Ap 21,6, en su calidad de fuente (principio) de todo. Por tanto, el pasaje no dice que Cristo fue el primer ser creado, sino que fue la fuente, el origen, el principio de que emanó la creación divina; es decir, que es el mismo creador, como tendremos ocasión de ver en el apartado que sobre ese tema hay en este capítulo.

d) Colosenses 1,15. De nuevo nos hallamos ante una interpretación errónea de un texto en base a la ignorancia terminológica de las sectas. Éstas interpretan la palabra "primogénito" en el sentido de "primer creado"; Cristo, pues, sería una simple criatura. Ahora bien este análisis del pasaje es erróneo por las siguientes razones:

1a. Primogénito (protótokos en griego) no es lo mismo que primer creado (protiktos en griego). Si realmente Pablo hubiera deseado expresar que Cristo era un ser creado, hubiera empleado el verbo "crear" lo que no hizo.

2a. El término "primogénito" no equivale en lengua hebrea tanto al primero en nacer como al que posee ciertos derechos de gobierno, herencia o realeza. Así la Biblia contiene diversos ejemplos de "primogénitos" que no fueron los primeros. Así, en Sal 89,27 (VNM) se anuncia que David sería nombrado "primogénito". David no lo era familiarmente (de hecho sabemos que era el menor de su familia), ni tampoco fue el primer rey de Israel (que fue Saúl), pero sí iba a contar con una supremacía, con una "primogenitura". Otro ejemplo de la palabra "primogénito" utilizada en ese sentido se halla en Jer 31,9, donde se denomina a Efraín como "primogénito". Ahora bien, si leemos el relato de Gén 48,13-14, vemos que realmente Efraín era el menor y Manasés era el primogénito. Un ejemplo más de este empleo de la palabra "primogénito" lo hallamos en Éx 4,22, donde se aplica tal título a Israel. Lógicamente, no se pretende señalar aquí que Israel fue la primera nación creada (lo que no sería verdad), sino que Israel gozaba de una primacía a los ojos de Dios. Por lo tanto, Pablo no está aquí diciendo que Cristo es un ser creado, sino que tiene la total supremacía sobre la creación; en otras palabras, que es el mismo creador.

3a. El contexto indica que Pablo considera a Cristo no un ser creado, sino el mismo creador: De hecho esto es tan claro, que la VNM ha falseado el original griego, incluyendo palabras entre corchetes para ocultar esta revelación. Dice así, por citar un ejemplo, La Santa Biblia, de Ediciones Paulinas: "Porque por él mismo (Cristo) fueron creadas todas las cosas, las de los cielos y las de la tierra, lo invisible y lo visible, tanto los tronos como las dominaciones, los principados como las potestades; absolutamente todo fue creado por él y para él; y él mismo existe antes que todas las cosas y todas subsisten en él" (Col 1,16-17). Este fragmento del himno cristológico del capítulo primero de Colosenses no puede estar más claro: Cristo es no un ser creado, como pretenden las sectas, sino el creador de todo. Por eso existe antes de todo lo creado, ya que si él hubiera sido una creación no hubiera podido tener vida antes de toda la creación, sino sólo de la parte posterior a él mismo. Como era de esperar, la VNM falsifica este texto para amoldarlo a su torcida teología y traduce (?) así: "Porque por medio de él todas las (otras) cosas fueron creadas... Todas las (otras) cosas han sido creadas mediante él y para él. También él es antes de todas las (otras) cosas y por medio de él se hizo que todas las (otras) cosas existieran". No puede ser mayor la diferencia entre el texto griego original y la VNM: Cristo ya no es el creador ("por él mismo"), sino un instrumento de la creación ("por medio de él"). Tampoco es ya el creador anterior a todo lo creado, sino un ser creado anterior a "todas las otras cosas creadas". El hecho de añadir palabras en el texto para cambiar radicalmente el significado que quiso darle el autor de la carta a los Colosenses es algo que no parece haber pesado en la conciencia de la Wachtower y que la mayoría de sus adeptos ignoran. Pero ¿qué amor puede tener la Wachtower a la Biblia cuando no sólo no busca honestamente su enseñanza, sino que además tergiversa una traducción para dar base a sus doctrinas?

e) Proverbios 8,22. Dice así la VNM: "Jehová mismo me produjo como el principio de su camino, el más temprano de sus logros de mucho tiempo atrás". Según la especialísima exégesis de la Wachtower, que, quizá sin saberlo, es sólo un eco de la de Arrio, el texto de Proverbios estaría hablando aquí de Cristo, simbolizado bajo la imagen de la sabiduría, y enseñaría que fue creado ("producido"). No obstante, tal exégesis es por muchas razones descabellada:

1a. El pasaje no dice en ningún momento que esté hablando del mesías; se trata de un hermoso poema en el que se utiliza la prosopopeya, es decir, la personificación de una cualidad para crear un efecto literario. En este caso se personifica a la sabiduría, pero no se menciona en ningún pasaje que ésta sea el mesías.

2a. El contexto niega que se pueda referir a Jesús: las profecías mesiánicas (como Is 52,l3ss.) contienen siempre referencias que podemos reconocer en la vida de Jesús. Ahora bien, aquí se nos dice que la sabiduría edificó una casa (Prov 9, 1a), que ha labrado siete columnas (Prov 9, 1b), que dispuso la mesa mezclando el vino y degollando carne (Prov 9,2), etc. Está claro que nada de esto tiene relación con la persona de Jesús; pero sí tiene sentido si se interpreta como una personificación poética de la sabiduría.

3a. La traducción "me produjo" no es correcta; pero, por si fuera poco, el pasaje, como es habitual cada vez que la Wachtower se ocupa de traducir, está penosamente traducido. La palabra hebrea que se vierte por "produjo" es qnh, que significa "poseyó" o "poseía", como han traducido la versión Reina Valera (RV) o la Nácar Colunga (NC). En algún caso este verbo puede tener un significado secundario de "engendrar", y así han vertido el pasaje la Versión Popular (VP) y la Versión Moderna (VM), pero no parece que en este contexto sea la traducción más adecuada.

Intentar, pues, desprender del pasaje de Prov 8,22 que Cristo fue creado no deja de ser un dislate exegético.

f) Juan 1,18. La tesis de la Wachtower es que, puesto que a Dios no lo ha visto nadie y a Cristo lo vieron, este último no puede ser Dios. Ahora bien, este pasaje no está hablando de una visión física de Dios, sino espiritual. De hecho, el Antiguo Testamento registra varios casos de visión física de Dios, como el recogido en Is 6,lss. o el de Am 9,1, que pueden comprobarse en la misma VNM. Lo que aquí se nos dice es que a Dios nadie lo ha visto como para poder explicarlo de manera cabal, pero Cristo sí lo ha explicado.

Por otro lado, aunque el pasaje implicara una visión física de Dios, tampoco estaría indicando que Cristo no era Dios, ya que lo que vieron sus discípulos fue su envoltura humana, y no su naturaleza divina. En ese sentido podría decirse que a Dios, con toda la grandeza de su gloria, no lo ha visto nadie, porque cuando se encarnó en Cristo la humanidad servía de velo a aquélla.

g) Jesús es Miguel, el arcángel. Esta doctrina de los Testigos no pertenece originalmente a ellos. Se origina en una doctrina idéntica sostenida por los Adventistas del Séptimo Día (Questions of Doctrine, pp 71-83). La razón es que inicialmente buena parte de los autores adventistas sostenían una visión de Cristo de corte arrianizante. Cuando, con el paso del tiempo, este enfoque varió, optando por un reconocimiento formal de la Trinidad, quedaron resquicios de arrianismo en la teología de las secta capitaneada por Ellen White, de donde los ha tomado la Wachtower.

En realidad, esta objeción carece de la más mínima base. Sencillamente: no hay un solo pasaje en la Biblia donde se diga que el arcángel san Miguel es Cristo.

h) Jesús habla con el Padre. La tesis de la Wachtower pretende que Cristo no puede ser Dios, puesto que se ve claramente cómo se dirige a Dios. Tal afirmación sólo revela un desconocimiento profundo de la doctrina de la Trinidad. Ésta no enseña que el Hijo, el Padre y el Espíritu Santo son la misma persona, sino que son tres personas distintas y un solo Dios verdadero. El diálogo entre el Padre y el Hijo, por lo tanto, no contradice la doctrina de la Trinidad, sino que la confirma.

i) Jesús es el Hijo de Dios, y no Dios. A este respecto recomendamos repasar lo señalado arriba en relación con el texto de Jn 5,18.

j) Salmo 2,7. Según la teología de la Wachtower, este pasaje indicaría que hubo una época en que el Hijo no existió y posteriormente sí; luego se trata de un ser creado. Además, el término "engendrar" debe entenderse como "crear". Lo cierto es que la fórmula que se recoge en este salmo parece ser que se utilizaba en la coronación de los reyes de Israel. Con ella se pretendía indicar que el monarca pasaba a ser "hijo de Yavé" de una manera muy especial.

Ahora bien, en el caso de este salmo, el Nuevo Testamento nos ha conservado la interpretación que del mismo hacía la Iglesia primitiva. Veamos: "Pero Dios lo levantó de entre los muertos, y por muchos días se hizo visible a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, los cuales son ahora testigos de él al pueblo. De modo que nosotros estamos declarándoles las buenas nuevas acerca de la promesa hecha a los antepasados, que Dios la ha cumplido enteramente para con nosotros los hijos de ellos al haber resucitado a Jesús, así como está escrito en el Salmo segundo: Tú eres mi hijo, este día he llegado a ser tu Padre" (He 13,30-33).

Para Pablo, el salmo 2 no enseñaba que Cristo fuera un ser creado, sino que contenía la afirmación de que resucitaría un día. Naturalmente somos muy libres de preferir la interpretación de la Wachtower a la del apóstol de los gentiles.

Digamos, finalmente, que el término "engendrar" ni significa "crear" ni es contrario a la enseñanza de la Trinidad. De hecho, el credo trinitario de Nicea afirma que la persona del Hijo fue "engendrada y no creada, de la misma naturaleza que el Padre". Los que creemos en la Trinidad creemos asimismo que Cristo fue engendrado desde la eternidad de la misma naturaleza que el Padre, pero que no fue creado. Este texto apoyaría precisamente esa tesis, puesto que en él no se dice que el Hijo fuera creado, sino engendrado.

Hasta aquí hemos podido ver el nulo fundamento que tiene afirmar que la Biblia niega la divinidad de Cristo. Ahora bien, el que no haya argumentos en contra no significa necesariamente que los haya a favor. ¿Existen pruebas en el Nuevo Testamento de que los primeros cristianos creyeran que Cristo era Dios? A examinar esa cuestión dedicaremos las próximas páginas.

2. Según la Biblia, Cristo es Díos, y no un dios

Contra lo que piensan la mayoría de las personas (y es error muy repetido en diversas publicaciones), los Testigos de Jehová no niegan la divinidad de Cristo, sino su plena divinidad. Es decir, para ellos Cristo es un dios (o el arcángel san Miguel), pero no es Dios. Nosotros intentaremos mostrar en las siguientes páginas cómo la Biblia indica específicamente lo contrario: Cristo es Dios, y no un dios. Las razones, entre otras muchas, son las siguientes:

2.1. Cristo tiene títulos en el NT que sólo son aplicables a Dios

Dios.

La teología de los Testigos, en realidad, es politeísta. Parte de la base de que existe un gran Dios increado (Jehová), seguido por un dios inferior y creado (Cristo) y por multitud de dioses de una categoría aún más ínfima, como el diablo y los ángeles. La enseñanza de la Biblia, por otra parte, es naturalmente monoteísta: sólo hay un Dios, no ha habido ninguno antes ni lo habrá después.

"Ustedes son mis testigos -es la expresión de Jehová- aun mi siervo, a quien he escogido, para que sepan y tengan fe en mí, y para que entiendan que yo soy el mismo. Antes de mí no fue formado Dios alguno y después de mí continuó sin que lo hubiera" (Is 43,10) (VNM).

Este pasaje, conocido de memoria por todos los adeptos de la Wachtower, ya que de él derivan su nombre, contiene en su segunda parte una afirmación que contradice tajantemente las enseñanzas de aquélla. No enseña que hay un gran Dios (Jehová), otro inferior y creado (el mesías) y una pléyade de dioses a continuación, sino que sólo hay uno y ninguno más.

"Esto es lo que ha dicho Jehová, el Rey de Israel y el Recomprador de él, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios" (Is 44,6) (VNM). La afirmación es clara y contundente; pero choca frontalmente con la teología de la Wachtower, que enseña la existencia de varios dioses.

"Yo soy Jehová, y no hay ningún otro. Con la excepción de mí no hay Dios..., no hay ningún otro; no hay otro Dios" (Is 45,5,14) (VNM).

Naturalmente, los primeros cristianos creían lo mismo que enseñó Isaías, y no la teología de la Wachtower, que establece que hay varios dioses. Y no sólo es que creían en un monoteísmo estricto (un solo Dios y ningún otro más), sino que además afirmaron que Cristo era ese Dios. Como esto resulta tan claro y equivale a reconocer que la teología jehovista es una farsa, los dirigentes de la Wachtower no han tenido el más mínimo inconveniente en alterar la traducción de la mayoría de los pasajes donde se dice que Cristo es Dios. A analizar algunos de éstos vamos a dedicarnos ahora.

a) Romanos 9,5. Dice la versión del texto griego: "El Cristo según la carne, el cual es Dios bendito". Pablo afirma tan claramente que Cristo es Dios bendito, que la VNM no ha tenido el menor reparo en introducir una palabra entre corchetes en el texto para desvirtuar tal afirmación. Dice así: el Cristo según la carne: Dios, que está sobre todos, (sea) bendito para siempre. Basta quitar de la VNM el sea entre corchetes para tener una afirmación clarísima de la divinidad de Cristo.

b) Filipenses 2,5ss. "... Cristo Jesús, el cual existiendo en forma de Dios no se aferró a ser igual a Dios".

Pablo lo expresa con claridad: Cristo era igual (no inferior) a Dios, pero no se aferró a ello, sino que se vació (ése es el significado literal del término griego kenosis) para hacerse hombre y redimirnos en la cruz. Pues bien, veamos cómo esta afirmación clarísima ha sido desvirtuada en la versión del Nuevo Mundo añadiendo de nuevo palabras que no están en el original: "... Cristo Jesús, quien aunque existía en la forma de Dios, no dio consideración a una usurpación, a saber: que debiera ser igual a Dios".

Basta comparar la VNM con otras traducciones para comprobar lo viciado y lleno de prejuicios que ha sido su método de trabajo, método que sólo buscaba defender a la secta, y no a la enseñanza de la Biblia.

c) Colosenses 2,9. "Porque en él habita la plenitud de la divinidad corporalmente".

Contra lo que enseña la Wachtower, Pablo afirma aquí que Cristo no es un dios o un mini-dios, sino que en él habita corporalmente la plenitud de la divinidad. Veamos cómo la VNM ha intentado velar esta gloriosa verdad: "Porque en él mora corporalmente toda la plenitud de la cualidad divina".

Ahora bien, esta subversión del texto, a fin de cuentas, sólo a medias consigue su objetivo, porque sólo Dios puede tener cualidad divina; y hemos visto en Isaías que sólo hay un Dios. Si en Cristo mora toda la plenitud de la cualidad divina, es que es Dios, y no un dios, como pretende la Wachtower.

d) Tito 2,13. "Esperando la feliz esperanza y manifestación de la gloria del gran Dios y salvador nuestro Jesucristo".

El texto es diáfano como el cristal. Pablo habla de la maravillosa esperanza del creyente cristiano que aguarda la venida de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo. De nuevo la VNM ha introducido palabras en el texto para privar a Cristo de su plena divinidad: "Mientras aguardamos la feliz esperanza y la gloriosa manifestación del gran Dios y del salvador nuestro, Cristo Jesús".

Con un descaro inexcusable, la Wachtower ha introducido una palabra que no está en el texto griego, para dejar a un lado a Dios y a otro al salvador Jesucristo, cuando lo cierto es que el original prodiga los dos atributos (Dios y salvador) a Cristo.

e) Hebreos 1,8. "Con respecto al Hijo: El trono tuyo, oh Dios, por el tiempo del tiempo".

Este texto reviste una especial relevancia porque en él es el propio Padre el que se dirige a la persona del Hijo; y no lo hace para denominarlo Miguel (como los testigos o los adventistas) ni un dios, sino Dios de manera plena. Como imaginará el lector, también en esta ocasión la VNM altera el texto añadiendo palabras: "Pero respecto al Hijo: Dios es tu trono para siempre jamás".

En el fondo, sin embargo, esta burda falsificación dice lo contrario de lo que pretende; porque, ¿quién es mayor, el trono o el que se sienta en él? Pues bien, si Dios es el trono del Hijo, éste debe ser, al menos, tan grande como Dios.

f) 2Pedro 1,1. "... En justicia del Dios nuestro y salvador Jesucristo".

Como en Tit 2,13, de nuevo nos hallamos ante una afirmación de que Cristo es Dios. Veamos cómo vierte el pasaje la VNM: "Por la justicia de nuestro Dios y del salvador Jesucristo".

Una vez más, añadiendo una palabra que no está en el original, se altera todo el sentido de la frase, privando a Cristo de la atribución que Pedro le hace de su divinidad plena. Sin embargo, es curioso que en el versículo 11 de este mismo capítulo de la primera epístola de Pedro aparezca la misma construcción gramatical; pero esta vez la Wachtower la ha traducido bien ("de nuestro Señor y salvador Jesucristo"), porque no une a Cristo con el título de Dios. Resulta vergonzoso el contemplar cómo puede haber personas con tan pocos escrúpulos morales como para alterar el texto sagrado a fin de defender con más facilidad sus doctrinas.

g) Juan 1,1. Sin duda, es ésta la falsificación más conocida de todas las que pueblan las páginas de la VNM. Dice así: "En (el) principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era un dios".

Basta ir al texto griego original para comprender que se trata de una burda artimaña, consistente en intercalar una palabra que no está en el evangelio de Juan a fin de negar la divinidad de Cristo.

"En principio existía la Palabra, y la Palabra estaba con el Dios y Dios era la Palabra".

Naturalmente, el pasaje en griego es tan claro que la Wachtower se ha visto obligada a recurrir al poco airoso método de inventarse una regla gramatical para justificar la barbaridad lingüística y teológica que implica su traducción. Según la Wachtower, en griego no existe palabra para indicar la idea de "uno", y, por lo tanto, cuando una palabra no lleva el artículo determinado (jo, je, to, en griego; el, la, lo, en castellano) debe colocarse delante la palabra "un, una". Esta regla es falsa; pero lo peor es que ni siquiera la Wachtower (pese a ser su inventora) la sigue:

a') En griego sí hay palabras para expresar la idea de "uno, una" sin que tenga que suplirlas el traductor. Una de ellas es eis, mia, en (uno, una, uno), que Juan utiliza repetidas veces; v.gr.: Jn 1,40; 6,8.22; 70,71; 7,21.50; 9,25; 10,16.30; 11,49-50.52; 12,2.4; 13,21.23; 17,11.21.22.23; 18,14. 22.26.39; 19,34, etcétera; la otra es tis, ti (uno-a-o ó alguno-a-o), que también es utilizada repetidas veces en el Nuevo Testamento. Si Juan hubiera deseado decir que la Palabra (Cristo) era un dios, hubiera recurrido con toda seguridad al empleo de eis o de tis.

b') La ausencia de artículo determinado ni siquiera es suplida por "un" en la misma Wachtower. Fijémonos a título de ejemplo en el mismo capítulo 1 del evangelio de Juan. En el versículo 6 se nos dice que un hombre (Juan el Bautista) fue enviado por Dios, y esta palabra va sin artículo determinado; no obstante la Wachtower no ha traducido "representante de un dios", sino "representante de Dios". En el versículo 12 se nos habla de cómo llegar a ser hijos de Dios. Ahora bien, la palabra Dios va sin artículo determinado; pero la Wachtower no ha traducido "hijos de un dios", sino "hijos de Dios". En el versículo 13, una vez más, la palabra "Dios" va desprovista de artículo determinado; pero la Wachtower no traduce "voluntad de un dios", sino "de Dios". Podríamos aducir más ejemplos; pero sinceramente éstos nos parecen suficientes para mostrar que la "regla" citada por la Wachtower no sólo no existe, sino que incluso no es aplicada por ella misma para no caer en el ridículo más absoluto.

c') La construcción poética de Jn 1,1 no permite traducir "un dios". Los dieciocho primeros versículos del evangelio de Juan formaron en su conjunto un canto (muy posiblemente antifonal) que se utilizaba en las reuniones de la Iglesia primitiva. Tenía por ello una estructura (muy clara en los tres primeros versículos) de especial belleza, puesto que cada frase terminaba con la misma palabra con que empezaba la siguiente: "En principio era la Palabra, y la Palabra era con el Dios, y Dios era la Palabra".

Esta construcción además hacía girar su encanto (y su impresionante vigor) en torno al hecho de que la palabra con que concluía una frase y comenzaba la siguiente tenía el mismo valor, contenido y significado. Por esto el "Dios" del final del versículo 1 nunca podía ser "un dios", sino la palabra "Dios", con su mismo contenido y fuerza con que concluía la frase anterior.

Examinado el texto de Jn 1,1, en la VNM se descubre, por lo tanto, no sólo una falta de conocimiento mínimo de la lengua en que se redactó el Nuevo Testamento, sino también una carencia de honestidad por la que no ha tenido reparo, una vez más, en alterar la Escritura para hacerla encajar en sus posiciones doctrinales preconcebidas.

Vamos a concluir con lo referente a este texto. Antes, no obstante, desearía hacer una breve referencia al origen de esta traducción penosa del glorioso pasaje de Jn 1,1. Cuando los testigos intentan mostrar que no son los únicos en haber traducido el pasaje de Jn 1,1 de esta manera sólo pueden (y es normal) citar un Nuevo Testamento no editado por ellos que contenga una versión similar. Me estoy refiriendo al Nuevo Testamento de Greber.[Este Nuevo Testamento de Johannes Greber aparece citado por la Wachtower para apoyar su traducción, por citar algún ejemplo, en el libro Asegúrense de todas las cosas, Brooklyn 1965, 489, y en el folleto La Palabra ¿quién es él? Brooklyn 1962, 5.]

¿Quién era Johannes Greber? La Wachtower lo ha presentado a sus adeptos como un sacerdote católico, pero esto es sólo una verdad a medias. Greber fue efectivamente un sacerdote católico; pero abandonó la Iglesia Católica para entrar en círculos espiritistas. Su propio Nuevo Testamento está cortado sobre la base de la teología espiritista y, según dice la introducción del mismo, fueron los espíritus los que le dijeron cómo traducir. Cito de la misma: "Muchas contradicciones entre lo que aparece en los rollos antiguos y el Nuevo Testamento surgieron y fueron tema de sus (de Greber) oraciones constantes pidiendo guía, oraciones que fueron contestadas y las discrepancias clarificadas por el Espíritu mundial de Dios... Su esposa (la de Greber), una médium del Espíritu mundial de Dios, fue a menudo el instrumento para dar las respuestas correctas de los Mensajeros de Dios al pastor Greber". [De hecho, yo sostengo la tesis de que la VNM no es sino una copia descarada de la traducción espiritista de Greber, como puede verse con facilidad comparando ambas versiones. La de Greber puede obtenerse solicitándola a la Johannes Greber Memorial Foundation, 139 Hillside Avenue, Teaneck, NJ, 07666. USA]

No deja de ser curioso que el único autor que tradujo Jn 1,1 como la Wachtower fuera un ex-sacerdote que colgó la sotana para casarse con una médium y que dejó una versión del Nuevo Testamento que no se basaba precisamente en el estudio de los textos, sino en las instrucciones que recibía en sesiones de espiritismo.

¿Sabe esto la Wachtower? La respuesta es afirmativa. En la Atalaya del 15 de febrero de 1956, páginas 110-111, se afirma en el párrafo 11: "Está muy claro que los espíritus en los que el ex-sacerdote Greber cree lo ayudaron en su traducción". Una afirmación similar se contiene asimismo en la Atalaya del 1 de abril de 1983, página 31. [Existe un argumento de tipo histórico-teológico adicional en favor de que Juan quería señalar la plena divinidad de Cristo al escribir el primer versículo de su evangelio. Me estoy refiriendo a la utilización del término "Palabra" para definir al Cristo preexistente. Este mismo término era utilizado en los targumim (comentarios interpretativos del Antiguo Testamento) en arameo para referirse a Yavé. De manera que para decir que Yavé creó los cielos y la tierra se indica que Memra (la Palabra) creó los cielos y la tierra, etc. Ese mismo Yavé, según Juan, era el que se había hecho carne para salvarnos.]

Cabría preguntarse qué clase de dirigentes tiene la secta de Brooklyn. No sólo porque están dispuestos a tergiversar el texto sagrado añadiéndole palabras que no aparecen en el mismo, sino porque también se atreven a inventar reglas gramaticales que no existen y que ellos mismos no respetan, buscando como único apoyo una versión del Nuevo Testamento carente de base científica y que, según confiesan en sus publicaciones, es obra de espíritus. Todo esto, no lo olvidemos, para negar la grandiosa verdad de la encarnación de Dios en la persona de Cristo a fin de redimirnos. ¿Realmente se puede confiar en una organización así?

Podríamos presentar ahora más textos falseados; pero vamos a citar sólo dos más en los que la Wachtower, sin darse cuenta, ha permitido que en la VNM los apóstoles llamaran Dios a Jesús. Nos referimos a Jn 20,28 y 1Jn 5,20. "Dijo entonces a Tomás: Pon tu dedo aquí y ve mis manos, y toma tu mano y métela en mi costado, y deja de ser incrédulo y hazte creyente. En contestación Tomás le dijo: Mi Señor y mi Dios" (Jn 20,27-28) (VNM). "... Jesucristo. Este es el Dios verdadero y vida eterna" (1Jn 5,20) (VNM).

La experiencia de la resurrección corporal de Jesús (que también niegan los testigos) significó un auténtico impulso espiritual para sus desolados discípulos. Tomás, el que había dudado, supo desde ese momento que el galileo con el que había compartido los años anteriores era Dios y Señor. Lo mismo afirmaba el apóstol Juan años después.

Ahora bien, todos los apóstoles eran judíos. Conocían las Escrituras y las palabras de Isaías en el sentido de que sólo había un Dios. 0 bien se equivocaban al afirmar que Jesús era Dios y le denominaban así cuando sólo era un dios (y en ese caso la Wachtower tendría razón doctrinalmente hablando) o bien tenían razón al identificar a Cristo con el Dios del que habló Isaías: el único Dios, antes del cual no hubo ninguno y después del cual tampoco habría otro. Si los apóstoles tenían razón, lo cierto es que la Wachtower está equivocada trágicamente. El autor de estas líneas no se avergüenza en decir que cree en los apóstoles, aunque eso signifique considerar a la Wachtower y sus doctrinas una farsa total.

Jehová.

Precisamente como los primeros cristianos vieron en Jesús al Dios del Antiguo Testamento encarnado, no dudaron en referir al mismo multitud de textos cuyo protagonista en el Antiguo Testamento era Jehová. [Como seguramente sabrá el lector, la vocalización "Jehová" es totalmente incorrecta. El tetragramaton (o cuatro letras: YHVH) de uno de los nombres de Dios en el Antiguo Testamento (no el único, como pretenden los testigos); posiblemente se debiera vocalizar con "a" y "e", dando como resultado la forma "Yahveh". Lo que sí es seguro es que no se pronunciaba Jehová. Aquí hemos respetado esta errónea vocalización para conservar la fuerza de los argumentos en relación con los adeptos de la secta de la Wachtower.] Como en otros casos del libro, un análisis en profundidad del tema requeriría una extensa monografía; pero vamos a intentar al menos mencionar alguno de los pasajes a título de ejemplo.

a) Cristo es Jehová vendido por treinta monedas de plata: "Entonces les dije: Si es bueno a sus ojos, den(me) mi salario; pero si no, absténganse. Y procedieron a pagar mi salario, treinta piezas de plata. Ante aquello, Jehová me dijo: Tíralo al tesoro... el valor majestuoso con el cual he sido evaluado" (Zac 11,12-13).

Sabido es que el Nuevo Testamento aplica este pasaje a Cristo como una profecía cumplida en él. ¿Se equivocaban los primeros cristianos al decir que Cristo era el Jehová de Zacarías evaluado en treinta monedas de plata, o yerran los testigos de hoy al negarlo?

b) Cristo es Jehová precedido por Juan el Bautista: "Escuchen. Alguien está clamando en el desierto: Despejen el camino de Jehová. Hagan recta la calzada para nuestro Dios a través de la llanura desértica" (Is 40,3) (VNM).

La profecía de Isaías era clara: una voz aparecería en el desierto para ser precursora de la venida de Jehová Dios. Los evangelistas vieron en el texto del profeta judío una profecía que se cumplió cuando Juan el Bautista precedió a Jesús. Si Juan fue la voz en el desierto, Jesús debía ser Jehová Dios. ¿Se equivocó Isaías al profetizar la venida de Jehová, cuando en realidad vino solamente un dios? ¿Se equivocaron los apóstoles al considerar que la profecía se había cumplido, cuando en realidad no era así, porque en vez de Jehová vino un dios, o se equivoca la Wachtower porque no se equivocó Isaías ni los primeros cristianos, y, efectivamente, quien vino fue Jehová Dios precedido por Juan el Bautista?

c) Cristo es Jehová traspasado: Zac 12,10 constituye uno de los pasajes más enigmáticos de todo el Antiguo Testamento. Yavé (o Jehová) se está dirigiendo al profeta y de pronto le anuncia algo que suena realmente extraño: le traspasarían y en tal situación le contemplarían los hijos de Israel; Jehová traspasado: "Y mirarán a mí, a quien traspasaron".

Es sabido que los primeros cristianos vieron en este pasaje una referencia a Cristo alanceado en la cruz. Ahora bien, ¿se equivocaban al considerar que el Jehová traspasado era Cristo o lo hace la Wachtower al negarlo? Mucho nos tememos que si alguien se ha equivocado no fueron los apóstoles; y es que en la mente de ellos seguramente sonaba la profecía gloriosa de Is 35,4: "Dios mismo vendrá y os salvará".

Lástima que verdad tan gloriosa haya sido sustituida en la teología de la Wachtower por el espectáculo de un arcángel que se hace hombre para salvar a la humanidad.

Salvador

Y es que de aceptar que Cristo no es Dios nos encontraríamos con el problema de que tenemos dos salvadores: Jehová y Cristo. Nada más lejano al pensamiento bíblico. Precisamente la Escritura nos dice: "Yo... yo soy Jehová, y fuera de mí no hay salvador" (Is 43,11).

Pues bien, los autores del Nuevo Testamento dicen que nuestro salvador es Cristo (2Tim 1,10). Para los que creemos que Cristo es Dios no hay contradicción; pero para la Wachtower es cuestión de explicar si Isaías se equivocó o si lo hicieron los primeros cristianos..., a menos que reconozcan que son ellos los errados.

El primero y el último

Otro título de Jehová que los autores del Nuevo Testamento no tuvieron ningún problema en aplicar a Jesús fue el de "el primero y el último", que en el Antiguo se dirigía a Jehová (Is 44,6). Así se nos dice: "Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último, el principio y el fin. Felices son los que lavan sus ropas largas, para que sea suya la autoridad (de ir) a los árboles de la vida, y para que consigan entrada en la ciudad por sus puertas. Afuera están los perros y los que practican espiritismo y los fornicadores y los asesinos y los idólatras y todo aquel a quien le gusta la mentira y se ocupa de ella. Yo, Jesús, envié a mi ángel para darles a ustedes testimonio de estas cosas para las congregaciones" (Ap 22,13-16).

¿Mentía y se equivocaba (y además blasfemaba) el autor de Apocalipsis al atribuirle a Jesús un título de Jehová, puesto que Cristo es solo un dios, o es la teología de la Wachtower la equivocada al respecto?

El creador

Desde luego, si los primeros cristianos se equivocaban en su evaluación de quién fue Jesús, su error llegó a alcanzar cotas de delirio, porque lo identificaron con el único creador del universo; y eso cuando el Antiguo Testamento señala que Dios, sin ningún tipo de colaboración, creó todo. Veamos:

"Esto es lo que ha dicho Jehová, tu Recomprador y el Formador de ti desde el vientre: Yo, Jehová, estoy haciendo todo, extendiendo los cielos, yo solo, tendiendo la tierra. ¿Quién estuvo conmigo?" (Is 44,24) (VNM).

"Yo mismo he hecho la tierra y he creado aun al hombre sobre ella. Yo..., mis propias manos han extendido los cielos" (Is 45,12).

Los apóstoles eran judíos, conocían estos pasajes, sabían que Dios no había utilizado ayudantes, instrumentos o intermediarios en su obra de creación. Si Cristo no era Dios, ¿por qué afirmaron que había creado todo?

"En el principio existía aquel que es la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. El estaba en el principio con Dios. Todo fue hecho por él, y sin él nada se hizo... Y aquel que es la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros" (Jn 1,1-3.14a) (EP).

"Porque por él mismo fueron creadas todas las cosas, las de los cielos y las de la tierra, lo invisible y lo visible, tanto los tronos como las dominaciones, los principados como las potestades; absolutamente todo fue creado por él y para él; y él mismo existe antes que todas las cosas y todas subsisten en él" (Col 1,16-17) (EP).

¿Disparataban Pablo y Juan al afirmar que Cristo era el único creador del universo, el Jehová creador, del que escribió Isaías, o más bien disparata la Wachtower al negarlo?

El "Yo Soy"

De hecho, esta conciencia que tenían los primeros cristianos de que Cristo era el Dios revelado en el Antiguo Testamento al pueblo de Israel no arrancó de su especulación personal, sino del recuerdo de las propias enseñanzas de Jesús. Quizá una de las afirmaciones más categóricas de éste al respecto fue la de apropiarse la denominación con la que Yavé se presentó ante Moisés cuando le encomendó su misión de liberar a Israel de la esclavitud de Egipto. Examinemos el texto directamente:

"Moisés dijo a Dios: Bien, yo me presentaré a los israelitas y les diré: El Dios de nuestros padres me ha enviado a vosotros. Pero si ellos me preguntan: ¿cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Dios dijo a Moisés: Yo soy el que soy. Así responderás a los israelitas: Yo soy me ha enviado a vosotros" (Éx 3,13-14)(EP).

El texto aparece claro en cuanto a la descripción del episodio. Moisés interroga a Yavé sobre el nombre con que debe presentarle a los hijos de Israel, y Dios le responde que ese nombre es "Yo soy".

Pues bien, Jesús se aplicó ese mismo apelativo: "Ya os he dicho que moriréis en vuestros pecados, porque si no creéis que yo soy, moriréis en vuestros pecados" (Jn 8,24) (BJ) (Tanto la traducción de Ediciones Paulinas como la Nueva Biblia Española han vertido: "que yo soy el que soy" lo que recoge a la perfección el sentido del texto original desde mi punto de vista).
La afirmación de Jesús era impresionante: si no creían que él era el mismo Dios que se apareció a Moisés anunciándole la liberación, morirían en sus pecados. No es de extrañar que aquella pretensión dividiera a sus oyentes de manera radical, unos creyeron (Jn 8,30), otros intentaron matarlo (Jn 8,59).

Naturalmente, los pasajes mantienen entre sí una relación tan evidente que la Wachtower sólo podía alterarlos en la VNM. Así el "Yo Soy" de Éx 3,14 es vertido: "Yo resultaré ser", aunque el hebreo dice hyh, es decir, Yo soy. De la misma manera, en la VNM, Jn 8,24 es vertido como "yo soy ése", aunque el griego dice ego eimi, es decir, "Yo Soy".

¿Puede alguien dudar de que no nos encontramos ante la casualidad, sino ante una política seguida metódicamente para extirpar de la VNM todas las señales de que Cristo es Dios?

El Señor

Otro de los títulos ligados a Yavé en la tradición de Israel fue el de "el Señor". Tan estrechamente estaba en la mente de los judíos que sólo había un Señor y que era Yavé, que en la traducción del Antiguo Testamento al griego conocida como la Biblia de los Setenta o Septuaginta Yavé es sustituido siempre por la palabra griega kýrios (Señor); y lo mismo sucedía en el servicio sinagogas en hebreo, donde en vez de Yavé se denominaba a Dios Adonai (Señor). Con este trasfondo es fácil adivinar cómo entenderían los judíos contemporáneos de Jesús la afirmación de que éste era el Señor.

Tan claro también ha quedado para la Wachtower el alcance de esta afirmación por parte de los autores del Nuevo Testamento, que ha cometido el impensable despropósito de sustituir la palabra original kýrios (Señor) por la de Jehová en docenas de textos. Que con esto se ha perseguido privar a Cristo de la gloria que merece su plena divinidad quedará de manifiesto con el texto de la VNM que, a título de ejemplo, reproduzco a continuación. Dice así: "El que observa el día, lo observa para Jehová (en el original, la palabra es kýrios = Señor). También, el que come, come para Jehová (en el original kýrios = Señor), pues da gracias a Dios; y el que no come, no come para Jehová (en el original kýrios = Señor), y sin embargo da gracias a Dios. Ninguno de nosotros, de hecho, vive con respecto a sí mismo únicamente, y ninguno muere con respecto a sí mismo únicamente; pues tanto si vivimos, vivimos para Jehová (en el original kýrios = Señor), como si morimos, morimos para Jehová (en el original kýrios = Señor). Por consiguiente, tanto si vivimos como si morimos, pertenecemos a Jehová (en el original kýrios = Señor). Porque con este fin murió Cristo y volvió a vivir otra vez para ser.... (aquí esperaríamos que dijera "Jehová", cambiando la palabra kýrios del original, como ha hecho en los versículos anteriores; pero dice: ... ) Señor tanto sobre los muertos como sobre los vivos" (Rom 14, 6-9) (VNM).

No es, pues cierto, como pretende la Wachtower, que al sustituir "Señor" por "Jehová" en el Nuevo Testamento realiza un intento de restaurar la pureza del texto original. No lo es porque ni un solo manuscrito del Nuevo Testamento contiene la palabra Jehová. No lo es porque no se ha hecho siempre y de manera consecuente (en el caso citado arriba diría, por ejemplo, que Cristo es Jehová, y una afirmación así conmovería hasta sus cimientos la teología de la Wachtower). No lo es, porque lo que se persigue realmente es ocultar el efecto impresionante que tiene en el Nuevo Testamento denominar a Jesús con el título de kýrios (Señor), el mismo que en su época se daba a Yavé. Por lo tanto, la Wachtower no ha buscado que entendieran los lectores de la VNM el mensaje del Nuevo Testamento de manera clara, sino ocultarles de forma consciente y metódica la maravillosa buena nueva de que el Dios de la historia se ha encarnado en Cristo para salvarnos.

El nombre salvador

¿Qué tiene, pues, de extraño que, contra lo que pretenden los adeptos de la Wachtower, los primeros cristianos fueran conocidos no como "jehovistas" o "Testigos de Jehová", sino por el nombre del que ellos creían que era Dios encarnado: Cristo?

Tampoco resulta extraño el hecho de que consideraran que el nombre salvador era el de Cristo (y, no obstante, no mencionaran nunca el de Jehová, como pretende la Wachtower). El mismo Pedro, el primero de los apóstoles, lo dejó bien claro cuando se vio conducido ante las autoridades religiosas de Israel: "Jesucristo el Nazareno... Ésta es la piedra que fue tratada por ustedes los edificadores como de ningún valor, que ha llegado a ser cabeza de ángulo. Además, no hay salvación en ningún otro, porque no hay otro nombre debajo del cielo que se haya dado entre los hombres mediante el cual tengamos que ser salvos" (He 4,10-12) (VNM).

Quizá Pedro se equivocaba, quizá no era cierto que el nombre de Jesús es el único por medio del cual podemos salvarnos, quizá no es cierto que no hay salvación en otro salvo en Cristo, quizá ... ; pero para el autor de estas líneas la autoridad doctrinal de Pedro es incomparablemente superior a la de los dirigentes de la Wachtower.

Podríamos continuar todavía con otros títulos y atributos de Jehová que los primeros cristianos aplicaron a Cristo, pero creo que con lo ya expuesto queda suficientemente probada la tesis que deseábamos demostrar.

2.2. En la Biblia Cristo es adorado no como un dios, sino como Dios

Por todo lo que hemos visto en el apartado b), no es de extrañar que la reverencia, adoración y gloria que los primeros cristianos dirigían a Jesús fueran las de] mismo Dios, y no las de un dios. Veámoslo.

Es adorado

En el pensamiento del Antiguo Testamento la idea de adorar a un ser que no fuera Dios resultaba sencillamente abominable. El mandato divino establecía que sólo se podía adorar a Yavé (Dt 6,13; 10,20), y así se lo repitió Jesús al diablo cuando éste le pidió que le adorara (Lc 4,Cool. La palabra utilizada en este texto para indicar adoración es el verbo griego proskyneo. Como era de esperar, la Wachtower ha traducido proskyneo por adorar cuando se refiere al Padre, v.gr.: Lc 4,8; pero cuando iba referido a Cristo lo ha vertido "rendir homenaje" para ocultar el hecho de que éste fue adorado por los primeros cristianos. Así, Mt 28,17 dice: "Y viéndole le adoraron (proskýnesan)".

Y Lc 24,52 señala: "Y ellos, adorándole (proskynésantes), volvieron a Jerusalén".

Otros ejemplos de ese empleo del término "adorar" (proskyneo) en relación a Jesús los tenemos, por ejemplo, en Mt 2,2.8 y 11, o Jn 9,38. En todos los casos, la Wachtower ha vertido por "rendir homenaje", ocultando la adoración de Jesús.

Hemos tenido ocasión de ver antes cómo las propias artimañas de la Wachtower no siempre son perfectas y que se les había pasado por alto un par de textos (Jn 20,28 y 1Jn 5,20), en que se dice que Cristo es Dios. Lo mismo sucedió en el pasado con una cita en la que se habla de adorar a Jesús. Me estoy refiriendo a Heb 1,6. La VNM traducía así: "Pero cuando introduce de nuevo a su primogénito en la tierra habitada, dice: Y que todos los ángeles de Dios le adoren".

Tan claramente dejaba de manifiesto el texto que los mismos ángeles adoraban a Jesús, que en la edición de la VNM de 1987 el texto se cambió. Ahora dice: "le rindan homenaje".

Conductas como éstas dejan bien de manifiesto que no hay error de buena fe o simple ignorancia en la actuación de los dirigentes de la Wachtower. Existe un propósito firme y premeditado de negar la plena divinidad de Cristo, aunque para ello se tenga que recurrir a la mentira, al fraude de traducción o al Nuevo Testamento de un espiritista. Una conducta así, desprovista de toda ética, no puede pretender sinceramente que procede de gente sincera y cristiana que ama la Biblia y que se somete a las enseñanzas de la misma.

Es honrado como el Padre

No se puede aducir (como han pretendido algunos autores) que la honra y adoración que se prodigaba a Jesús era algo que arrancaba de mentes calenturientas que no le habían comprendido bien. El evangelista Juan señala que tal conducta partía de las mismas palabras de Jesús. Leemos en Jn 5,23: "Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha encargado todo el juicio al Hijo, para que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre" (VNM).

La expresión griega que la VNM traduce por "así como" es kazós, que equivale a "de la misma manera", "exactamente igual". Pero ¿cómo sería posible esto si Cristo es sólo un dios, y el Padre es Dios? ¿Acaso no será porque precisamente no es así, porque precisamente el Padre y el Hijo son Dios? Creemos que eso es lo que se desprende no sólo del texto, sino del contexto del Nuevo Testamento.

Ante él se dobla la rodilla

Por ello no debería extrañarnos que se doble la rodilla en el Nuevo Testamento no sólo ante el Padre (Ef 3,14) sino también ante el Hijo: "... para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los (que están) en el cielo y de los (que están) sobre la tierra y de los (que están) debajo del suelo" (Flp 2,9) (VNM).

Recibe gloria

En el fondo de toda esta visión de profunda adoración de Cristo que caracteriza al cristianismo neotestamentario lo que subyace, pues, es la consciencia de que Cristo es el mismo Yavé, y por ello es digno de recibir la gloria que sólo se puede tributar a aquél. Que esta gloria no podía tributarse a nadie más se desprendía con claridad del Antiguo Testamento: "Yo soy Jehová. Ése es mi nombre, y a ningún otro daré yo mi propia gloria, ni mi alabanza a imágenes esculpidas" (Is 42,Cool (VNM) "... a ningún otro daré mi propia gloria" (Is 48,11) (VNM).

Lo cierto, sin embargo, es que Juan afirma que la gloria de Jesús es la misma que la de Jehová. Veámoslo: "... Jesús habló estas cosas y se fue y se escondió de ellos. Pero aunque había ejecutado tantas señales delante de ellos, no ponían fe en él, de modo que se cumplió la palabra de Isaías el profeta, que él dijo: Jehová, ¿quién ha puesto fe en la cosa oída por nosotros? Y en cuanto al brazo de Jehová, ¿a quién ha sido revelado? La razón por la cual no podían creer es que otra vez dijo Isaías: Él les ha cegado los ojos y ha hecho duro su corazón, para que no vean con los ojos y se vuelvan y yo los sane. Isaías dijo estas cosas porque vio su gloria y habló de él. Con todo, hasta de los gobernantes muchos realmente pusieron fe en él, pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga" (Jn 12,36b-42) (VNM).

El evangelio de Juan intenta en este pasaje explicar por qué muchos de los judíos no llegaron a creer en Jesús. Su tesis es que tal hecho ya estaba profetizado por Isaías, que, cuando vio la gloria de Jesús, anunció que los corazones de los judíos se cegarían y su corazón se endurecería. Ahora bien, el pasaje a que hace referencia Juan es el de Is 6,1-10, en el que Isaías vio... al propio Jehová. Caben dos posibilidades: o bien Juan se equivocaba al decir que la gloria de Cristo era la de Jehová y además cometía un error blasfemo porque le atribuía algo que no le correspondía (en cuyo caso la Wachtower tendría razón), o bien Juan era consciente de lo que estaba escribiendo, ya que identificaba a Cristo con Jehová y no veía dificultad en atribuirle la misma gloria. En tal caso, empero, la Wachtower estaría equivocada. El autor de estas líneas cree, en su modesto entender, que Juan el evangelista es mucho más digno de confianza que la Wachtower.

En buena medida, la experiencia de Juan fue como la de Tomás. Él había visto morir a Jesús de cerca, muy de cerca, porque fue el único de los doce que no se ocultó y que permaneció al pie de la cruz con María y otras mujeres. Pero también asistió luego a su resurrección, y pudo comprobar que las afirmaciones de Jesús en el sentido de que él mismo se resucitaría se cumplían fielmente: "... Jesús les dijo: Derriben este templo y en tres días lo levantaré... pero él hablaba del templo de su cuerpo. Sin embargo, cuando fue levantado de entre los muertos, sus discípulos recordaron que él solía decir esto; y creyeron la Escritura y el dicho que Jesús dijo" (Jn 2,1922) (VNM).

¿Quién podría morir como hombre para luego levantar ese propio cuerpo de entre los muertos? ¿Acaso un dios creado, un arcángel, un mini-dios, o sólo el propio Dios creador de la vida?

Citemos, finalmente, un pasaje más en el que la Wachtower ha pretendido privar a Cristo de su gloria. Se trata de 2Cor 4,4: "En los cuales el dios del mundo este cegó las mentes de los incrédulos para que no brille la luz del evangelio de la gloria del Cristo, que es imagen de Dios".

El pasaje reviste una especial importancia por varios aspectos. En primer lugar hay que señalar que Pablo indica un plan diabólico, que consiste en que Satanás, al que el mundo en realidad ha convertido en su dios, ha cegado la mente de los incrédulos para que no vean la luz que proporciona el evangelio. Este evangelio trata acerca de la gloria de Cristo. Pues bien, la traducción del NM quita la gloria a Cristo para dársela a las buenas nuevas: "Entre quienes el dios de este sistema de cosas ha cegado las mentes de los incrédulos, para que no pase (a ellos) la iluminación de las gloriosas buenas nuevas acerca del Cristo" (VNM).

Decididamente, la Wachtower no sabe cómo alterar el texto sagrado para privar a Cristo de su divinidad y gloria, tarea que Pablo en este pasaje atribuye al mismo Satanás.

En segundo lugar, este pasaje reviste relevancia porque es utilizado por la Wachtower para probar que Cristo es un dios..., al igual que lo es también el diablo. Ahora bien, este texto no pretende que el diablo sea un dios, sino que este mundo lo ha convertido, consciente o inconscientemente, en tal. De la misma manera, Pablo dice en Flp 3,19 que muchos tienen a su vientre como Dios; pero eso no indica que el vientre sea un dios, sino que algunos lo han convertido en tal con su conducta. Por lo tanto, intentar utilizar este pasaje como base sobre la que apoyar la existencia de muchos dioses es una imposibilidad exegética.

Por último, el pasaje hace referencia a Cristo como imagen de Dios, algo que la Wachtower, siempre ansiosa de llevar el agua de la Biblia al molino de sus prejuicios, interpreta en el sentido de que Cristo es una imagen, pero no el mismo Dios. Lo cierto, sin embargo, es que en el griego koiné, en que se escribió este pasaje, el término eikon indica no representación plástica, sino "manifestación autorizada". Es decir, lo que el apóstol pretende enseñarnos es que Cristo es la única manifestación autorizada y legítima de Dios que conocemos. Precisamente eso mismo creemos los que confesamos el dogma de la Trinidad: que Cristo no es un dios, sino la manifestación real de Dios.

3. El mesías-Dios en el judaísmo

El cristianismo significó un choque emocional y espiritual de magnitudes incalculables para el pueblo de Israel. Jesús, su familia, sus primeros discípulos, fueron judíos. Él pretendía ser mesías, pero de una manera que cuestionaba hasta su misma raíz la existencia del status religioso judío, porque Jesús también decía que "Dios era su padre, haciéndose así igual a Dios" (Jn 5,18).

Apenas muerto Jesús, los conflictos entre cristianismo y judaísmo comenzaron a recrudecerse de nuevo. Unas décadas después, los judíos que eran cristianos eran expulsados, de forma generalizada esta vez, de las sinagogas, y la propia teología judía experimentó una profunda revisión precisamente para privar de argumentos al cristianismo. De esta manera, el judaísmo arrojó por la borda multitud de corrientes e interpretaciones que había en su seno (la de que el mesías sufriría, la de que el mesías sería Dios, etc.), y el cristianismo, como reacción, empezó a delimitar su oposición al judaísmo. [He delimitado este conflicto en mi artículo, escrito en colaboración con Pilar Fernández Uricel, titulado "Anavim, apocalípticos y helenistas", en homenaje a José María Blázquez, Madrid 1990. Un estudio más a fondo del tema en J. Jocz, The jewish people and Jesus Christ, Grand Rapids, 1979, donde queda de manifiesto cómo el judaísmo -tal como se forjó en la época de la redacción del Talmud- fue principalmente un intento de los judíos de oponerse sólidamente al cristianismo.] No obstante lo anterior, se han conservado algunos vestigios que indican cómo la idea de que el mesías sería Dios era algo corriente en la época en que surgió el cristianismo, y que, además, aunque apagadamente, tal idea se conservó en algunos círculos poscristianos. Veamos algún ejemplo: "Dios le llamó (al mesías) con seis nombres que él dice en relación consigo mismo: Porque un niño nos ha nacido, se nos ha dado un hijo; y el gobierno estará sobre su hombro; y su nombre será maravilloso, consejero, Dios, fuerte, padre eterno, príncipe de paz (se está citando aquí Is 9,5-6). De manera que lo llamó Dios de una manera distintiva" (Iggereth Teman; rabí Moisés ben Maimón escribiendo a Jacob Alfajumi).

"¿Cuál es el nombre del rey mesías? A esto respondió el rabí Abba bar Kahana: Yahveh es su nombre" (Midrash Echa 1,51)
"Dios llamó también al rey mesías con su propio nombre (el de Dios)" (Midrash Thillim 21,2).

No deja de ser paradójico que estos textos rabínicos, escritos por personas que negaban que Jesús fuera el mesías, contuvieran una concepción más correcta en relación con el mesías que la que propaga la Wachtower, que se pretende cristiana.

4. El mesías-Dios entre los cristianos primitivos

No hace falta decir que también el cristianismo primitivo tuvo la absoluta certeza de que Cristo era Dios; y no sólo no se abstuvo en proclamarlo, sino que insistió en ello. Resulta imposible mencionar todas las citas del primer siglo e inicios del segundo, no bíblicas al respecto, pero vamos a dejar constancia de algunos ejemplos:

a) Ignacio de Antioquía (muerto entre el 98 y el 117): "Un médico hay, en la carne hecho Dios, hijo de María e hijo de Dios, Jesucristo nuestro Señor" (Ef 7,2).

b) Segunda epístola de Clemente (entre 100 y 150 d.C): "Debemos sentir de Jesucristo, que es Dios, que es juez de vivos y muertos" (1,1)

c) Justino mártir (s. II): "Cristo preexiste como Dios antes de los siglos" (Diálogo con el judío Trifón 48,l) (en realidad los capítulos 48 a 108 están dedicados a mostrar con el Antiguo Testamento que el mesías es Dios y debe ser adorado).

d) Atenágoras de Atenas (segunda mitad del s. II): "Admitimos a un solo Dios... Dios Padre y Dios Hijo y Dios Espíritu Santo que muestran su potencia en la unidad y su distinción en el orden" (Súplica en favor de los cristianos, 10).

5. Conclusión

Como tendrá ocasión de comprobar el lector que se adentre en el resto del libro, este capítulo es con mucho el más extenso del mismo, y es que hay razones para ello. La confesión de que Cristo es Dios constituye la piedra fundamental sobre la que se asienta el cristianismo. A diferencia de otras religiones, como el Islam o el budismo, el cristianismo pretende que su fundador fue el mismo Dios. El ataque a esta clave de la fe ha sid( una constante en la historia de la Iglesia. Lo hicieron los ebionitas en el s. I, los gnósticos en los ss. II y III, los arrianos en el IV, y desde entonces, los cátaros, los socinianos, los unitarios, los primeros adventistas, los Testigos de Jehová, los Niños de Dios, los mooníes y un largo etcétera.

Pese a todo, la fe de la Iglesia se ha mantenido inquebrantable. El Dios que creó el mundo, que inspiró las Escrituras, que liberó al pueblo de Israel del yugo de Egipto y que guió a los profetas, se encarnó en una humilde virgen judía para morir en una cruz y con su sangre preciosa redimirnos. A esa cruz de la que colgó nuestro Dios encarnado en un carpintero Galileo miramos conmovidos por su amor, que no retrocedió ante nada para obtener nuestra salvación. Han pasado casi dos milenios desde entonces y no deja de seguir siendo un gran misterio que el Señor de la gloria, al que adoraron los ángeles y los apóstoles, se humillara como un esclavo para padecer en favor nuestro. Quizá es que el amor siempre tiene algo de misterioso e inexplicable; y el de Dios no es una excepción a ese principio, sino una confirmación. Cristo, según nos enseñan las Escrituras, no fue un dios o el arcángel Miguel enviado por Jehová a la tierra a cargar con el peso de la obra de la redención; tampoco fue el mesías fracasado, cuyos errores tiene que corregir el reverendo Sun Myung Moon. No; en aquel cuerpo lacerado latía Dios y latía su amor por nosotros. A nosotros sólo nos queda adorarlo humildemente y rendirle la gloria de que las sectas intentan desposeerlo.

http://apologeticacatolica.org/Trinidad/Trinidad01.htm
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Damián

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¿Enseña la Biblia que el Espíritu Santo es Dios?

Mensaje  Damián el Jue Jun 07, 2012 7:57 pm


Segundo capítulo del libro “Las Sectas frente a la Biblia”

Reflexiones bíblicas sobre la divinidad del Espíritu Santo

(Lo que el autor en su libro ha escrito en forma de nota al pié de página,
en esta edición digital se encuentra entre [])

NOTA SOBRE LAS VERSIONES DEL TEXTO SAGRADO: A lo largo de la obra he utilizado con preferencia mi propia traducción directa del griego para el Nuevo Testamento, y del hebreo y arameo para el Antiguo. En el primer caso me he valido del Greek-English New Testament, de Nestlé y Aland, Editio XXVI, Stuttgart 1981, y en el segundo de la Biblia Hebraica Stuttgartensia, Editio Minor, Stuttgart 1984. Cito también de las versiones prestigiosas de la Biblia comunes en el mundo de habla hispana y de las propias ediciones de las sectas. Las siglas siguientes son las utilizadas en relación con las diversas traducciones de la Biblia: VNM: Versión del Nuevo Mundo o Biblia de los Testigos de Jehová; EP: La Santa Biblia, de Ediciones Paulinas; BJ: Biblia de Jerusalén; NC: Nácar Colunga; VP: Versión Popular; VM: Versión Moderna; NBE: Nueva Biblia Española; RV: Reina-Valera. Cuando no se indica referencia, la traducción es mía.

Las objeciones que históricamente se han formulado contra la doctrina de la Trinidad se han dirigido mayoritariamente en contra de la plena divinidad de la persona del Hijo. Sin embargo, da la impresión de que, supuestamente, negada ésta, los antitrinitarios no tuvieran mucho interés en refutar la divinidad del Espíritu Santo. Es como si resultara ocioso continuar una disputa sobre la Trinidad cuando ya ha quedado de manifiesto que una de las tres personas no es Dios, sino un dios o un mero hombre.

Quizá esto explique por qué los argumentos contra el Espíritu Santo son tan poco elaborados en las sectas, llegando en muchos casos a no existir siquiera. Los mismos Testigos de Jehová, que definen al Espíritu Santo como la "fuerza activa de Dios" y la comparan con formas de energía como la electricidad que impulsa el funcionamiento de los electrodomésticos, ponen de manifiesto una pobreza extrema en la negación de la personalidad y la divinidad del Espíritu Santo. Pero ¿enseña realmente la Biblia que el Espíritu Santo carece de personalidad y que no es Dios?

l. Objeciones de las sectas

Tres son fundamentalmente las objeciones que he recogido en conversaciones con testigos y estudios de sus publicaciones en relación con la personalidad y divinidad del Espíritu Santo. La primera es la consistente en afirmar que la Biblia no enseña en ningún sitio ni que el Espíritu Santo sea una persona ni que sea Dios. A contestar esta objeción dedicaremos los dos apartados siguientes de este capítulo.

La segunda es señalar que el Espíritu Santo es una fuerza impersonal, como el agua lo es, ya que se nos dice en la Biblia que se es bautizado con el Espíritu Santo y también que se es bautizado en agua. Resulta obvio, alegan los jehovistas, que si el Espíritu Santo fuera una persona no podría estar sobre tantas personas a la vez.

No hace falta señalar que tal objeción, en el fondo, es ridícula, y, en realidad, proporciona un argumento a favor de la divinidad del Espíritu Santo. Si realmente el Espíritu Santo puede estar en tantas partes (como los testigos reconocen que lo señala la Escritura), sólo puede explicarse porque es Dios. Como Dios precisamente, goza del don de la ubicuidad, es decir, de poder estar en diversos lugares a la vez. Pablo mismo señala que "en él (Dios) vivimos, nos movemos y existimos" (He 17,28) (BJ); y de esta ubicuidad no se desprende que Dios no sea Dios -porque, por ejemplo, también nos movemos en medio del aire, y éste no tiene personalidad-, sino que concluye que Dios es omnipotente y que nos va a juzgar a todos. Como puede verse, pues, esta objeción no tiene ninguna validez para negar la personalidad y divinidad del Espíritu Santo. [Una variante de esta objeción es afirmar que el Espíritu Santo carece de personalidad, puesto que entra en las personas. El argumento, una vez más, es muy pobre. Los demonios entran en el interior de las personas en los casos de posesión, y no por ello pierden su personalidad; ¿por qué le iba a suceder eso, sin embargo, al Espíritu Santo? ¿Pretenden afirmar los testigos que el espíritu de Satanás goza de más cualidades que el de Dios?]

La tercera objeción es similar a la segunda. Viene a decir que el Espíritu Santo ni es Dios ni tiene personalidad, porque de él se afirma en la Biblia que se bebe (lcor 12,14). Ahora bien, puesto que lo que se bebe siempre son sustancias sin personalidad (agua, vino, etc), el Espíritu Santo no es Dios y tampoco tiene personalidad.

Lo cierto es que Pablo, sólo unas líneas antes, ha señalado que los israelitas también bebieron de Cristo, que es un ser personal y también Dios: "Y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que les seguía; y la roca era Cristo" (1Cor 10,4) (BJ). Tan claramente desmiente el pasaje la objeción de los testigos, que éstos no han tenido el más mínimo reparo en cambiarlo en su Versión del Nuevo Mundo, donde se dice: "y aquella masa rocosa significaba Cristo"; burda falsificación por otra parte, ya que la palabra griega que aparece en el original es en, es decir "era", y no "significaba". Pero, como ya ha tenido ocasión de comprobar el lector en el capítulo anterior, cambiar versículos de la Biblia para amoldarlos a sus doctrinas es algo habitual en las tácticas de la Wachtower.

Poca, si es que alguna, consistencia presentan estas dos objeciones de los testigos. Pasemos ahora a examinar si efectivamente la Biblia enseña o no la personalidad del Espíritu Santo.

2. El Espíritu Santo es un ser personal

Definir si un ente goza o no de personalidad no plantea ninguna dificultad especial. Es obvio que una fuerza impersonal, como la electricidad, el agua, la energía nuclear, etc., no puede desarrollar actividades propias de los seres dotados de personalidad, ya sean humanos o espirituales. Ahora bien, si la electricidad pudiera revelar, enseñar, guiar, ordenar, interceder, enviar, hablar, etc., ya no nos hallaríamos ante una fuerza impersonal, sino ante un ente personal. Ahora bien, en la Biblia, ¿el Espíritu Santo aparece como una fuerza impersonal, al estilo de la electricidad, según afirman los testigos, o, por el contrario, está ligado indisolublemente a cualidades personales? Pensamos que el propio lector puede sacar sus propias conclusiones a partir de los textos que citamos a continuación a título de ejemplo, razón ésta por la que limitaremos los comentarios sobre los mismos a un mínimo indispensable:

El Espíritu Santo enseña y recuerda. "Mas el ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre, ése les enseñará todas las cosas y les hará recordar todas las cosas que les he dicho" (Jn 14,26) (VNM). ¿Cómo puede enseñar -la palabra griega didásei utilizada aquí contiene la idea de enseñar como maestro- y recordar todo un ente que no tiene ni personalidad?

El Espíritu Santo da testimonio. "Cuando llegue el ayudante que yo enviaré a ustedes del Padre, el espíritu de la verdad, que procede del Padre, ése dará testimonio acerca de mí, y ustedes, a su vez, han de dar testimonio, porque han estado conmigo desde que principié" (Jn 15,26) (VNM). Tanto el Espíritu Santo como los discípulos de Jesús dan testimonio. ¿Cómo es posible que el primero carezca de personalidad y los segundos no? ¿Cómo es posible que un ente carente de personalidad sea el encargado de instruir a seres que sí la tienen?

"El espíritu mismo da testimonio con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios" (Rom 8,16) (VNM).

El Espíritu Santo guía a la Verdad. "Sin embargo, cuando llegue aquél, el espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no les hablará por su propio impulso, sino que hablará las cosas que oye, y les declarará las cosas que vienen" (Jn 16,13) (VNM).

Las palabras de Jesús transmitidas por el autor del cuarto evangelio no pueden resultar más claras: el Espíritu guiará a toda la verdad; hablará no según su propio impulso, sino lo que oiga, y anunciará el futuro. ¿Puede una fuerza impersonal -como la electricidad- hacer esto?

El Espíritu Santo glorifica. "Aquél (el Espíritu Santo) me glorificará, porque recibirá de lo que es mío y se lo dará a ustedes" (Jn 16,14) (VNM).

El Espíritu Santo dirige la evangelización. "Además atravesaron Frigia y el país de Galacia, porque el espíritu santo les había prohibido hablar la palabra en el (distrito de) Asia" (He 16,6) (VNM).

¿Es siquiera verosímil que una fuerza impersonal pudiera formular prohibiciones y órdenes en relación con un tema como la evangelización?

El Espíritu Santo conduce. "Porque todos los que son conducidos por el espíritu de Dios, éstos son los hijos de Dios" (Rom 7,14) (VNM).

¿Cómo es posible que una fuerza carente de personalidad -como la electricidad- conduzca a personas que sí tienen personalidad, de tal manera que si éstas se someten a su guía pongan de manifiesto que son hijos de Dios?

El Espíritu Santo intercede. "De igual manera el espíritu también acude con ayuda para nuestra debilidad; porque el (problema de) lo que debemos pedir en oración cómo necesitamos hacerlo no lo sabemos, pero el espíritu mismo aboga por nosotros con gemidos no expresados. Sin embargo, el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del espíritu, porque éste aboga en conformidad con Dios por los santos" (Rom 8,26-27) (VNM).

¿Cabe en cabeza humana que un ente sin ninguna personalidad sepa más que seres humanos que sí la tienen? ¿Es lógico pensar que un ente que no tiene personalidad se preocupe hasta el punto de abogar por seres humanos con gemidos que no pueden narrarse? ¿Es siquiera asimilable que un ente sin personalidad abogue además en plena conformidad con lo que Dios desea?

El Espíritu Santo envía. "Por consiguiente, estos hombres, enviados por el Espíritu Santo, bajaron a Seleucia, y de allí se embarcaron para Chipre" (He 13,4).

¿Cómo es posible que un ente sin personalidad pueda enviar a seres que sí la tienen, marcándoles además su itinerario concreto?

El Espíritu Santo toma decisiones en el seno de la Iglesia. "Porque al espíritu santo y a nosotros mismos nos ha parecido bien no añadirles ninguna otra carga salvo estas cosas necesarias" (He 15,28) (VNM).

¿Desde cuándo una fuerza impersonal -como la electricidad- puede tomar decisiones junto a seres humanos?

"Presten atención a sí mismos y a todo el rebaño, entre el cual el espíritu santo los ha nombrado superintendentes, para pastorear la congregación de Dios..." (He 20,28) (VNM).

Pero ¿cómo puede una fuerza sin personalidad nombrar a los obispos para que pastoreen la Iglesia?

El Espíritu Santo provoca la profecía. "Ahora bien, en estos días unos profetas bajaron de Jerusalén a Antioquía. Uno de ellos, por nombre Agabo, se levantó, y por el espíritu procedió a indicar que una gran hambre estaba por venir sobre toda la tierra habitada; la cual de hecho tuvo lugar en el tiempo de Claudio" (He 11,27-28) (VNM).

"Y viniendo a nosotros y tomando el cinturón de Pablo, se ató los pies y las manos y dijo: Así dice el Espíritu Santo: Al varón a quien pertenece este cinturón los judíos lo atarán de esta manera en Jerusalén y lo entregarán en manos de gente de las naciones" (He 21,11) (VNM).

En estos pasajes asistimos a dos ocasiones en que el Espíritu Santo movió a un profeta a predecir el futuro incluso señalando las palabras concretas que debía pronunciar. Las profecías, al contrario de las dadas por testigos, adventistas, mormones o Niños de Dios, se cumplieron. ¿Puede realmente una fuerza impersonal impulsar la profecía hasta el punto de hacer articular las palabras concretas y determinar su cumplimiento?

El Espíritu Santo ordena. "De modo que el espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar nada" (He 11,12) (VNM).

"Mientras ellos estaban ministrando públicamente a Jehová y ayunando, el espíritu santo dijo: "De todas las personas apártenme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado" (He 13,2) (VNM).

¿Cómo es posible que una fuerza impersonal como la electricidad pueda dar órdenes a Pedro, el príncipe de los apóstoles, y a la Iglesia, pronunciando incluso frases completas?

El Espíritu Santo da dones. "Pero la manifestación del espíritu se da a cada uno con un propósito provechoso. Por ejemplo, a uno se le da mediante el espíritu habla de sabiduría, a otro habla de conocimiento según el mismo espíritu, a otro fe por el mismo espíritu, a otro dones de curaciones por ese único espíritu, a otro operaciones de obras poderosas, a otro el profetizar, a otro discernimiento de expresiones inspiradas, a otro lenguas diferentes, y a otro interpretación de lenguas. Pero todas estas operaciones las ejecuta el uno y mismo espíritu. Distribuyendo a cada uno respectivamente así como dispone" (1Cor 12,7-11).

Ahora bien, nosotros nos preguntamos ¿cómo es posible que una fuerza sin personalidad y que, por lo tanto, carece de discernimiento, de sabiduría, de fe, de conocimiento -todas ellas cualidades personales- puede dotar de esos dones a seres humanos? ¿No será precisamente porque sí tiene personalidad y porque además dispone de todas estas cualidades?

El Espíritu Santo revela. "Además, se le había revelado divinamente por el espíritu santo que no vería la muerte antes de que hubiera visto al Cristo de Jehová" (Lc 2,26) (VNM).

Pero ¿cómo puede revelar el futuro a una persona un ente que no tiene personalidad?

El Espíritu Santo habla frases enteras. Hemos visto ya algunos ejemplos en los apartados anteriores, pero vamos a citar alguno más:

"De modo que el espíritu dijo a Felipe: Acércate y únete a ese carro" (He 8,29) (VNM).

¿Cómo puede una fuerza impersonal pronunciar frases coherentes y articuladas que tienen un propósito y que incluso vaticinan el futuro?

El Espíritu Santo puede ser resistido. "Hombres obstinados e incircuncisos de corazón y de oídos, siempre están ustedes resistiendo al espíritu santo; como hicieron sus antepasados antes de ustedes" (He 7,51) (VNM).

Creemos que los textos reproducidos arriba, escasos botones de muestra por otra parte, establecen de manera indiscutible el concepto que los primeros cristianos tenían acerca del Espíritu Santo. Para ellos no era una fuerza activa e impersonal, comparable a la electricidad, como pretende la Wachtower. Por el contrario, el Espíritu Santo no sólo tenia personalidad, sino que además contaba con un papel en la vida de la Iglesia y de los creyentes (papel ya anunciado por el propio Jesús) que dejaba entrever su valor sobrehumano y, como examinaremos con más claridad en el siguiente apartado, divino. Sinceramente no pensamos que se pueda pretender bajo ningún concepto que, a la luz del Nuevo Testamento, el Espíritu Santo es una energía carente de personalidad.

3. El Espíritu Santo es Dios

Ahora bien, ¿muestra con la misma certeza la Escritura que el Espíritu Santo es Dios? Una vez más vamos a dejar hablar a la Biblia, limitando nuestros comentarios a su mínima expresión.

Mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios. "Pero Pedro dijo: Ananías, ¿por qué te ha envalentonado Satanás a tratar con engaño al espíritu santo y a retener secretamente parte del precio del campo? Mientras permanecía contigo, ¿no permanecía tuyo?, y después que fue vendido, ¿no continuaba bajo tu control? ¿Por qué te propusiste un hecho de esta índole en tu corazón? No has tratado con engaño a los hombres, sino a Dios" (He 5,3-4) (VNM).

El Espíritu Santo es el mismo Jehová que habló en el Antiguo Testamento. "Así, porque estaban en desacuerdo unos con otros, empezaron a irse, mientras Pablo hacía este único comentario: Aptamente habló el espíritu santo por Isaías el profeta a los antepasados de ustedes diciendo: Ve a este pueblo y di: Oyendo oirán, pero de ningún modo entenderán; y mirando mirarán, pero de ningún modo verán" (He 28,2526) (VNM).

Ahora bien, lo cierto es que Pablo cita de Is 6,8-9; y allí no se dice que hablara el Espíritu Santo, sino el mismo Jehová: "Y empecé a oír la voz de Jehová, que decía: ¿A quién enviaré y quién irá por nosotros? Y yo procedía a decir: Aquí estoy yo. Envíame a mí. Y él pasó a decir: Ve, y tienes que decir a este pueblo: Oigan vez tras vez, pero no entiendan; y vean vez tras vez, pero no consigan conocimiento" (ls 6,8-9).

¿Se equivocaba el apóstol Pablo al identificar a Jehová con el Espíritu Santo, o se equivocan los testigos al decir que el Espíritu Santo no es Dios?

"Por esta razón, así como dice el espíritu santo: Hoy, si ustedes escuchan la propia voz de él, no endurezcan sus corazones como en la ocasión de causar amarga cólera, como en el día de hacer la prueba en el desierto, en el cual sus antepasados me probaron con una prueba, y con todo habían visto mis obras durante cuarenta años. Por esta razón quedé asqueado de esta generación y dije: Siempre se descarrían en su corazón y ellos mismos no han llegado a conocer mis caminos. De modo que juré en mi cólera: No entrarán en mi descanso" (Heb 3,7-11) (VNM).

El autor de la carta a los Hebreos reproduce aquí una extensa cita del Sal 95,7-11, atribuyéndola al Espíritu Santo. Basta ir al Antiguo Testamento para comprobar que el que habla en el mismo es Jehová. Ahora bien, ¿se equivocaba el autor de la carta a los Hebreos identificando al Espíritu Santo con el Jehová del Antiguo Testamento, o se equivoca la Wachtower al decir que el Espíritu Santo ni es Dios ni tiene personalidad?

El Espíritu Santo es Jehová. Por todo lo anterior es fácil de comprender que el Nuevo Testamento identifique al Espíritu Santo de manera clara con el Señor del Antiguo: "Ahora bien, Jehová es el espíritu; y donde está el espíritu de Jehová hay libertad" (2Cor 3,17) (VNM).

La misma Biblia de la Wachtower lo expresa con una claridad tan meridiana que creemos que sobran los comentarios.

Sólo el Espíritu Santo abarca las cosas de Dios. Por todo ello no es de extrañar que en la mente de los autores del Nuevo Testamento, que, como hemos visto, no creían que el Espíritu Santo no fuera Dios ni tampoco pensaban que era una fuerza impersonal, anidara la certeza de que toda la inmensidad de Dios sólo podía ser penetrada por el Espíritu Santo, algo imposible si éste hubiera sido una simple fuerza activa carente de personalidad:

"Porque, ¿quién entre los hombres conoce las cosas del hombre salvo el espíritu del hombre que está en él? Así también, nadie ha llegado a conocer las cosas de Dios salvo el espíritu de Dios" (1Cor 2,11) (VNM).

Porque el Espíritu Santo es Dios, se puede blasfemar contra él. "Sin embargo, cualquiera que blasfemare contra el espíritu santo no tiene perdón jamás, sino que es culpable de pecado eterno" (Mc 3,29) (VNM). [La blasfemia contra el Espíritu Santo es la resistencia frente al mismo. Mientras otros pecados permiten su perdón al no entrañar necesariamente la dureza de corazón, el que se cierra al Espíritu Santo impide que el arrepentimiento entre en su alma y con él la misericordia de Dios.]

4. Conclusión

En opinión del que escribe estas líneas, la doctrina del Espíritu Santo es una de las realidades más hermosas y conmovedoras de las que nos hablan las Escrituras. Activo de manera menos manifiesta en el Antiguo Testamento, es a partir de pentecostés cuando irrumpe con toda su grandeza y poder en la historia de la humanidad.

Cuando el creyente está solo, es el Espíritu Santo el que intercede por él con unos gemidos que no pueden expresarse en términos humanos; cuando siente la duda, clama al unísono con nuestras almas, recordándonos que tenemos un Padre en el cielo; cuando la Iglesia se zarandea en el mar de la historia, él se presta a guiarla y reparte, sin miedo al derroche, sus carismas (en los que la Wachtower no cree) para edificación del cuerpo de Cristo. Ese espíritu abrió la puerta de la Iglesia a los judíos del pentecostés llegados de los lugares más remotos de la tierra; se derramó sobre Cornelio, el primer gentil cristiano, y abrió las rutas del evangelio en medio de una sociedad que, como la nuestra de hoy en día, lo necesitaba ardientemente. Ese espíritu enseña y recuerda la palabra y la obra de Jesús, da testimonio y revela. Sin él no seríamos nada, porque él empolló la vida que había en el fondo de las aguas antes de la creación (Gén 1,2). En su nombre somos bautizados, y él nos sostiene en nuestra vida para que, como hijos de Dios, un día podamos estar con Cristo para siempre. No es de extrañar, pues, que los primeros cristianos lo citaran con profusión en sus oraciones y que ansiaran cada vez más su cercanía; y tampoco es raro que el himno cristiano más hermoso quizá de todos los tiempos, el Veni Creator Spiritus esté dedicado y dirigido a él.

La jactancia de la Wachtower, empero, lo califica simplemente como una fuerza sin personalidad, que se asemeja a la electricidad, que no es Dios, que ya no derrama sus dones sobre el pueblo de Dios. Si en ocasiones la falsedad puede ser externamente hermosa, no es en este caso, porque a la grandeza sublime e inenarrable de las Escrituras sólo ha sustituido una paupérrima caricatura sectaria.

http://apologeticacatolica.org/Trinidad/Trinidad02.htm
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Damián

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La doctrina de la Santísima Trinidad en la Iglesia primitiva y los Padres de la Iglesia

Mensaje  Damián el Jue Jun 07, 2012 8:03 pm


Por José Miguel Arráiz

Introducción

No podemos terminar de hablar de la doctrina Trinitaria, sin estudiar el desarrollo de esta doctrina desde los orígenes de la Iglesia hasta el Concilio de Nicea.

Es aquí donde puede surgir la pregunta ¿Evolucionan los dogmas de la Iglesia?, a lo que podríamos decir que si bien no evolucionan en cuanto a su contenido (la verdad es la misma ayer, hoy y mañana), se desarrollan en cuanto a la conciencia de que ellos va adquiriendo la Iglesia. Así, el tiempo ha permitido que la terminología vaya enriqueciéndose para expresar de forma más precisa, lo que la Iglesia ha creído siempre. Surge así el término “Trinidad”, como una forma de definir el misterio de que hay un solo Dios en Tres Personas distintas que tienen una misma naturaleza o sustancia.

Es importante aclarar esto, porque muchas sectas intentan atacar la doctrina Trinitaria afirmando que esta era desconocida para los cristianos primitivos y que fue bajo la influencia del paganismo sobre el cristianismo que esta doctrina fue “inventada”.

Un ejemplo de estos ataques lo he tomado de las publicaciones de los testigos de Jehová, quienes escriben:

“El Concilio de Nicea sí aseguró que Cristo era de la misma sustancia que Dios, lo que colocó la base para la teología trinitaria posterior. Pero no estableció la Trinidad, pues en aquel concilio no se dijo que el espíritu santo fuera la tercera persona de una Deidad trina y una.”…

POR muchos años había habido mucha oposición, sobre base bíblica, al desarrollo de la idea de que Jesús fuera Dios. En un esfuerzo por resolver la disputa, el emperador romano, Constantino, convocó a todos los obispos a Nicea.…

¿Qué papel desempeñó en el Concilio de Nicea aquel emperador no bautizado? La Encyclopædia Britannica relata: “Constantino mismo presidió y dirigió activamente las discusiones y personalmente propuso […] la fórmula decisiva que expresaba la relación de Cristo con Dios en el credo que el concilio emitió, que es ‘consustancial con el Padre’ […] Impresionados por el emperador, los obispos —con solo dos excepciones— firmaron el credo, aunque muchos de ellos no estaban muy inclinados a hacerlo”[1].

El folleto en resumen se podría resumir en que la doctrina Trinitaria es producto de una maniobra política del emperador Constantino, que terminó obligando a los obispos a reconocer que Cristo era Dios casi en contra de su voluntad.

Nada mejor entonces que estudiar el testimonio de los padres anteriores a Nicea, para conocer cuál fue el verdadero desarrollo de la doctrina Trinitaria a lo largo de la historia.

La Didaché

Es un excelente testimonio del pensamiento de la Iglesia primitiva, y lo mencionamos por incluir un testimonio de como la fórmula bautismal Trinitaria era utilizada por la Iglesia Primitiva.

“Acerca del bautismo, bautizad de esta manera: Dichas con anterioridad todas estas cosas, bautizad en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva”[2]

El Martirio de Policarpo

Es una carta de la Iglesia de Esmirna a la comunidad de Filomenio donde se narra el martirio de San Policarpo, discípulo directo del apóstol San Juan y obispo de Esmirna.

Es uno de los escritos apostólicos que hace uso de las bellas doxologías Trinitarias que expresan tan claramente el dogma Trinitario.

“A Él [Jesucristo] sea la gloria con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén” [3]

El Pastor de Hermas

Considerados entre los escritos de los Padres Apostólicos, aunque comenta Quasten, pertenece al grupo de los Apocalipsis apócrifos. Contiene las revelaciones que realizaron dos figuras celestiales a Hermas que realizaron dos figuras celestiales a Hermas.

“Al Espíritu Santo, que es preexistente, que creó toda la creación. Dios le hizo morar en el cuerpo de carne que El quiso. Ahora bien, esta carne en que habitó el Espíritu Santo sirvió bien al Espíritu, caminando en santidad y pureza, sin mancillar absolutamente en nada al mismo Espíritu. Como hubiera, pues, llevado ella una conducta excelente y pura y tenido parte en todo trabajo del Espíritu y cooperado con El en todo negocio, portándose siempre fuerte y valerosamente, Dios la tomó por partícipe juntamente con el Espíritu Santo. En efecto, la conducta de esta carne agradó a Dios, por no haberse mancillado sobre la tierra mientras tuvo consigo al Espíritu Santo. Así, pues, tomó por consejero a su Hijo y a los ángeles gloriosos, para que esta carne, que había servido sin reproche al Espíritu, alcanzara también algún lugar de habitación y no pareciera que se perdía el galardón de este servicio. Porque toda carne en que moró el Espíritu Santo, si fuere hallada pura y sin mancha, recibirá su recompensa” [4]

En base a este texto explica Quasten: “Según este pasaje, parece que para Hermas la Trinidad consiste en Dios Padre, en una segunda persona divina, el Espíritu Santo, que él identifica con el Hijo de Dios, y, finalmente, en el Salvador, elevado a formar parte de su sociedad como premio a sus merecimientos. En otras palabras, Hermas considera al Salvador como Hijo adoptivo de Dios por lo que se refiere a su naturaleza humana.”

Ignacio de Antioquía (año 110 d.C)

San Ignacio reconoce numerosas veces a Cristo como Dios.

“Ignacio, por sobrenombre Portador de Dios: A la bendecida en grandeza de Dios con plenitud: a la predestinada desde antes de los siglos a servir por siempre para gloria duradera e inconmovible, gloria unida y escogida por gracia de la pasión verdadera y por voluntad de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Dios; a la Iglesia digna de toda bienaventuranza, que está en Éfeso de Asia, mi saludo cordialísimo en Jesucristo y en la alegría sin mácula.”[5]

“Un médico hay, sin embargo, que es carnal a par que espiritual, engendrado y no engendrado, en la carne hecho Dios, hijo de María e hijo de Dios, primero pasible y luego impasible, Jesucristo nuestro Señor”[6]

“La verdad es que nuestro Dios Jesús, el Ungido, fue llevado por María en su seno conforme a la dispensación de Dios; del linaje, cierto, de David; por obra, empero, del Espíritu Santo. El cual nació y fue bautizado, a fin de purificar el agua con su pasión”[7].

“Ignacio, por sobrenombre Portador de Dios: A la Iglesia que alcanzó misericordia en la magnificencia del Padre altísimo y de Jesucristo su único Hijo: la que es amada y está iluminada por voluntad de Aquel que ha querido todas las cosas que existen, según la fe y la caridad de Jesucristo Dios nuestro”[8]

Más adelante en la misma epístola a los romanos:

“Permitidme ser imitador de la pasión de mi Dios”[9]

“Yo glorifico a Jesucristo, Dios, que es quien hasta tal punto os ha hecho sabios; pues muy bien me di cuenta de cuán apercibidos estáis de fe inconmovible, bien así como si estuvierais clavados, en carne y en espíritu, sobre la cruz de Jesucristo”[10]

Para San Ignacio Cristo está por encima del tiempo, y es intemporal, lo cual es una forma de decir que existe desde toda la eternidad.

“…Aguarda al que está por encima del tiempo, al Intemporal, al Invisible, que por nosotros se hizo visible; al Impalpable, al Impasible, que por nosotros se hizo pasible: al que por todos los modos sufrió por nosotros?”[11]

Arístides (siglo II)

Dejó una apología de la fe, la cual se consideraba perdida, hasta que fue en 1878 los Mequitaristas de San Lázaro de Venecia publicaron un manuscrito del siglo X, fragmento armenio de una apología intitulada “Al emperador Adriano César de parte del filósofo ateniense Arístides.” Posteriormente en 1889, el sabio americano Rendel Harris descubrió una traducción completa en sirio de esta apología. En dicha apología Arístides utiliza la fórmula Trinitaria mencionando a las tres Personas Divinas.

“Esté tuvo doce discípulos, los cuales, después de su ascensión a los cielos, salieron a las provincias del Imperio y enseñaron la grandeza de Cristo, al modo que uno de ellos recorrió nuestros mismos lugares predicando la doctrina de la verdad, pues conocen al Dios creador y artífice del universo en su Hijo Unigénito y en el Espíritu Santo, y no adoran a ningún otro Dios fuera de éste”[12]

Atenágoras de Atenas (siglo II)

Atenágoras aún sin usar el término Trinidad es bastante explícito al definirla. También rechaza el subordinacionismo, y de la tendencia que posteriormente tomaría el arrianismo al considerar a Cristo un ser creado, tal como se deduce del siguiente texto escrito alrededor del 177 d.C.:

“Y si por la eminencia de vuestra inteligencia se os ocurre preguntar qué quiere decir “hijo,” lo diré brevemente: El Hijo es el primer brote del Padre, no como hecho, puesto que desde el principio, Dios, que es inteligencia eterna, tenía en sí mismo al Verbo, siendo eternamente racional, sino como procediendo de Dios, cuando todas las cosas materiales eran naturaleza informe y tierra inerte y estaban mezcladas las más gruesas con las más ligeras para ser sobre ellas idea y operación”.[13]

He aquí su forma de explicar la Trinidad:

“Así, pues, suficientemente queda demostrado que no somos ateos, pues admitimos a un solo Dios increado y eterno e invisible, impasible, incomprensible e inmenso, sólo por la inteligencia a la razón comprensible… ¿Quién, pues, no se sorprenderá de oír llamar ateos a quienes admiten a un Dios Padre y a un Dios Hijo y un Espíritu Santo, que muestran su potencia en la unidad y su distinción en el orden?”[14]

Taciano el Sirio (siglo II)

Ha llegado hasta nosotros su discurso contar los griegos, obra donde ataca el politeísmo.

“Porque no estamos locos, oh helenos, ni predicamos tonterías, cuando anunciamos que Dios apareció en forma humana. Vosotros que insultáis, comparad vuestros mitos con nuestras narraciones” [15]

Melintón de Sardes (siglo II)

Luego de un hallazgo reciente en 1930 se publicó su Homilía sobre la Pasión donde San Melintón expone una cristología muy lúcida donde el concepto de la divinidad y preexistencia de Cristo dominan toda su teología.

“Porque, nacido como hijo, conducido como cordero, sacrificado como una oveja, enterrado como un hombre, resucitó de los muertos como Dios, siendo por naturaleza Dios y hombre. El es todo: por cuanto juzga, es Ley; en cuanto enseña, Verbo; en cuanto , salva, Gracia; en cuanto que engendra, Padre; en cuanto que es engendrado, Hijo; en cuanto que sufre, oveja sacrificial; en cuanto que es sepultado, Hombre; en cuanto que resucita, Dios. Este es Jesucristo, a quien sea dada la gloria por los siglos de los siglos”[16]

Afirma también la preexistencia de Cristo

“Este es el primogénito de Dios, que fue engendrado antes que el lucero matutino, que hizo levantarse la luz, que hizo brillar al día, que separó las tinieblas, que puso la primera base, que suspendió la tierra en su lugar, que secó los abismos, que extendió el firmamento, que puso orden en el mundo”[17]

En los fragmentos que tenemos por Anastasio el Sinaita habla de las dos naturalezas de Cristo, y de cómo es a la vez verdadero Hombre y verdadero Dios.

“No es de ninguna manera necesario que al tratar con personas inteligentes, aducir que las acciones de Cristo después de su bautismo como prueba que su alma y su cuerpo, su naturaleza humana, eran como las nuestras, verdaderas y no fantasmales. Las actividades de Cristo después de su bautismo, y especialmente sus milagros, dieron pruebas al mundo de la deidad ocultada en su carne. Siendo Dios y además hombre perfecto, él dio indicaciones positivas de sus dos naturalezas: de su deidad, por los milagros durante los tres años que siguen después de su bautismo, de su humanidad, en los treinta años que vinieron antes de su bautismo, durante el cual, por causa de su condición según la carne, él encubriera las muestras de su deidad, aunque él fuera Dios verdadero que existía antes de las edades”[18]

Ireneo de Lyon (140 d.C.- 202 d.C.)

En su célebre tratado “Contra las Herejías” expresa con claridad la fe Trinitaria de la Iglesia en un Solo Dios Padre, un Solo Señor Jesucristo y en el Espíritu Santo. Para el obispo Jesucristo es para la los cristianos “Señor y Dios y Salvador y Rey”. Particularmente importante es su testimonio sobre que dicha doctrina es predicada y creída por todas las Iglesias del orbe, cual si tuvieran una sola boca o un solo corazón, ya que este testimonio es bastante anterior al concilio de Nicea.

“1.5. La única fe de la Iglesia

10,1. La Iglesia, extendida por el orbe del universo hasta los confines de la tierra, recibió de los Apóstoles y de sus discípulos la fe en un solo Dios Padre Soberano universal «que hizo los cielos y la tierra y el mar y todo cuanto hay en ellos» , y en un solo Jesucristo Hijo de Dios, encarnado por nuestra salvación, y en el Espíritu Santo, que por los profetas proclamó las Economías y el advenimiento, la generación por medio de la Virgen, la pasión y la resurrección de entre los muertos y la asunción a los cielos del amado Jesucristo nuestro Señor; y su advenimiento de los cielos en la gloria del Padre para recapitular todas las cosas y para resucitar toda carne del género humano; de modo que ante Jesucristo nuestro Señor y Dios y Salvador y rey, según el beneplácito del Padre invisible «toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los infiernos, y toda lengua lo confiese». El juzgará a todos justamente, los «espíritus del mal» y los ángeles que cayeron y a los hombres apostatas, impíos, injustos y blasfemos, para enviarlos al fuego eterno, y para dar como premio a los justos y santos que observan sus mandatos y perseveran en su amor, unos desde el principio, otros desde el momento de su conversión, para la vida incorruptible, y rodearlos de la luz eterna.

10,2. Como antes hemos dicho, la Iglesia recibió esta predicación y esta fe, y, extendida por toda la tierra, con cuidado la custodia como si habitara en una sola familia. Conserva una misma fe, como si tuviese una sola alma y un solo corazón, y la prédica, enseña y transmite con una misma voz, como si no tuviese sino una sola boca. Ciertamente son diversas las lenguas, según las diversas regiones, pero la fuerza de la Tradición es una y la misma. Las iglesias de la Germania no creen de manera diversa ni transmiten otra doctrina diferente de la que predican las de Iberia o de los Celtas, o las del Oriente, como las de Egipto o Libia, así como tampoco de las iglesias constituidas en el centro del mundo; sino que, así como el sol, que es una criatura de Dios, es uno y el mismo en todo el mundo, así también la luz, que es la predicación de la verdad, brilla en todas partes e ilumina a todos los seres humanos que quieren venir al conocimiento de la verdad. Y ni aquel que sobresale por su elocuencia entre los jefes de la Iglesia predica cosas diferentes de éstas -porque ningún discípulo está sobre su Maestro, ni el más débil en la palabra recorta la Tradición: siendo una y la misma fe, ni el que mucho puede explicar sobre ella la aumenta, ni el que menos puede la disminuye”[19]

Interpreta que cuando Dios dice “Hagamos al hombre a imagen y semejanza” habla al Hijo y al Espíritu Santo. Afirma que Cristo es engendrado, pero que nadie conoce los misterios de esta generación, por lo que es vano que los herejes gnósticos intenten explicarla.

“Así pues, si alguien nos pregunta: «¿Cómo el Padre emitió al Hijo?», le respondemos que esta producción, o generación, o pronunciación, o parto, o cualquier otro nombre con el que quiera llamarse este origen, es inefable. No la conocen ni Valentín, ni Marción, ni Saturnino, ni Basílides, ni los Ángeles, ni los Poderes, ni las Potestades, sino sólo el Padre que lo engendró y el Hijo que de él nació. Siendo, pues, inefable esta generación, quienquiera se atreva a narrar las generaciones y emanaciones, no está en su mente cuando promete describir lo indescriptible.”[20]

Más claro es en el libro III vuelve a declarar a Cristo como Dios, Señor, siempre Rey, Unigénito y Verbo encarnado:

“Que ninguno de entre todos los hijos de Adán sea llamado Dios por sí mismo, o proclamado Señor, lo hemos demostrado por las Escrituras; y que él solo entre todos los hombres de su tiempo sea proclamado Dios y Señor, siempre Rey, Unigénito y Verbo encarnado, por todos los profetas y Apóstoles y aun por el mismo Espíritu, es cosa que pueden ver todos aquellos que acepten un poco de la verdad” [21].

Enseña que Cristo es Verdadero Hombre y Verdadero Dios:

“Las Escrituras no darían todos estos testimonios acerca de él, si fuese sólo un hombre semejante a todos. Pero como tuvo una generación sobre todas luminosa, del Padre Altísimo, y también llevó a término la concepción de la Virgen, las divinas Escrituras testimonian ambas cosas sobre él: que es hombre sin belleza y pasible, que se sentó sobre el pollino de una asna, que bebió hiel y vinagre, que fue despreciado del pueblo y que descendió hasta la muerte; pero también que es Señor santo y Consejero admirable, hermoso a la vista, Dios fuerte, que viene sobre las nubes como Juez de todos. Esto es lo que las Escrituras profetizan de él.

En cuanto hombre, lo era para ser tentado; en cuanto Verbo, para ser glorificado; el Verbo se reposó para que pudiera ser tentado, deshonrado, crucificado y muerto, habitando en aquel hombre que vence y soporta (el sufrimiento) y se comporta como hombre de bien y resucita y es asunto al cielo. Este es el Hijo de Dios, Señor nuestro, Verbo existente del Padre e Hijo del Hombre porque nació de la Virgen María; que tuvo su origen de los hombres pues ella misma era un ser humano; tuvo la generación en cuanto hombre, y así llegó a ser Hijo del Hombre”[22].

Se opone con más de dos siglos de antelación a la herejía del arrianismo que afirmaría que hubo un tiempo en que el Hijo no estuvo con el Padre. También con antelación rechaza el modalismo diferenciando entre las Tres Divinas Personas:

“Que el Verbo, o sea el Hijo, ha estado siempre con el Padre, de múltiples maneras lo hemos demostrado. Y que también su Sabiduría, o sea el Espíritu estaba con El antes de la creación”[23].

Sin embargo, hay autores que opinan que no está completamente libre de subordinacionismo, lo cual podría considerarse heterodoxo a la luz de la teología posterior.

“Si, por ejemplo, alguien busca el motivo por el cual sólo el Padre conoce el día y la hora, aunque todo le comunica a su Hijo, el mismo Señor lo ha dicho, y nadie puede inventar otro sin riesgo (de equivocarse), porque sólo el Señor es el Maestro de la verdad; y él nos ha dicho que el Padre está sobre todas las cosas, pues dijo: «El Padre es mayor que yo» (Jn 14,28). El Señor, pues, ha presentado al Padre como superior a todos respecto a su conocimiento, a fin de que nosotros, mientras caminamos por este mundo (1 Cor 7,31), dejemos a Dios el saber hasta el fondo tales cuestiones; porque si pretendemos investigar la profundidad del Padre (Rom 11,33), corremos el peligro de preguntar incluso si hay otro Dios por encima de Dios”[24]

“El Padre sostiene al mismo tiempo toda su creación y a su Verbo; y el Verbo que el Padre sostiene, concede a todos el Espíritu, según la voluntad del Padre: a unos en la creación misma les da el (espíritu) de la creación, que es creado; a otros el de adopción, esto es, el que proviene del Padre, que es obra de su generación. Así se revela como único el Dios y Padre, que está sobre todo, a través de todas y en todas las cosas. El Padre está sobre todos los seres, y es la cabeza de Cristo (1 Cor 11,3); por medio de todas las cosas obra el Verbo, que es Cabeza de la Iglesia; y en todas las cosas, porque el Espíritu está en nosotros, el cual es el agua viva (Jn 7,38-39) que Dios otorga a quienes creen rectamente en él y lo aman, y saben que «uno sólo es el Padre, que está sobre todas las cosas, por todas y en todas” [25]

Clemente de Alejandría (Mediados del siglo II – antes del 215)

En su obra El Protréptico o Exhortación a los griegos escribe

“La palabra, entonces, el Cristo, es la causa de nuestro antiguo principio – porque El Estaba en Dios – y de nuestro bienestar. Y ahora esta misma palabra ha aparecido como hombre. Él solo es Dios y Hombre, y la fuente de todas las cosas buenas. Es por él que nos enseña a vivir bien y entonces somos enviados hacia la vida eterna….Él es la nueva canción, La manifestación que ahora nos ha sido hecha, de la palabra que existió en el principio y antes del principio. El salvador, que existió antes, ha aparecido solo posteriormente. Él que ha aparecido está en Él que es, por la Palabra que estaba con Dios, la Palabra por la cual todas las cosas fueron hechas, ha aparecido como nuestro maestro, y él, que nos concedió vida en el principio, cuando, como nuestro creador, Él nos formó, ahora que Él ha aparecido como nuestro maestro, nos ha enseñado a vivir bien de modo que, luego, como Dios, podría darnos abundante con vida eterna”[26]

En su comentario sobre a la primera epístola de Juan escribe “El Hijo de Dios, siendo, por igualdad de sustancia, uno con el Padre, es eterno e increado”

Más adelante en la misma obra sigue profundizando en su teología del logos afirmando que la divina palabra es “evidentemente verdadero Dios”, y es agregando que estaba “al mismo nivel” en el Padre, lo cual probaría que tampoco tenía inclinaciones subordinacionistas.

“Desdeñado en cuanto a su apariencia pero en realidad adorado, el Expiador, el Salvador , la Palabra Divina, Él que es absoluta y evidentemente Dios Verdadero, Él que está puesto al mismo nivel del Señor del Universo porque Él era su hijo, y la palabra estaba en Dios”[27]

En El Pedagogo (una obra de tres libros, viene a ser la continuación del Protréptico) explica el capítulo 2 del libro I:

“…mis niños, nuestro instructor es como su Dios del padre, cuyo hijo Él es, libre de pecado, libre de culpa, y con un alma desprovista de la pasión; Dios en forma de hombre, inoxidable, el ministro de su Padre y la palabra que es Dios, que está en el padre, que es la mano derecha del padre, y con la forma de Dios es Dios. Él es para nosotros una imagen intachable…”[28]

Teófilo de Antioquía (siglo II)

Así como Tertuliano sería el primero en utilizar el vocablo latino Trinitas, San Teófilo sería el primero en utilizar la palabra Τριας (trinitas) para expresar la unión de las tres Divinas Personas en Dios.

“Los tres días que preceden a la creación de los luminares son símbolo de la Trinidad, de Dios, de su Verbo y de su Sabiduría”[29]

“Teniendo, pues, Dios a su Verbo inmanente en sus propias entrañas, le engendró con su propia sabiduría, emitiéndole antes de todas las cosas. A este Verbo tuvo El por ministro de su creación y por su medio hizo todas las cosas….Este se llama principio, pues es Príncipe y Señor de todas las cosas por El fabricadas”.[30]

“Dios, sí, el Padre del universo, es inmenso y no se haya limitado a un lugar, pues no hay lugar de su descanso; mas su Verbo, por el que hizo todas las cosas, como potencia y sabiduría suya que es, tomando la figura del Padre y Señor del universo, ése fue el que se presentó en el jardín en figura de Dios y conversaba con Adán. Y, en efecto, la misma divina Escritura nos enseña que Adán dijo haber oído su voz. Y esa voz, ¿qué otra cosa es sino el Verbo de Dios, que es también hijo suyo? Hijo, no al modo que poetas y mitógrafos dicen que nacen hijos de los dioses por unión carnal, sino como la verdad explica que el Verbo de Dios está siempre inmanente en el corazón de Dios. Porque antes de crear nada, a éste tenía por consejero, como mente y pensamiento suyo que era. Y cuando Dios quiso hacer cuanto había deliberado, engendró a este Verbo proferido como primogénito de toda creación, no vaciándose de su Verbo, sino engendrando al Verbo y conversando siempre con Él. De ahí que nos enseñan las santas Escrituras y todos los inspirados por el Espíritu, de entre los cuales Juan dice: En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios; dando a entender que en los comienzos estaba Dios solo y en El su Verbo. Y luego dice Y Dios era el Verbo”[31]

Tertuliano (160 - 220 d.C.)

Fue el primero en aplicar el vocablo latino Trinitas (Trinidad) a las tres divinas Personas. En De pudicitia (Sobre la modestia) escribe:

“..Para la misma iglesia es, propiamente y principalmente, el Espíritu mismo, en el cual es la Trinidad de Una Divinidad – Padre, Hijo y Espíritu Santo”[32]

En Adversas Praxean (Contra Práxeas) da una explicación de la doctrina Trinitaria aún más completa:

“Sin embargo, como hemos hecho de hecho siempre (y más especialmente desde que hemos sido mejor instruidos por el paráclito, que conduce a los hombre hacia toda la verdad), creemos que hay un solo Dios, pero bajo la siguiente dispensación, o οἰκονομία, como es llamado, que este único Dios tiene también un Hijo, Su Palabra, que procede de Él mismo, por quien todas las cosas fueron hechas, y sin el cual nada fue hecho. Creemos que Él ha sido enviado por el Padre a la Virgen, y ha nacido de ella – siendo Dios y Hombre, el Hijo del Hombre y el Hijo de Dios, y ha sido llamado Jesucristo; creemos que ha sufrido, muerto, herido, de acuerdo a las Escrituras, y, después ha resucitado por el Padre y llevado al cielo, para sentarse a la derecha del Padre, y él vendrá a juzgar a vivos y muertos, quien envió también desde el cielo del Padre, de acuerdo con su promesa, al Espíritu Santo, el Paráclito, el santificador de la fe de aquellos que creen en el Padre, y en el Hijo y en el Espíritu Santo. Esta es la regla de fe que ha venido hasta nosotros desde el principio del evangelio, incluso antes de todas las viejas herejías” [33]

Más adelante en el mismo capítulo escribe:

“…La herejía, la cual supone por sí misma poseer la verdad pura, pensando que no se puede creer que Un Solo Dios en ninguna otra vía que diciendo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son la misma Persona. Como si en esta vía también uno no fueran Todos, en la que Todos son de Uno, por unidad de substancia; mientras el misterio de la dispensación es todavía guardado, el cual distribuye la Unidad en la Trinidad colocando en sus orden las tres Personas – El Padre, el hijo y el Espíritu Santo: tres, sin embargo no en condición, sino en grado, no en sustancia, sino en forma, no en poder, sino en aspecto”[34]

Este texto es particularmente importante porque explica la concepción que Tertuliano tiene de la Trinidad: Tres Personas, pero no tres naturalezas, no diferentes en cuanto a poder sino en cuanto a aspecto. Esto lo confirma también el capítulo 4 de la misma obra donde vuelve a afirmar que el Hijo es “de la substancia del Padre”: Filium non aliunde deduco, sed de substantia Patris, y el Espíritu es “del Padre por el Hijo”: Spiritum non aliunde deduco quam a Patre per Filium.

“Si la pluralidad en la Trinidad te escandaliza, como si no estuviera ligada en la simplicidad de la unión, te pregunto: ¿cómo es posible que un ser que es pura y absolutamente uno y singular, hable en plural: “Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra”? ¿No debería haber dicho más bien: “Hago yo al hombre a mi imagen y semejanza,” puesto que es un ser único y singular? Sin embargo, en el pasaje que sigue leemos: “He aquí que el hombre se ha hecho como uno de nosotros.” O nos engaña Dios o se burla de nosotros al hablar en plural, si es que así El es único y singular; o bien, ¿se dirigía acaso a los ángeles, como lo interpretan los judíos, porque no reconocen al Hijo? O bien, ¿sería quizás porque El era a la vez Padre, Hijo y Espíritu que hablaba en plural, considerándose múltiple? Por cierto, la razón es que tenía a su lado a una segunda persona, su Hijo y su Verbo, y a una tercera persona, el Espíritu en el Verbo. Por eso empleó deliberadamente el plural: “Hagamos… nuestra imagen… uno de nosotros.” En efecto, ¿con quién creaba al hombre? ¿A semejanza de quién lo creaba? Hablaba, por una parte, con el Hijo, que debía un día revestirse de carne humana; de otra, con el Espíritu, que debía un día santificar al hombre, como si hablara con otros tantos ministros y testigos” [35]

Continúa posteriormente en el mismo capítulo:

“…Ahora si él es también Dios, de acuerdo a Juan, (quien dice) La Palabra era Dios, entonces usted tiene dos seres -uno que ordena que la cosas se hagan, y el otro que ejecuta la orden y crea. En ese sentido, sin embargo, usted debe entender de El ser otro, Yo he explicado, que en cuando a Personalidad, no de sustancia – en esa vía de distinción, no de división. Pero aunque debo donde quiera mantener una sola sustancia en tres coherente e inseparable (personas)”[36]

En el texto anterior Tertuliano se sirve del término “persona” para explicar que la Palabra (logos) es distinto del Padre en “en el sentido de persona, no de substancia, para distinción, no para división” y la cual aplica también al Espíritu Santo a quien llama “la tercera persona”.

Con todo y lo que contribuyó Tertuliano a precisar una terminología precisa para la doctrina Trinitaria, no se vio libre por completo del subordinacionismo, al punto que llegó a interpretar que el Hijo no era eterno, uno de los errores del arrianismo.

“Fue entonces cuando el Verbo recibió su manifestación y su complemento, esto es, el sonido y la voz, cuando Dios dijo: «¡Haya luz!» Ese es el nacimiento perfecto del Verbo, cuando procedió de Dios. Primero fue producido por El en el pensamiento bajo el nombre de Sabiduría: «Dios me creó al principio de sus caminos». Luego fue engendrado con vistas a la acción: «Cuando hizo los cielos, estaba cerca de El» (Prov. 8,27). Por consiguiente, haciendo que fuera su Padre aquel de quien era Hijo por proceder de Él, vino a ser el primogénito, porque fue engendrado antes que todas las cosas, e Hijo único, porque El solo fue engendrado por Dios”[37]

Orígenes (185 d.C. – 254 d.C.)

En 1941 fueron descubiertos unos papiros en Toura (cerca del Cairo) en 1941. Allí se presenta una relación completa de una disputa que se originó cuando las opiniones de Heráclides sobre la doctrina Trinitaria habían preocupado a sus hermanos del episcopado, y llaman así a Orígenes para enderezar la cuestión. Esta disputa se realizó en presencia del pueblo y de los obispos hacia el año 245.

A este respecto comenta Quasten en Patrología I:

“a Heráclides no le gustaba la fórmula de Orígenes “dos dioses” como la única manera de expresar claramente la distinción entre el Padre y el Hijo. Implicaba un peligro demasiado grave de politeísmo. En la discusión, Orígenes hace esta observación: “Ya que nuestros hermanos se escandalizan al oír que hay dos dioses, este asunto merece ser tratado con delicadeza.” Recurre luego a la Escritura para demostrar en qué sentido dos pueden ser uno. Adán y Eva eran dos; sin embargo, formaban una sola carne (Gen. 2,24). Cita luego a San Pablo, quien, hablando de la unión del hombre justo con Dios, dice: “El que se allega al Señor se hace un espíritu con El” (1 Cor. 6,17). Finalmente, invoca como testigo al mismo Cristo, porque dijo: “Yo y mi Padre somos uno.” En el primer ejemplo había unidad de “carne”; en el segundo, de “espíritu”; en el tercero, de “divinidad.” “Nuestro Señor y Salvador — observa Orígenes —, en su relación con el Padre y Dios del universo, no es una sola carne, ni tampoco un solo espíritu, sino algo mucho más elevado que la carne y el espíritu, un solo Dios.”

Así Orígenes defiende que el Padre y el Hijo son divinos contra el monarquismo y el modalismo.

Quasten también reproduce interrogatorio de Orígenes a Heráclides con el siguiente acuerdo:

Orígenes dijo: ¿El Padre es Dios?

Heráclides respondió: Sí.

Orígenes dijo: ¿El Hijo es distinto del Padre?

Heráclides respondió: ¿Cómo podría ser simultáneamente Hijo y Padre?

Orígenes dijo: ¿El Hijo, que es distinto del Padre, es también Dios?

Heráclides respondió: También El es Dios.

Orígenes dijo: ¿De esta manera los dos Dioses forman uno solo?

Heráclides dijo: Sí.

Orígenes dijo: ¿Por consiguiente, afirmamos que hay dos Dioses?

Heráclides respondió: Sí, pero el poder es uno

Definición que aunque muy anterior a Nicea y sin precisar de su terminología se las arregla para expresar el mismo sentir. Así, con este acuerdo en frente del pueblo y de obispos se proclama a Cristo Dios, pero como una persona distinta del Padre. Se defiende así la individualidad de las Personas Divinas contra el modalismo, y aclara los temores de que al reconocer a Cristo y al Padre como Dios se caiga en politeísmo.

Orígenes utiliza frecuentemente el término Trinidad[38] y que el Hijo procede el Padre, y dado que Dios es eterno, sigue que este acto de generación es también eterno, por lo que el Hijo no tiene principio y no hubo un tiempo en que El no existiera (se opone con antelación a la herejía del arrianismo que afirmaría posteriormente lo opuesto, a saber, que hubo un tiempo en que el Hijo no existía[39] .

“No se puede concebir luz sin resplandor. Y si esto es verdad, nunca hubo un tiempo en que el Hijo no fuera el Hijo. Sin embargo, no será, como hemos dicho de la luz eterna, sin nacimiento (parecería que introducimos dos principios de luz), sino que es, por decirlo así, resplandor de la luz ingénita, teniendo a esta misma luz como principio y como fuente, verdaderamente nacido de ella. No obstante, no hubo un tiempo en que no fue. La Sabiduría, por proceder de Dios, es engendrada también de la misma substancia divina. Bajo la figura de una emanación corporal, se le llama así: “Emanación pura de la gloria de Dios omnipotente” (Sap. 7,25). Estas dos comparaciones manifiestan claramente la comunidad de substancias entre el Padre y el Hijo. En efecto, toda emanación parece ser ομοούσιος, ο sea, de una misma substancia con el cuerpo del cual emana o procede”[40]

Nótese que utiliza la palabra ομοούσιος (homoousios) que significa “una sustancia”, la cual posteriormente sería tan utilizada en el concilio de Nicea para definir solemnemente como el Padre y el Hijo tienen una misma naturaleza. Se refiere a Cristo también con la expresión θεάνθρωπος (Dios-Hombre)

Sin embargo, Orígenes tiene algunos textos confusos al punto de parecer tender al subordinacionismo. Entre los partidarios de haber caído en este error está San Jerónimo, sin embargo otros padres de la Iglesia como San Atanasio y San Gregorio Taumaturgo lo niegan. Uno de los textos donde parece serlo es este:

“Nosotros, que creemos al Salvador cuando dice: “El Padre, que me ha enviado, es mayor que yo,” y por esta misma razón no permite que se le aplique el apelativo de “bueno” en su sentido pleno, verdadero y perfecto, sino que lo atribuye al Padre dando gracias y condenando al que glorificara al Hijo en demasía, nosotros decimos que el Salvador y el Espíritu Santo están muy por encima de todas las cosas creadas, con una superioridad absoluta, sin comparación posible; pero decimos también que el Padre está por encima de ellos tanto o más de lo que ellos están por encima de las criaturas más perfectas”[41]

Justino Mártir (165 d.C.)

En diálogo con Trifón se refiere a Cristo como “Dios engendrado del Padre del universo”, y parte de textos del génesis donde Dios habla en primera persona del plural, para demostrar la pluralidad de las personas divinas. Descarta aquí que hablara con ángeles, ya que es inconcebible que el hombre haya sido hecho por ellos, y descarta también que hablara con los elementos de la tierra. Concluye que hablaba con Cristo quien estaba con el Padre antes de todas las criaturas. Parece mostrar tendencia al subordinacionismo.

“Os voy a presentar, Oh amigos – dije – otro testimonio de las Escrituras sobre que Dios engendró principio antes de todas las criaturas, cierta potencia racional de sí mismo, la cual es llamada también por el Espíritu Santo Gloria del Señor, y unas veces Hijo, otras Sabiduría; ora Ángel, ora Dios, ya Señor, ya Palabra, y ella misma se llama a sí misma Capitán General, cuando se aparece en forma de hombre a Josué, hijo de Navé. Y es así que todas esas denominaciones le vienen de estar al servicio de la voluntad del Padre y de haber sido engendrada por querer del Padre…Mas será la palabra de la sabiduría la que me prestará su testimonio, por ser ella ese mismo Dios engendrado del Padre del universo, que subsiste como palabra y sabiduría y poder y gloria del que le engendró…

62. Eso mismo, amigos, expresó la palabra de Dios por boca de Moisés al indicarnos que el Dios que nos manifestó, habló en ese mismo sentido en la creación del hombre, al decir estas palabras: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza….Y porque no torzáis las palabras citadas y digáis lo que dicen vuestros maestros, que Dios se dirigió a sí mismo al decir “hagamos”, del mismo modo que nosotros, cuando vamos a hacer algo decimos : hagamos” o que habló con los elementos, es decir, con la tierra y demás de que sabemos se compone el hombre, y a ellos dijo el “hagamos”; os voy a citar ahora otras palabras del mismo Moisés, por las cuales, sin discusión posible, tenemos que reconocer que conversó Dios con alguien que era numéricamente distinto y juntamente racional. Helas aquí: Y dijo Dios: He aquí que Adán se ha hecho como uno de nosotros para conocer el bien y el mal. Luego, al decir “como uno de nosotros”, indica el número de los que entre sí conversan, y que por lo menos son dos. Porque no puedo yo tener por verdadero lo que dogmatiza la que entre vosotros se llama herejía ni los maestros de ellas son capaces de demostrar que habla Dios con los ángeles o que el cuerpo humano es obra de ángeles. Sino que este brote, emitido realmente del Padre, estaba con El antes de todas las criaturas y con ése conversa el Padre, como nos lo manifestó la Palabra por boca de Salomón, al decirnos que antes de todas las criaturas fue por Dios engendrado como principio y progenie este mismo que por Salomón es llamado sabiduría”[42]

Más adelante se refiere a Cristo como Señor y Dios.

“Largamente he demostrado que Cristo, que es Señor y Dios, Hijo de Dios, se apareció antes prodigiosamente como Hombre y como Ángel y también en la gloria del fuego, como en la visión de la zarza y en el juicio contra Sodoma”[43]

En su primera apología distingue claramente y por orden a las Tres Personas Divinas, lo que descarta que San Justino tuviera alguna tendencia modalista:

“Y luego demostraremos que con razón honramos también a Jesucristo, que ha sido nuestro maestro en estas cosas y que para ello nació, el mismo que fue crucificado bajo Poncio Pilato, procurador que fue de Judea en tiempo de Tiberio César, que hemos aprendido ser el Hijo del mismo verdadero Dios y a quien tenemos en segundo lugar, así como al Espíritu profético tenemos en el tercero”[44]

Más claro en distinguir la Persona del Padre de la del Hijo es en el capítulo 63 y de reconocer en Cristo a quien habló a los profetas y proclamó ser “El Dios de Abraham, Isaac y Jacob”:

“Porque los que dicen que el Hijo es el Padre, dan prueba de que ni saben quién es el Padre ni se han enterado de que el Padre del universo tiene un Hijo, que siendo Verbo y Primogénito de Dios, es también Dios. Este fue quien primeramente apareció a Moisés y a los otros profetas en la forma de fuego o por imagen incorpórea, y que ahora, en los tiempos de vuestro imperio,…, nació hombre de una virgen….Ahora, lo que desde la zarza se le dijo a Moisés: Yo soy el que es, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, significaba que, aún después de muertos, aquellos hombres seguían siendo de Cristo mismo”[45]

Gregorio de Taumaturgo (siglo III)

Nacido hacia el año 213 fue obispo de su ciudad natal Neocesárea. Compuso un breve símbolo de fe al cual comenta Quasten “que aunque se limita al dogma de la Trinidad notable por su exactitud en su conceptos, y afirmando que jamás ninguna de las Personas Divinas ha estado sin la otra, sino que sin mudanza han existido siempre”.

“Hay un solo Dios, Padre del Verbo viviente, de la Sabiduría subsistente, del Poder y de la Imagen eterna; Engendrador perfecto del perfecto Engendrado, Padre del Hijo Unigénito. Hay un solo Señor, Único del Único, Dios de Dios, Figura (carácter) e Imagen de la Divinidad, Verbo Eficiente, Sabiduría que abraza todo el universo y Poder que crea el mundo entero, Hijo verdadero del verdadero Padre, Invisible del Invisible, Incorruptible del Incorruptible, Inmortal del Inmortal, Eterno del Eterno. Y hay un solo Espíritu Santo, que tiene su subsistencia de Dios y fue manifestado a los hombres por el Hijo: Imagen del Hijo, Imagen Perfecta del Perfecto, Vida, Causa de los vivientes, Manantial Sagrado, Santidad que comunica la santificación, en quien se manifiestan Dios Padre, que está por encima de todos y en todos, y Dios Hijo, que está a través de todos. Hay una Trinidad perfecta, en gloria y eternidad y majestad, que no está dividida ni separada. No hay, por consiguiente, nada creado ni esclavo en la Trinidad, ni tampoco nada sobreañadido, como si no hubiera existido en un período anterior y hubiera sido introducido más tarde. Y así ni al Padre le falló nunca el Hijo, ni el Espíritu Santo al Hijo, sino que, sin variación ni mudanza, la misma Trinidad ha existido siempre”[46]

Novaciano (siglo III)

Uno de sus escritos, Sobre la Trinidad (De Trinitate) fue escrito en una fecha bastante anterior al 250 d.C.

“El Hijo, por ser engendrado del Padre, está siempre en el Padre. Cuando digo «siempre», no quiero decir que es ingénito. Afirmo, por el contrario, que nació. Pero el que nació antes de todo tiempo, debe decirse que existió siempre en el Padre, puesto que no se le pueden fijar fechas al que es anterior a todos los tiempos. El está eternamente en el Padre, pues de otra suerte el Padre no sería siempre Padre. Por otra parte, el Padre es anterior a Él, pues el Padre debe ser necesariamente antes que el Hijo, como Padre; puesto que El no conoce origen, debe existir necesariamente antes que el que tiene un origen. El Hijo, pues, es necesariamente anterior al Padre, porque reconoce El mismo que existe en el Padre; tiene un origen, puesto que nació, y por el Padre de una manera misteriosa; con todo, a pesar de haber nacido y tener así origen, es en todo semejante (vicinus) al Padre, precisamente debido a su nacimiento, puesto que nació del Padre, el cual es el único que carece de origen. El, pues, cuando el Padre quiso, procedió del Padre, y el que estaba en el Padre, porque procedía del Padre, no siendo otra cosa que la Substancia divina. Su nombre es el Verbo, por el cual fueron hechas todas las cosas, y sin el cual nada fue hecho. Porque todas las cosas son posteriores a Él, pues vienen de Él, y, consiguientemente, El es anterior a todas las cosas (pero después del Padre), considerando que todas las cosas fueron hechas por Él. Procedió del Padre, por cuya voluntad todas las cosas fueron hechas. Dios, con toda certeza, procedente de Dios, constituyendo la segunda Persona después del Padre, por ser Hijo, sin desposeer por eso al Padre de la unidad de la divinidad”[47]

Sin embargo, Novaciano mostró un subordinacionismo donde a pesar de tener la misma substancia el Espíritu Santo era inferior a Cristo y Cristo inferior al Padre, de quien dice que aparece “como el único Dios verdadero y eterno; El es la única fuente de este poder de la divinidad. Aunque es transmitida al Hijo y concentrada en él, vuelve de nuevo al Padre a través de su comunidad de sustancia”:

“El Paráclito recibió su mensaje de Cristo. Mas si lo recibió de Cristo, Cristo es superior al Paráclito, pues el Paráclito no habría recibido de Cristo de no ser inferior a Cristo. Esta inferioridad del Paráclito prueba que Cristo, de quien recibió su mensaje, es Dios. Aquí tenemos, pues, un poderoso testimonio de la divinidad de Cristo. Vemos, en efecto, que el Paráclito es inferior a Él, y recibe de Él, el mensaje que entrega al mundo”[48]

Cipriano de Cartago (siglo III)

Nació hacia el año 200, probablemente en Cartago, de familia rica y culta. Se dedicó en su juventud a la retórica. El disgusto que sentía ante la inmoralidad de los ambientes paganos, contrastado con la pureza de costumbres de los cristianos, le indujo a abrazar el cristianismo hacia el año 246. Poco después, en 248, fue elegido obispo de Cartago. Al arreciar la persecución de Decio, en 250, juzgó mejor retirarse a un lugar apartado, para poder seguir ocupándose de su grey.

Declara la divinidad de Cristo numerosas veces, y afirma que quien niegue que Cristo es Dios no puede ser templo de Dios.

“Si Cristo Jesús, nuestro Señor y Dios, es Él mismo el sumo sacerdote de Dios el Padre”[49]

“Si alguien pudiera ser bautizado por los herejes, él podría ciertamente recibir también el perdón de sus pecados. Si él hubiere recibido el perdón de los pecados, él podría ser santificado. Si él fuera santificado, él podría ser hecho un templo de Dios. Si él fuera hecho templo de Dios – ahora yo te pregunto: ¿De que Dios? ¿Del Creador?. Pero eso no es posible, porque él no cree en El. ¿De Cristo?. Quien niegue que Cristo sea Dios no puede llegar a ser su templo. ¿Del Espíritu Santo?. Desde que Tres son Uno, como fuera posible para el Santo Espíritu ser reconciliado con él que es un enemigo del Hijo o del Padre?”[50]

“Después de la resurrección, cuando el Señor envió los apóstoles a las naciones, Él les ordenó bautizar a los gentiles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Cristo mismo ordenó que las naciones sean bautizadas en la completa y unida Trinidad”[51]

Dionisio de Roma (Siglo III)

Siendo Papa desde el 259 al 268 combatió el modalismo y el subordinacionismo. Cuando se presentó ante él una acusación sobre Dionisio de Alejandría (obispo) sobre expresarse de modo incorrecto sobre la Trinidad, se origino una controversia que se ha conocido como “la controversia de los dos Dionisios”. El Papa convocó un sínodo en el año 260 para solucionar la cuestión. En nombre propio y en el del sínodo escribió una carta en la cual condena la doctrina modalista de Sabelio y además las opiniones marcionistas que dividían la monarquía divina en tres hipóstasis distintas, también a quienes representaban al Hijo de Dios como una criatura.

En la carta a Dionisio de Alejandría el Papa llama blasfemia a quienes dicen que el Hijo es el Padre (modalismo), pero también censura la doctrina que al parecer apoyan catequistas de Dionisio de Alejandría que afirman que cada Persona Divina tiene una naturaleza distinta de la otra.

“He oído que alguno de tus catequistas y maestros de la divina palabra encabezan está este principio [refiriéndose a quienes heréticamente dividen las naturalezas de las Personas Divinas]. Ellos son, tal que hablan diametralmente a la opinión de Sabelio. Para él, en su blasfemia, dice que el Hijo es el Padre, y viceversa. Pero ellos proclaman que hay en alguna vía tres Dioses, cuando ellos dividen la Sagrada Unidad en tres sustancias diferentes entre sí y completamente separadas”[52]

También declara que el arrianismo es una blasfemia por afirmar que Cristo es un ser creado, y explica que por Ser Cristo la Palabra, Sabiduría y poder de Dios, no pudo haber habido un momento en que el Padre existiera sin Él.

“Es blasfemia, entonces, y no común pero la peor, decir que el Señor en alguna forma fue creación. Pero si el vino a ser Hijo, entonces El no lo fue, sino si como Él dice de sí mismo, Él está en el Padre, y si usted conoce la Divina Escritura la cual dice, Cristo es la Palabra y Sabiduría y Poder, y esos atributos son poderes de Dios, entonces el siempre existió. Pero si el hijo vino a ser, había una época en la cual esos atributos no existieron, y consecuentemente, ese fue un tiempo cuando Dios estuvo sin ellas, lo cual es completamente absurdo”[53]

“Es necesario, sin embargo, que la palabra divina [Jesucristo] esté unida con Dios del Universo; y el Espíritu Santo debe respetar y morar en Dios. Por tanto la Trinidad Divina debe ser reunida en Una, una cumbre, como si fuera – quiero decir, el Dios Omnipotente del Universo”[54]

“Ni entonces podemos dividir en tres cabezas divinas la maravillosa y divina monarquía, ni desacreditar llamando “obra” la dignidad y excelente majestad de nuestro Señor, pero debemos creer en Dios, el Padre Todopoderoso, y en Jesús su Hijo , y en el Espíritu Santo, y sostenemos que a el Dios del universo la Palabra está unida”[55]

Luego de haber estudiado los principales testimonios patrísticos pre nicenos no es difícil darse cuenta que no es ninguna novedad la doctrina Trinitaria y mucho menos un invento del paganismo. La Iglesia fue fiel en reconocer que hay un solo Dios, siendo el Padre Dios, el Hijo Dios, y el Espíritu Santo Dios, y esta verdad era comprendida y enseñada con mayor o menor claridad en la era post-apostólica y pre-nicena

Es claro también que la mayoría de ellos rechazaban abiertamente tanto el arrianismo (que afirmaba que Jesucristo era una dios menor creado subordinado al Padre y que alguna vez no existió) y el modalismo (que afirmaba que había una sola Persona Divina en Dios, siendo el Hijo el Padre y viceversa, pero manifestados de manera diferentes).

Ciertamente algunos padres no comprendieron a cabalidad el misterio Trinitario y tendieron al subordinacionismo en mayor o menor grado, cosa totalmente comprensible en una materia de tanta complejidad. Han sido precisamente conflictos tan graves como el arrianismo y otras herejías, las que han dado oportunidad a la Iglesia para profundizar en estas verdades de fe.

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Damián

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DAMIÁN TE ENRROLLAS TANTO QUE NI TE LEO !!!

Mensaje  Mabefitoju el Vie Jun 08, 2012 7:03 am

VOCES A FAVOR DE LA TNM "ALÁBETE UN EXTRAÑO Y NO TU PROPIA BOCA


¿Qué han dicho eruditos que no son Testigos de Jehová, respecto a la Traducción del Nuevo Mundo?


*** La Atalaya 15/10/1999 pág. 29 ***
la revista Andover Newton Quarterly de enero de 1963 dijo: “La traducción del Nuevo Testamento es prueba de que en ese movimiento hay eruditos cualificados para resolver inteligentemente los muchos problemas de la traducción bíblica”.

*** La Atalaya 15/11/2001 págs. 7-8
La versión impresionó a diversos estudiosos, por ejemplo, al británico Alexander Thomson, quien observó que se destacaba por plasmar con precisión el presente del griego. Sirva como ejemplo Efesios 5:25, donde leemos: “Esposos, continúen amando a sus esposas”, en vez de limitarse a decir: “Vosotros, los maridos, amad a vuestras mujeres” (NC). Thomson señaló: “Parece que ninguna otra versión presenta tan cumplidamente ni con tanta frecuencia este extraordinario rasgo”.

*** La Atalaya 15/10/1999 Un Hito Para Los Amantes De La Palabra De Dios ***
Los eruditos alaban la Traducción del Nuevo Mundo

•EDGAR J. Goodspeed, traductor del “Nuevo Testamento” griego de An American Translation, escribió en una carta fechada el 8 de diciembre de 1950 sobre la Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Griegas Cristianas: “Me interesa la obra misional de su organización, y su alcance mundial, y me agrada mucho la traducción ágil, franca y vigorosa. Hay en ella un amplio despliegue de conocimiento sólido y cuidadoso, de lo cual puedo dar testimonio”.

•El hebraísta y helenista Alexander Thomson escribió: “Está claro que la traducción es obra de eruditos cualificados e inteligentes que han procurado presentar en inglés tanto del sentido verdadero del texto griego como es posible expresar” (The Differentiator, abril de 1952, págs. 52-57).

*** Los Testigos de Jehová, proclamadores del reino de Dios, cap. 27

Una versión con frescura

Cuando se editó el primer tomo de la “Traducción del Nuevo mundo de las Escrituras Hebreas” (en inglés), Alexander Thompson, crítico británico de temas bíblicos, escribió: “Las traducciones originales de las Escrituras Hebreas al idioma inglés son muy pocas. Por lo tanto, con mucho gusto damos la bienvenida a la publicación de la primera parte de la Traducción del Nuevo Mundo [de las Escrituras Hebreas], de Génesis a Rut. [...] Es patente que se ha hecho un esfuerzo especial para que esta versión sea completamente fácil de leer. Nadie podría decir que carece de frescura y originalidad. Su terminología no toma nada de versiones previas”.—“The Differentiator”, junio de 1954, página 131.

La opinión de un hebraísta

En 1989, el Dr. Benjamin Kedar, profesor y hebraísta de Israel, dijo lo siguiente respecto a la “Traducción del Nuevo Mundo”: “En mi investigación lingüística con relación a la Biblia hebrea y sus traducciones, frecuentemente me refiero a la edición en inglés de lo que se conoce como la ‘Traducción del Nuevo Mundo’. Al hacerlo, cada vez veo confirmado que esta obra refleja un esfuerzo sincero por entender el texto con la mayor exactitud posible. [...] Da prueba de un amplio dominio del idioma original al traducir las palabras originales a un idioma secundario de modo entendible, sin desviarse innecesariamente de la estructura específica del hebreo. [...] Toda declaración lingüística permite alguna latitud de interpretación o traducción. Por eso, en cualquier caso la solución lingüística puede ser discutible. Pero nunca he encontrado en la ‘Traducción del Nuevo Mundo’ la intención guiada por prejuicio de leer en el texto algo que no está en él”.

*** Despertad 22/3/1987 pág. 14 El saber griego me ayudó a conocer a Dios ***

Comentarios de helenistas sobre la Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Griegas Cristianas

“Me interesa la obra misional de su organización, y su alcance mundial, y me agrada mucho la traducción sin trabas, franca y vigorosa. Hay en ella un amplio despliegue de conocimiento sólido y cuidadoso, de lo cual puedo testificar.” (Carta del 8 de diciembre de 1950 de Edgar J. Goodspeed, traductor del “Nuevo Testamento” griego en An American Translation.)

*** Despertad 22/3/1987 pág. 14 El saber griego me ayudó a conocer a Dios ***

“La traducción del Nuevo Testamento fue hecha por un comité del cual nunca se ha revelado quiénes lo componen... un comité que poseía aptitud excepcional en griego.” (Andover Newton Quarterly, septiembre de 1966.)

[...]

“No se trata de un interlineal ordinario: se ha conservado la integridad del texto, y el inglés que aparece debajo de él es sencillamente el significado básico de la palabra griega. [...] Después de haber examinado un ejemplar, suplí de él como texto auxiliar a varios estudiantes de segundo año de griego que mostraron interés en obtenerlo. [...] La traducción por el comité anónimo es completamente moderna y de exactitud consecuente. [...] En resumen, cuando un Testigo llegue a su casa, el clasicista, el estudiante de griego o el estudiante de la Biblia haría bien en dejarle entrar y pedirle un ejemplar.” (De una reseña de The Kingdom Interlinear Translation of the Greek Scriptures por Thomas N. Winter, de la Universidad de Nebraska, publicada en The Classical Journal, abril-mayo de 1974.)

*** La Atalaya 1/2/1998 pág. 32

“Es el mejor Nuevo Testamento interlineal disponible”

ASÍ calificó el doctor Jason BeDuhn la obra The Kingdom Interlinear Translation of the Greek Scriptures. Añadió lo siguiente:

“Hace poco finalizó un curso que di para el Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de Indiana en Bloomington (E.U.A.) [...]. Se centraba en los Evangelios. Ustedes nos ayudaron con su versión The Kingdom Interlinear Translation of the Greek Scriptures, que mis estudiantes utilizaron como uno de los libros de texto de la clase. Estos libros pequeños fueron de gran valor para el curso y muy populares entre mis estudiantes.”

¿Por qué utiliza el doctor BeDuhn la traducción The Kingdom Interlinear en sus cursos universitarios? Él responde: “En pocas palabras, es el mejor Nuevo Testamento interlineal disponible. Soy especialista diplomado en textos bíblicos, conozco bien las obras que se utilizan actualmente en el estudio de la Biblia y, por cierto, no soy testigo de Jehová. Pero sé reconocer una publicación de calidad cuando la veo, y su ‘Comité de la Traducción del Nuevo Mundo’ ha hecho un trabajo de gran calidad. Su versión interlineal en inglés es tan exacta y consecuente que obliga al lector a salvar las brechas lingüísticas, culturales y conceptuales que existen entre el mundo de habla griega y el nuestro. La ‘Traducción del Nuevo Mundo’ es una traducción literal de primera calidad que es fiel al griego y evita las imprecisiones tradicionales. En muchos aspectos es superior a las traducciones más conocidas de la actualidad”.

Los testigos de Jehová han publicado la versión The Kingdom Interlinear Translation of the Greek Scriptures para que aquellos que aman la Palabra de Dios puedan familiarizarse con el texto original griego de la Biblia. En el lado izquierdo de la página aparece The New Testament in the Original Greek (El Nuevo Testamento en griego original; compilado por B. F. Westcott y F. J. A. Hort). Bajo las líneas del texto griego hay una traducción literal palabra por palabra al inglés. En la columna de la derecha se encuentra la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras en inglés, que permite comparar la traducción interlineal con una traducción moderna de la Biblia en inglés.

*** La Atalaya 15/4/1995 pág. 32

La Traducción del Nuevo Mundo impresiona a un erudito

SEGÚN el Dr. Rijkel ten Kate, erudito en griego clásico, las traducciones de la Biblia al holandés no vierten con exactitud algunos términos. Por ejemplo, en el capítulo 2 de Lucas encontramos tres vocablos griegos distintos (bré•fos, pai•dí•on y pais) que se utilizan para describir las etapas sucesivas del crecimiento de Jesús. Cada uno de estos términos tiene un matiz diferente de significado. Sin embargo, en muchas Biblias, dos de ellos, o a veces los tres, se traducen con imprecisión “niño”. ¿Cuál es la traducción correcta?

El Dr. ten Kate explica que en el versículo 12 la palabra griega bré•fos quiere decir “recién nacido o bebé”. Pai•dí•on, que se utiliza en el versículo 27, significa “niño pequeño” y pais, que aparece en el versículo 43, debe traducirse “muchacho”. Este erudito escribió lo siguiente en el número de marzo de 1993 de la revista Bijbel en Wetenschap (Biblia y ciencia): “Que yo sepa, ninguna versión holandesa ha traducido correctamente estos términos, es decir, en completa armonía con el texto original”.

Posteriormente, se le mostró al Dr. ten Kate la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, disponible en doce idiomas, incluido el holandés. ¿Cuál fue su reacción? Dijo: “Me ha sorprendido ver que en realidad sí hay una Biblia en holandés que toma en la debida consideración el empleo distinto de las tres palabras griegas bré•fos, pai•dí•on y pais”. ¿Vierte la Traducción del Nuevo Mundo estos versículos en armonía con el texto griego original? “En total concordancia”, respondió el Dr. ten Kate.

*** La Atalaya 1/3/1991 págs. 26-30

La “Traducción del Nuevo Mundo”, erudita y sincera

‘¡ESTÁ llena de adulteraciones!’ Eso fue lo que dijeron allá en el siglo XVI los opositores de la traducción de la Biblia producida por Martín Lutero. Creían que podían probar que la Biblia de Lutero contenía “1.400 errores y mentiras heréticos”. Hoy se ve la Biblia de Lutero como una traducción memorable. ¡El libro Translating the Bible (Traducción de la Biblia) hasta la llama “una obra genial”!

En este siglo XX se ha dicho también que la Traducción del Nuevo Mundo tiene adulteraciones. ¿Por qué? Porque se aparta del modo tradicional de verter muchos versículos y recalca el uso del nombre de Dios, Jehová. De modo que no se sujeta a lo acostumbrado. Pero ¿la hace esto una traducción falsa, adulterada? No. Se produjo con gran cuidado y minuciosidad, y lo que quizás parezca poco común representa un esfuerzo sincero por mostrar cuidadosamente las peculiaridades de los idiomas originales. El teólogo C. Houtman explica a qué se debe lo no ortodoxo de la Traducción del Nuevo Mundo: “Se han abandonado varias traducciones tradicionales de términos importantes del texto original, evidentemente para llegar al mejor entendimiento posible”. Examinemos algunos ejemplos de esto.

Diferente, pero no incorrecta

En primer lugar, en todo caso posible palabras de los idiomas bíblicos originales estrechamente relacionadas se traducen mediante diferentes palabras españolas, y así se ayuda al estudiante de la Biblia a tener conciencia de posibles diferencias en matiz de significado. Así pues, syn•té•lei•a se vierte “conclusión” y té•los “fin”, aunque ambas palabras se traducen “fin” en muchas otras versiones. (Mateo 24:3, 13.) La palabra kó•smos se vierte “mundo”; ai•ón, “sistema de cosas”; y oi•kou•mé•ne, “tierra habitada”. Sin embargo, muchas traducciones de la Biblia usan simplemente “mundo” para representar dos de esas palabras griegas, o las tres, aunque en realidad hay diferencias entre ellas. (Mateo 13:38, 39; 24:14.)

Como en los casos anteriores, la Traducción del Nuevo Mundo señala cuidadosamente la diferencia entre gnó•sis (“conocimiento”) y e•pí•gno•sis (traducida “conocimiento exacto”)... una diferencia que muchas otras versiones pasan por alto. (Filipenses 1:9; 3:8.) También distingue entre tá•fos (“sepulcro”, una sepultura individual), mné•ma (“tumba”), mne•méi•on (“tumba conmemorativa”), y hái•des (“hades”, que en la Biblia se refiere a la sepultura común de la humanidad muerta). (Mateo 27:60, 61; Juan 5:28; Hechos 2:29, 31.) Varias traducciones de la Biblia distinguen entre tá•fos y mne•méi•on en Mateo 23:29, pero no lo hacen consecuentemente en otros pasajes. (Véase Mateo 27:60, 61, La Biblia, Latinoamérica.)

Los tiempos verbales se vierten con cuidado y precisión. Por ejemplo, la Versión Nácar-Colunga presenta 1 Juan 2:1 así: “Si alguno peca, abogado tenemos ante el Padre, a Jesucristo, justo”. Poco después esa misma traducción vierte 1 Juan 3:6 así: “Todo el que permanece en [Jesús] no peca”. Si ningún seguidor de Jesús peca, ¿qué aplicación tienen las palabras de 1 Juan 2:1?

La Traducción del Nuevo Mundo resuelve esa aparente contradicción. En 1 Juan 2:1 dice: “Les escribo estas cosas para que no cometan un pecado. Y no obstante, si alguno comete un pecado, tenemos un ayudante para con el Padre, a Jesucristo, uno que es justo”. En este versículo Juan usó el tiempo aoristo, que indica la comisión de un pecado aislado, el tipo de error que todos cometemos de vez en cuando porque somos imperfectos. Sin embargo, 1 Juan 3:6 dice: “Todo el que permanece en unión con él no practica el pecado; nadie que practica el pecado lo ha visto ni ha llegado a conocerlo”. Aquí Juan empleó el tiempo presente, lo cual indica un derrotero pecaminoso continuo, habitual, que invalidaría la afirmación que hiciera tal persona de ser cristiana.

¿A qué se debe la crítica severa?

La Biblia de Lutero se atrajo crítica porque fue producida por un hombre que puso al descubierto los defectos de la religión tradicional de su tiempo. Aquella traducción abrió el camino para que la gente común viera la verdad de mucho de lo que él dijo. De igual manera, se critica la Traducción del Nuevo Mundo por ser publicada por los testigos de Jehová, quienes con franqueza declaran que muchas de las doctrinas de la cristiandad no se hallan en la Biblia. La Traducción del Nuevo Mundo —en realidad cualquier Biblia— hace esto patente.

De hecho, la Traducción del Nuevo Mundo es una obra erudita. En 1989 el profesor Benjamin Kedar, de Israel, dijo: “En mi investigación lingüística con relación a la Biblia hebrea y sus traducciones, frecuentemente me refiero a la edición en inglés de lo que se conoce como la Traducción del Nuevo Mundo. Al hacerlo, cada vez veo confirmado que esta obra refleja un esfuerzo sincero por entender el texto con la mayor exactitud posible. Este da prueba de un amplio dominio del idioma original al traducir las palabras originales a un idioma secundario de modo entendible, sin desviarse innecesariamente de la estructura específica del hebreo. [...] Toda declaración lingüística permite alguna latitud de interpretación o traducción. Por eso, en cualquier caso la solución lingüística puede ser discutible. Pero nunca he encontrado en la Traducción del Nuevo Mundo la intención guiada por prejuicio de leer en el texto algo que no está en él”.


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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Damián el Vie Jun 08, 2012 12:57 pm

Interesante... muy interesante:

Primero pregunto sobre que pasajes Biblicos contradicen el CREDO TRINITARIO. Y claro, como no tiene contradicción con pasajes Biblicos, se obtiene un gran silencio.

Luego, cito algunos PASAJES que los Testigos de Jehova "olvidaron manipular", y los cito con la Biblia del Nuevo Mundo. En donde tampoco se obtiene ninguna explicación. A la vez explico la mala traducción de YHVH, pero no coviene verlo porque el nombre de la Secta tiene "Jehova" en vez de Yahveh.

Y coloco los Testos Biblicos que CONFIRMAN LA TRINIDAD, LA DIVNIDIDAD DE LA PERSONA DE JESUCRISTO Y LA DIVINIDAD DE LA PERSONA DEL ESPIRITU SANTO, claro estos textos no son de la Biblia del Nuevo Mundo, Sin embargo, si tomaramos la version biblica de los TJ, obtendríamos la misma conclusion.

Entonces, viene y, a falta de "analisis" de su propia Biblia, poruqe saben que se les cae todo el teatro, salen con una DEFENSA DE LA BIBLIA DEL NUEVO MUNDO. Pero con una GRAN MENTIRA:

Mabefitoju escribió:VOCES A FAVOR DE LA TNM "ALÁBETE UN EXTRAÑO Y NO TU PROPIA BOCA

Y bajo la sombrilla de "ALÁBETE UN EXTRAÑO"; indican:¿Qué han dicho eruditos que no son Testigos de Jehová, respecto a la Traducción del Nuevo Mundo?:

FUENTE:
*** La Atalaya 15/10/1999 pág. 29 ***
*** La Atalaya 15/11/2001 págs. 7-8
*** La Atalaya 15/10/1999 Un Hito Para Los Amantes De La Palabra De Dios ***
*** Los Testigos de Jehová, proclamadores del reino de Dios, cap. 27
*** Despertad 22/3/1987 pág. 14 El saber griego me ayudó a conocer a Dios ***
*** Despertad 22/3/1987 pág. 14 El saber griego me ayudó a conocer a Dios ***
*** La Atalaya 1/2/1998 pág. 32
*** La Atalaya 15/4/1995 pág. 32
*** La Atalaya 1/3/1991 págs. 26-30


¿ALÁBETE UN EXTRAÑO?

¡¡¡PERO SI EL "ATALAYA" Y "EL DESPERTAD" PERTENECEN A LA MISMA ORGANIZACIÓN QUE HIZO LA FALSA TRADUCCIÓN DEL NUEVO MUNDO!!!

"ALÁBATE TU MISMO PORQUE LOS EXTRAÑOS NO LO HACEN"

Es más haría ciertas preguntas las cuales nunca me han respondido:

Los Católicos sabemos que JERONIMO DE HIPONA hizo la TRADUCCIÓN DE LA VULGATA. los No Católicos saben que Erasmo, Casidoro y Cipriano hicieron la TRADUCCIÓN REINA VALERA. ¿Quien hizo la TRADUCCIÓN DEL NUEVO MUNDO?

Respuesta recibida: es un secreto para que "nedie se gloríe"; la VERDAD, GENTE SIN ESTUDIOS QUE NO POSEEN UN CURRICULUM QUE LOS ACREDITE COMO TRADUCTORES, APOLOGETAS O TEOLOGOS RECONOCIDOS.

Saludos,




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eeeeeeeeeeeeh

Mensaje  Mabefitoju el Sáb Jun 09, 2012 10:04 am

TODOS LOS COMENTARIOS SON DE EXPERTOS QUE NO SON TESTIGOS DE JEHOVÁ!!!!!!!!!

Si eso usted no lo entiende...a mi no me diga más. Wink

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Damián el Lun Jun 11, 2012 5:04 pm

Mabefitoju escribió:TODOS LOS COMENTARIOS SON DE EXPERTOS QUE NO SON TESTIGOS DE JEHOVÁ!!!!!!!!!

Si eso usted no lo entiende...a mi no me diga más. Wink

Lo que entiendo muy bien es la falsedad de la Organización de los TJ, que inclusive invierte en propaganda y publicidad, y que nada le costaría pagar declaraciones como las que se indican en el Atalaya y del Despertar. De la misma manera en que se "mantuvo" en secreto los traductores de la Versión Nuevo Mundo, por las razones muy obvias explicadas.

Saludos,
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jejeje

Mensaje  Mabefitoju el Mar Jun 12, 2012 5:24 am

Así qUe usted cree que estos expertos de fama son capaces de jugarse su prestigio por un puñado de billetes...
Shocked PIENSA EL LADRÓN QUE TODOS SON DE SU CONDICIÓN

LA TNM ES MODERNA Y FIEL A LAS LENGUAS ORIGINALES
es notable el hecho de que Jesús advirtiera que solo una minoría se salvaría y que una mayoría serían falsos cristianos. Logicamente esa minoría tendría creencias diferentes al resto. Por eso los TJ son diferentes, son la religión verdadera, y la TNM revela la fe verdadera sin tradiciones humanas, sino tal y como la entenderían los primeros cristianos.

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  ENOCH0323 el Mar Jun 12, 2012 10:49 am

Mabefitoju escribió:Así qUe usted cree que estos expertos de fama son capaces de jugarse su prestigio por un puñado de billetes...
Shocked PIENSA EL LADRÓN QUE TODOS SON DE SU CONDICIÓN

LA TNM ES MODERNA Y FIEL A LAS LENGUAS ORIGINALES
es notable el hecho de que Jesús advirtiera que solo una minoría se salvaría y que una mayoría serían falsos cristianos. Logicamente esa minoría tendría creencias diferentes al resto. Por eso los TJ son diferentes, son la religión verdadera, y la TNM revela la fe verdadera sin tradiciones humanas, sino tal y como la entenderían los primeros cristianos.

En mi país cuando un profesor fracasa al 90% de los estudiantes, no son los estudiantes los que están mal sino el profesor, en tu caso el 98%de las biblias concuerdan en su enseñanza y definitivamente están traducidas por importantes conocedores y teólogos, y hablo de muchas personas con creencias distintas que han concordado en la enseñanza, pero la biblia de los testigos de Jehova es totalmente diferente y eso no es casualidad. Lastimosamente hermano la que dices tu bilbila esta llena de cambios realizados a propósito y con un fines especifico. y pues te reto a que investigues es mas te regalo una biblia de cada versión existente actualmente.
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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Maranatha16 el Mar Jun 12, 2012 11:39 am

Mabefitoju escribió:Así qUe usted cree que estos expertos de fama son capaces de jugarse su prestigio por un puñado de billetes...
Shocked PIENSA EL LADRÓN QUE TODOS SON DE SU CONDICIÓN

LA TNM ES MODERNA Y FIEL A LAS LENGUAS ORIGINALES
es notable el hecho de que Jesús advirtiera que solo una minoría se salvaría y que una mayoría serían falsos cristianos. Logicamente esa minoría tendría creencias diferentes al resto. Por eso los TJ son diferentes, son la religión verdadera, y la TNM revela la fe verdadera sin tradiciones humanas, sino tal y como la entenderían los primeros cristianos.

Osea que en pocas palabras quieres decir que los TJ son la minoría que se salvara.... Y que la única traducción verdadera es la TDNM... La verdad que estos comentarios solo demuestran el poco conocimiento del amor de Dios, La salvación no se gana perteneciendo a una "religión" o "iglesia", la salvación es un don de Dios. Está en la Biblia, Efesios 2:8-9, "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe".

Le recomiendo que mejor lea la versión King James, que solían utilizar los TJ antes de crear la TDNM, una muestra de que todo lo adaptaron es que se les paso unos versículos que muestran a Jesús como Dios en su primera traducción en 1961, la cual corrigieron en la siguiente traducción en 1987 para su conveniencia.

Hebreos 1:6 Pero cuando introduce de nuevo a su Primogénito en la tierra habitada, dice: “Y que todos los ángeles de Dios le adoren”. (Traducción del Nuevo Mundo de 1961).

Hebreos 1:6 Pero cuando introduce de nuevo a su Primogénito en la tierra habitada, dice: “Y que todos los ángeles de Dios le rindan homenaje”. (Traducción del Nuevo Mundo de 1987 con referencias).
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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Mabefitoju el Mar Jun 12, 2012 12:42 pm

La biblia dice:

(Efesios 4:5,6) un Señor, una fe, un bautismo; un Dios y Padre de todos, que es sobre todos y por todos y en todos.

(Filipenses 2:1, 2) Si hay, pues, algún estímulo en Cristo, si alguna consolación de amor, si alguna participación de espíritu, si algunos tiernos cariños y compasiones, hagan pleno mi gozo por ser ustedes de la misma mente y tener el mismo amor, estando unidos en alma, teniendo presente el mismo pensamiento.

(1 Corintios 1:10) Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo, y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.

(Mateo 7:13,14) ”Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción, y muchos son los que entran por él; mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida, y pocos son los que la hallan.


ES EVIDENTE QUE LA BIBLIA HABLA DE UNA SOLA RELIGIÓN VERDADERA UNIDA EN UNAS MISMAS CREENCIAS, UN MISMO AMOR A DIOS Y AL PRÓJIMO



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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Mabefitoju el Mar Jun 12, 2012 12:47 pm

¿Prueba que Jesús sea Dios el hecho de que se le rinda adoración?

En Hebreos 1:6 se da a los ángeles la instrucción de que ‘adoren’ a Jesús, de acuerdo con las traducciones FS, VP, VM, VV (1977) y BJ. NM dice que “le rindan homenaje”. En Mateo 14:33 se dice que los discípulos de Jesús “le adoraron”, de acuerdo con la manera de verter el pasaje VV (1977), VM, TA; otras traducciones dicen que “se arrodillaron” (BR), “se pusieron de rodillas delante de Jesús” (VP), “se postraron ante él” (BJ), “le rindieron homenaje” (NM).

La palabra griega que se traduce “adoraron” es pro·sky·ne′o, la cual, de acuerdo con un diccionario bíblico, A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature, también “se usaba para designar la costumbre de postrarse ante una persona y besarle los pies, el ruedo del vestido, o besar la tierra” (Chicago, 1979, Bauer, Arndt, Gingrich, Danker; segunda edición en inglés; pág. 716). Este es el término que se usa en Mateo 14:33 para expresar lo que los discípulos hicieron para con Jesús; en Hebreos 1:6 para indicar lo que los ángeles deben hacer para con Jesús; en Génesis 22:5 en la Versión de los Setenta en griego para describir lo que Abrahán hizo para con Jehová y en Génesis 23:7 para describir lo que Abrahán hizo, en armonía con la costumbre de aquel entonces, para con las personas con quienes tenía tratos comerciales; en 1 Reyes 1:23, en la Versión de los Setenta, para describir lo que el profeta Natán hizo al acercarse al rey David.

En Mateo 4:10 (VM) Jesús dijo: “Al Señor tu Dios adorarás [de pro·sky·ne′o], y a él solamente servirás”. (En Deuteronomio 6:13, del cual Jesús evidentemente cita aquí, aparece el nombre personal de Dios, el tetragrámaton.) En armonía con eso, tenemos que comprender que es pro·sky·ne′o con una actitud particular de corazón y mente lo que se debe dirigir únicamente a Dios.

¿Prueban los milagros efectuados por Jesús que él sea Dios?

Hech. 10:34, 38, VV (1977): “Pedro, abriendo la boca, dijo: [...] ungió Dios con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y [...] éste pasó haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el Diablo, porque Dios estaba con él.” (Así que Pedro no concluyó, debido a los milagros que observó, que Jesús fuera Dios, sino que Dios estaba con Jesús. Compárese con Mateo 16:16, 17.)

Juan 20:30, 31, VV (1977): “Hizo además Jesús muchas otras señales [“milagros”, BD; “señales milagrosas”, VP] en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.” (Así que la conclusión a la que correctamente debemos llegar, basándonos en los milagros que él ejecutó, es que Jesús es “el Cristo”, el Mesías, “el Hijo de Dios”. La expresión “Hijo de Dios” es muy diferente de “Dios Hijo”.)
Los profetas precristianos como Elías y Eliseo efectuaron milagros parecidos a los de Jesús. No obstante, eso ciertamente no era prueba de que ellos fueran Dios.

La palabra griega pro·sky·né·ō corresponde al término hebreo hisch·ta·jawáh al expresar la idea de homenaje y, a veces, adoración. El término pro·sky·né·ō se utiliza para referirse a un esclavo que rinde homenaje a un rey (Mt 18:26), así como para el acto que Satanás le exigió a Jesús cuando le ofreció todos los reinos del mundo y su gloria. (Mt 4:8, 9.) Si Jesús hubiera rendido homenaje al Diablo, habría indicado que se sometía a él y se hacía su siervo. Pero Jesús rehusó, diciendo: “¡Vete, Satanás! Porque está escrito: ‘Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar [una forma de la palabra griega pro·sky·né·ō, o de la hebrea hisch·ta·jawáh según Deuteronomio, de donde Jesús estaba citando], y es solo a él a quien tienes que rendir servicio sagrado [una forma de la palabra griega la·tréu·ō o de la hebrea ‛a·vádh]’”. (Mt 4:10; Dt 5:9; 6:13.) De manera similar, adorar, rendir homenaje o inclinarse ante la “bestia salvaje” y su “imagen”, implica servicio, pues los adoradores se identifican como apoyadores de la “bestia salvaje” y su “imagen” al tener una marca sobre la mano (de la que la persona se vale para servir) o sobre la frente (a la vista de todos). Como el Diablo le da a la bestia salvaje su autoridad, adorarla significa, en realidad, adorar o servir al Diablo. (Rev 13:4, 15-17; 14:9-11.)

Homenaje al glorificado Jesucristo. Por otro lado, Cristo Jesús ha sido ensalzado por su Padre a una posición en la que solo está subordinado a Él, de manera que “en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo y de los que están sobre la tierra y de los que están debajo del suelo, y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor, para la gloria de Dios el Padre”. (Flp 2:9-11; compárese con Da 7:13, 14, 27.) Hebreos 1:6 también muestra que incluso los ángeles rinden homenaje al resucitado Jesucristo. En este texto muchas versiones traducen pro·sky·né·ō por “adorar”, mientras que otras usan expresiones como ‘dar [o rendir] homenaje’ (Besson, NM, Sd) y ‘prosternarse’. (Nou Testament. Traducció interconfessional [catalán].) Prescindiendo del término español que se use, la expresión griega original sigue siendo la misma, y el modo de entender lo que los ángeles rinden a Cristo debe estar en armonía con el resto de las Escrituras. Jesús mismo dijo categóricamente a Satanás: “Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar [una forma de pro·sky·né·ō], y es solo a él a quien tienes que rendir servicio sagrado”. (Mt 4:8-10; Lu 4:7, 8.) De manera similar, el ángel le dijo a Juan: “Adora a Dios” (Rev 19:10; 22:9), y este mandato se dio después de la resurrección de Jesús y de que fuese ensalzado, lo que muestra que los asuntos no habían cambiado en este respecto. Es verdad que el Salmo 97, del que cita el apóstol en Hebreos 1:6, se refiere a Jehová Dios como Aquel ante quien ‘se inclinan’, y sin embargo este texto se aplica a Cristo Jesús. (Sl 97:1, 7.) No obstante, el apóstol había mostrado antes que el resucitado Cristo es el ‘reflejo de la gloria de Dios y la representación exacta de su mismo ser’. (Heb 1:1-3.) Por consiguiente, si los ángeles tributan al Hijo lo que nosotros entendemos como “adoración”, en realidad esa adoración se dirige mediante él a Jehová Dios, el Gobernante Soberano, Aquel “que hizo el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas”. (Rev 14:7; 4:10, 11; 7:11, 12; 11:16, 17; compárese con 1Cr 29:20; Rev 5:13, 14; 21:22.) Por otro lado, traducciones tales como “rendir homenaje” y “prosternarse” —en lugar de “adorar”— de ninguna manera están en desacuerdo con el lenguaje original (ni del hebreo del Salmo 97:7 ni del griego de Hebreos 1:6), pues transmiten el sentido básico de hisch·ta·jawáh y pro·sky·né·ō.


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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Damián el Mar Jun 12, 2012 1:02 pm

[quote="Mabefitoju"]Así qUe usted cree que estos expertos de fama son capaces de jugarse su prestigio por un puñado de billetes...
Shocked PIENSA EL LADRÓN QUE TODOS SON DE SU CONDICIÓN

Interesante, porque la unica publicación de estos "expertos de fama" está en el Atalaya y en el Nuevo Despertar..

QUIEN VA A HABLAR MAL DE SU RANCHO, AUNQUE SE LE ESTÉ CAYENDO ENCIMA

Mabefitoju escribió:
LA TNM ES MODERNA Y FIEL A LAS LENGUAS ORIGINALES
es notable el hecho de que Jesús advirtiera que solo una minoría se salvaría y que una mayoría serían falsos cristianos. Logicamente esa minoría tendría creencias diferentes al resto. Por eso los TJ son diferentes, son la religión verdadera, y la TNM revela la fe verdadera sin tradiciones humanas, sino tal y como la entenderían los primeros cristianos.

Por favor, si realmwente tu TNM es lo que dices, ¿Porque entonces no has respondido a mis interrogantes de mi posteo:

Interesante, intersante...

Los Testigos de Jehova tratando de justificar sus cambios a la Biblia con "imposibles"....
porque "debe notarse que el texto mismo muestra que la Palabra estaba “con Dios”, de modo que no podía ser Dios, es decir, el Dios Todopoderoso."

Sin embargo, no se dan cuenta que PARA DIOS NO HAY IMPOSIBLES... Ahora, lo risible es que por más que trataron de manipular las Sagradas Escrituras, no lograron hacer todos los cambios para "desaparecer" la DIVINIDAD DE JESUCRISTO:

Veamos:

Apocalipsis 1.8 (Nuevo Mundo) Yo soy el Alfa y la Omega -Dice Jehova - Aquel que es que y que era y que viene, el TODO PODEROSO.

Apocalipsis 1.17 (Nuevo Mundo) Y cuando lo vi, cai como muerto a sus pies. Y él puso su mano derecha sobre mi y dijo: NO TENGAS TEMOR, YO SOY EL PRIMERO Y EL ÚLTIMO.

Apocalipsis 2.8 (Nuevo Mundo) Y al Angel de la congregacon de Esmirna estas son las cosas que ÉL dice: El Primero y el Ultimo que llego a estar muerto y llegó a vivir [de nuevo]

Apocalipsis 21.6 (Nuevo Mundo) Y me dijo ¡Han acontecido!, Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, a cualquiera que tenga sed le daré de la fuente del Agua de la Vida Gratis.

en el Versiculo 1.8 SE IDENTIFCA A YHVH, en los versículos 1.17, 2.8 y 21.6 SE IDENTIFCA AL HIJO DE DIOS SENTADO EN EL TRONO. AL RESUCITADO ¿Como?, ¿Dos Alfas y Omegas?. NO PUEDE SER - ¡ESO ES IMPOSIBLE!; ¿Porque sería imposible?; pero aún hay mas:

Veamos que nos dice ISAÍAS
Isaías 45.23 (nuevo mundo) Por mi mismo he jurado – de mi propia boca en justicia ha salido la palabra, de modo que no volverá – que ante mi TODA RODILLA SE DOBLARA [A MI] toda lengua Jurará

Isaías 48.12 (Nuevo Mundo) Escuchame, Jacob, y tu Israel, mi llamado. YO SOY EL MISMO, YO SOY EL PRIMERO Y ADEMÁS SOY EL ÚLTIMO.

Isaías 48.11 (Nuevo Mundo) Por mi propia causa, por mi propia causa actuare, porque ¿Como podría uno dejar se profanar?, y A NINGUNO OTRO LE DARÉ MI PROPIA GLORIA.

Esto se refiere a YHVH; Pero que nos dice San Pablo:

Filipenses 2.5-10 (nuevo mundo) Mantengan en ustedes esta actitud mental que también hubo en Cristo Jesús. Quien aunque existía en la forma de Dios, no dio consideración a una usurpación, a saber que debiera ser igual a Dios. No, antes bien, se despojo a si mismo y tomó la forma de un esclavo y llego a estar en la semejanza de los hombres. Más de eso, al hallarse a manera de hombre se humillo y se hizo obediente hasta la muerte, si muerte en un madero de tormento. Por esta misma razón también, Dios lo ensalzo a un puesto superior y bondadosamente le dio el nombre que está por encima de todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los [que están] en el cielo y de los [que están] sobre la tierra y de los [que están] debajo del suelo, y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor para la Gloria de Dios el Padre.

Asi que por mas manipulación Biblica que se ha tratado de hacer: YHVH indica que ÉL ES ALFA Y HOMEGA, al igual que JESUCRISTO, que ante ÉL TODA RODILLA SE DOBLARÁ la igual que JESUCRISTO y HA JURADO QUE A NINGUNO LE DARÁ SU PROPIA GLORIA. ¿Entonces?... ¿una contradicción?... NO, simplemente, es que el Versículo 1.1 manipulado por los TJ (surgidos en el siglo XIX), no existe mas que UN SOLO DIOS, por lo que la PALABRA, ES DIOS no "otro dios" como piensan los TJ Politeístas.

Hasta el momento no ha habido un solo TJ que encuentre en el Atalaya o en el Despertar, la respuesta a estos Pasajes Biblicos - tomados de su propia Biblia manipulada.

Ahora bien, sobre la creencia de que JESUCRISTO es El Arcangel San Miguel:

Daniel 10.13 (Nuevo mundo) Pero el Príncipe de la Región Real de Persia estuvo plantado en oposición a mi por veintiún días y ¡mira! Miguel, uno de los príncipes prominentes, vino a ayudarme; y yo por mi parte permanecía allí al lado de los reyes de Persia.

¿Como puede ser JESUCRISTO HIJO ÚNIGENITO DE DIOS (Juan 1.14) ser uno de los "Principes Prominentes", cuando aún los PRINCIPADOS celestiales se le somenten.(Romanos 8.38, Efesios 3.10, Colosenses 1.16), claro que dichos versiculos los han manipulado... Por eujemplo ¿Quienes son los "gobierno y las autoridades de lugares celestiales"?... o por ejemplo ¿como explicar en Colosenses que TODA RODILLA SE DOBLE ANTE JESUCRISTO, si fue YHVH quien lo dijo?...

Se caen en esos errores por seguir falsas doctrinas que "con lógica" no pueden establecer que LA PALABRA DE DIOS, ES DIOS, QUE JESUCRISTO ES LA PALABRA ENCARNADA Y QUE SOLO EXISTE UN SOLO DIOS.

Ya con relación a JESUCRISTO = Miguel, existía cierta "chispa" en los Adventistas (hermanos mayores de los TJ)... pero lo que creo Rossell realmente fue un caos... al igual que los Judios Mesianicos y su Biblia Kadosh.

Espero que lo expliquen, pero no con su Biblia manipulada del Nuevo Mundo.


Pero la última y mas concluyente prueba del "manoseo Biblico":

2 Corintios 13.14 (NUEVO MUNDO)
La bondad inmerecida del Señor Jesucristo y el amor de Dios y la Participación en el Espíritu Santo estén con todos ustedes

2 Corintios 13.13 (Jerusalen)
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.

2 corintios 13.14 (Reina Valera)
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros

2 Corintios 13.13 (Latinoamericana)
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo permanezcan con todos ustedes.

¿Un saludo TRINITARIO?...

Saludos,

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Damián el Mar Jun 12, 2012 1:33 pm

Mabefitoju escribió:
LA TNM ES MODERNA Y FIEL A LAS LENGUAS ORIGINALES [/color]es notable el hecho de que Jesús advirtiera que solo una minoría se salvaría y que una mayoría serían falsos cristianos. Logicamente esa minoría tendría creencias diferentes al resto. Por eso los TJ son diferentes, son la religión verdadera, y la TNM revela la fe verdadera sin tradiciones humanas, sino tal y como la entenderían los primeros cristianos.

¿Es moderna?, claro, con menos de 200 años de fundación... muy moderna.

¿Fiel a las lenguas originales?, lo siento, en el siglo XIX hubo una explosión que "aseguraban" estar de las lenguas originales, pero no fueron más que intentos de implantar en las Sagradas Escrituras falsas doctrinas: ejemplo de esto tenemos la Biblia Nuevo Mundo y el Kadosh.

Y es notable el hecho de que CON LA ADVERTENCIA DE JESUCRISTO, muchos han seguido falsas doctrinas (TJ es un ejemplo), que siguiendo a FALSOS PROFETAS (Miller, White y Russell), se conviertan en FALSOS CRITIANOS (NO PUEDE LLAMARSE CRISTIANO AQUEL QUE NO CONFIEZA CON SU LENGUA QUE JESUCRISTO ES EL SEÑOR (ADONAY)...

Y cabalmente, en este tema, he colocado un posteo en que se indica el porque los TJ no pueden llamarse Cristianos, difieren mucho de las Doctrinas Cristianas de 20 siglos.

Es interesante tambien que los TJ se consideren la "Religión verdadera" cuando surgen en el siglo XIX, ¿Podrían explicar que paso con "la Religión Verdadera" durante los 18 siglos anteriores?....

Saludos.

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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

Mensaje  Damián el Mar Jun 12, 2012 1:48 pm

Mabefitoju escribió:La biblia dice:

(Efesios 4:5,6) un Señor, una fe, un bautismo; un Dios y Padre de todos, que es sobre todos y por todos y en todos.

(Filipenses 2:1, 2) Si hay, pues, algún estímulo en Cristo, si alguna consolación de amor, si alguna participación de espíritu, si algunos tiernos cariños y compasiones, hagan pleno mi gozo por ser ustedes de la misma mente y tener el mismo amor, estando unidos en alma, teniendo presente el mismo pensamiento.

(1 Corintios 1:10) Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo, y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.

(Mateo 7:13,14) ”Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción, y muchos son los que entran por él; mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida, y pocos son los que la hallan.


ES EVIDENTE QUE LA BIBLIA HABLA DE UNA SOLA RELIGIÓN VERDADERA UNIDA EN UNAS MISMAS CREENCIAS, UN MISMO AMOR A DIOS Y AL PRÓJIMO


si, UNA SOLA IGLESIA, UNIDA DESDE EL PRINCIPIO, no fundada por Lutero, Calvino, el Rey Enrique VIII, Miller, White o Russell.

Evangelio de San Mateo 24.9-14 (Nuevo Mundo)
<Entonces los entregarán a tribulaciones y los matarán, y serán objeto de odio de parte de todas las naciones por causa de mi nombre ]es interesante el ODIO hacia la Santa Iglesia Católica]. Entonces, también, a muchos se les hará tropezar, y se traicionarán unos a otros y se odiaran unos a otros ]Es cabalmente una imagen de la Reforma de Lutero y Calvino]. Y muchos falsos profetas se levantarán y extraviaran a muchos ]nombres como Miller, White, Russell, entre otros], y por el aumento del desafuero se enfriará el amor de la mayor parte. Pero el que haya aguantado hasta el fin es el que será salvo ]¿que haya aguantado en donde?, en la VERDADERA IGLESIA FUNDADA POR JESUCRISTO - no por un hombre o mujer]. Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones y entonces vendrá el fin ]un fin qaue Miller "trató" de establecer la fecha, white trató de "mitigar el gran chasco" y Russell adaptó para sus seguidores].>

Saludos,
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¿Creían en la Trinidad los primeros cristianos?

Mensaje  Maranatha16 el Dom Jun 17, 2012 7:19 pm

Dentro de ciertos grupos cristianos existe la idea de que la Trinidad es una doctrina “pagana” que fue introducida al cristianismo en el Concilio de Nicea (325 d.C.) o después.
Sin embargo, un estudio riguroso de los escritos cristianos del primero y segundo siglo nos demuestra que la Trinidad era una doctrina firmemente establecida en el cristianismo desde sus orígenes.

La Trinidad en el Nuevo Testamento.
Los evangelios y las epístolas son muy claras al negar el unitarismo. La divinidad de Jesús aparece una y otra vez de forma explicita. Por ejemplo, Juan dice en su evangelio: “En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.” (Juan 1:1 Jerusalén) Mientras que en el Apocalipsis nos dice que la palabra de Dios es Jesús (Apocalipsis 19:11-13 Jerusalén).
Pablo, el Apóstol de los Gentiles, también creía en la plena divinidad de Jesús:
“aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo” (Tito 2:13 Jerusalén).

Pedro tampoco se quedo atrás:
"Simeón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha cabido en suerte una fe tan preciosa como la nuestra". (2 Pedro 1:1 Jerusalén).

Tomás, otro apóstol, también reconoció la divinidad de Jesús:
Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.» (Juan 20:28 Jerusalén)

El autor de Hebreos fue aun más enfático, declarando que el mismísimo Dios Padre llamo a su Hijo con el titulo de “Dios”:
“Pero del Hijo: Tu trono, ¡oh Dios!, por los siglos de los siglos; y: El cetro de tu realeza, cetro de equidad” (Hebreos 1:8 Jerusalén)

Sin ninguna duda, la divinidad de Cristo esta bien fundamentada en la Biblia. Así como la personalidad del Espíritu Santo.
Mientras que ciertos grupos de cristianos declaran que el Espíritu de Dios no es más que una “fuerza activa”, o una “influencia”, en el NT se lo presenta como una persona:

___Tiene voluntad:

“Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad” (1 Corintios 12:11 Jerusalén)

___Tiene emociones:

“No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el que fuisteis sellados para el día de la redención” (Efesios 4:30 Jerusalén)
“Pero os suplico, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu Santo, que luchéis juntamente conmigo en vuestras oraciones rogando a Dios por mí” (Romanos 15:30 Jerusalén)

___Habla:

El Espíritu dijo a Felipe: «Acércate y ponte junto a ese carro.» (Hechos 8:29 Jerusalén)
Mientras estaban celebrando el culto del Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: «Separadme ya a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.» (Hechos 13:2 Jerusalén)
[leer también Mateo 10]

___Toma decisiones y pide obediencia:
“Atravesaron Frigia y la región de Galacia, pues el Espíritu Santo les había impedido predicar la Palabra en Asia. Estando ya cerca de Misia, intentaron dirigirse a Bitinia, pero no se lo consintió el Espíritu de Jesús” (Hechos 16:6,7 Jerusalén)

___Es llamado con un pronombre personal:

“Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí” (Juan 15:26 Jerusalén)

___Se puede pecar contra El:

“Por eso os digo: Todo pecado y blasfemia se perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. Y al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro” (Mateo 12:31-32 Jerusalén)

___Puede tomar una forma corporal:

y bajó sobre él el Espíritu Santo en forma corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo: «Tú eres mi hijo; yo hoy te he engendrado.» (Lucas 3:22 Jerusalén)

Además de todo esto, el Espíritu Santo guía (Romanos 8:14; Juan 16:13), da testimonio (Romanos 8:16; Juan 15:26), enseña (Juan 14:26; Lucas 12:12), convence de pecado (Juan 16:7,8 ) e intercede (Romanos 8:26).
¿Puede hacer esto algo o alguien que no sea una persona?
¡Por supuesto que NO!

Ya hemos visto que en el NT, el Espíritu Santo se presenta como una persona, pero ¿Se presenta también como “Dios”?

En la Biblia son varias las veces que se muestra al Espíritu de Dios con características divinas:
___Es omnisciente (todo lo sabe):
“Porque a nosotros nos lo reveló Dios por medio del Espíritu; y el Espíritu todo lo sondea, hasta las profundidades de Dios.” (1 Corintios 2:10 Jerusalén)

___Es Santo:

“constituido Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos, Jesucristo Señor nuestro” (Romanos 1:4 Jerusalén)

___Es Eterno:

“¡cuánto más la sangre de Cristo, que por el Espíritu Eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios, purificará de las obras muertas nuestra conciencia para rendir culto a Dios vivo!” (Hebreos 9:14 Jerusalén)

___Es “La Verdad”:

“Este es el que vino por el agua y por la sangre: Jesucristo; no solamente en el agua, sino en el agua y en la sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la Verdad” (1 Juan 5:6 Jerusalén) [Comparar con Juan 14:6; comparar también Isaías 65:16 y Juan 14:17]

___Es llamado “Dios”:

Pedro le dijo: «Ananías, ¿cómo es que Satanás llenó tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte con parte del precio del campo? ¿Es que mientras lo tenías no era tuyo, y una vez vendido no podías disponer del precio? ¿Por qué determinaste en tu corazón hacer esto? Nos has mentido a los hombres, sino a Dios.» (Hechos 5:3, 4)

Como podemos ver, en el Nuevo Testamento la divinidad de Jesús y el Espíritu Santo esta fuertemente establecida. El Espíritu de Dios es considerado como una persona y no como una “influencia” o algo similar. Pero la evidencia no se detiene allí. Las formulas trinitarias son comunes en los escritos apostólicos:
“Pedro, apóstol de Jesucristo, a los que viven como extranjeros en la Dispersión: en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos según el previo conocimiento de Dios Padre, con la acción santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre. A vosotros gracia y paz abundantes” (1 Pedro 1:1,2 Jerusalén)

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros” (2 Corintios 13:13 Jerusalén)

Así mismo, los apóstoles entendían y predicaban la existencia de Tres Seres Divinos con distintas funciones, pero unidos en un mismo propósito:
“Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos” (Efesios 4:4-6 Jerusalén)

“Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos” (1 Corintios 12:4-6 Jerusalén)

Pero la declaración que nos da mas luz acerca de la unidad de estas tres personas es se encuentra en el Evangelio de Mateo:
“Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19 Jerusalén)
Quizás este versículo es una de las más contundentes evidencias de la Trinidad. Después de todo ¿Quién se bautizaría en “el nombre de un Dios eterno, un ser creado y una influencia”?
En este versículo tanto el Padre, como el Hijo y el Espíritu son mostrados como en igualdad de condiciones y unidos (“en el nombre”, en vez de “en los nombres”). Claramente este versículo no tendría ninguna sentido sin la creencia en la Trinidad, de ahí que algunos lo llaman “bautismo trinitario”.




Última edición por Maranatha16 el Dom Jun 17, 2012 9:19 pm, editado 1 vez
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Re: POR QUÉ LA BIBLIA NO APOYA LA TRINIDAD

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